<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803</id><updated>2012-01-28T18:26:46.177-03:00</updated><category term='la Ceci'/><category term='Carlos Mastronardi'/><category term='Ricardo Piglia'/><category term='Aldo Pellegrini'/><category term='Piedra Limada'/><category term='Philip Glass'/><category term='Hugo Padeletti'/><category term='Diario de poesía'/><category term='Jorge Luis Borges'/><title type='text'>Anotaciones-Tamarit</title><subtitle type='html'>prosas</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>298</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-144031624532153855</id><published>2012-01-27T03:56:00.001-03:00</published><updated>2012-01-27T03:56:59.492-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ricardo Piglia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carlos Mastronardi'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la Ceci'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Aldo Pellegrini'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Piedra Limada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jorge Luis Borges'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Philip Glass'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hugo Padeletti'/><title type='text'>Bárbara Attias versus Dominique Pestaña</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;"No recompensa es el sutil tesoro."&amp;nbsp; &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos y media de la mañana. Escucho música de Philip Glass. Estoy en calzoncillos y de afuera llega una brisita agradable: fresca, suave; tenue. El cigarrillo humea en el cenicero indio; el mate está más que lavado. Pareciera que el verano quisiera despedirse: los días no son tan agobiantes, y ahora oscurece un poco más temprano. Pero la maquinaria del clima es voluble: ya me veo de acá a unas cuantas anotaciones escribiendo sobre un bochorno más: violento, salvaje, estentóreo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Leí un poco del &lt;i&gt;Diario de poesía&lt;/i&gt; y otro poco de &lt;i&gt;Cuentos morales&lt;/i&gt;. Fueron lecturas que no me coparon; apenas si llenaron un par de horas, quizá menos, con palabras mansas, no contradictorias. Le había leído a la Ceci un poema de Aldo Pellegrini que escogí al azar -para estar más cerca de ella; para que entrara suavemente en el sueño-, y me quedé pensando en lo poco que se habla, hoy por hoy, de este poeta. Quizás estas anotaciones debieran contar sin más lo que pienso de lo que voy leyendo, releyendo, escuchando; una serena labor de difusión de viejos y nuevos poetas -mansa, no contradictoria- que fuese registrando pensamientos, observaciones, incógnitas sobre cada libro que la recurrente jornada y su azar "me deparan".&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me acomodo la espalda. El &lt;i&gt;Diario de poesía&lt;/i&gt; habla de la flamante edición de las obras completas de Carlos Mastronardi. Los dos tomos duelen $250,00: por ahora. Imposible agenciárselos. ¿Importa hablar de novedades editoriales? Uno de los columnistas del caso toma a Mastronardi como excusa para analizar, una vez más, a Borges. Poco se habla de la poesía del primero. ¿Desconocimiento? ¿Hará falta un tiempo más para que la crítica madure? Pero antes fue, pongamos, lo de Padeletti y, la verdad, de las 36 páginas que llevo leídas del &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt;, no aparece ni el nombre. Habría que revisar los números anteriores. No parece haber, así, decantación de todas las obras completas que vienen editándose de unos años a esta parte; no al menos en esta revista.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero no sé nada. No soy ni profesor ni estudiante. Apenas soy lector, y de los diletantes. Tantas veces que me sale tirármelas de "competente". Vicio de universitario fracasado, probablemente. Digo: no darme cuenta de dónde estoy parado. No pasa por que haya leído mucho: no sé articular ningún "discurso" coherente por más de dos o tres frases. ¿Es que no me la creo; es que no puedo creérmela ya? Sea, éste, mi modo, mi divagar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Suena Philip Glass y la noche, tras las rejas, gravita en el silencio. Hoy vi una luna hermosa, amarilla, gigantesca, asomándose (poniéndose) entre los edificios. Había acompañado a Piedra Limada hasta su casa (me tenía que dar un dinero), y al volver la vi. La entreví. No me detuve a admirarla; me alcanzó con ese segundito para saberla. Cuando llegué a casa prendí el Skype y allí estaba la Ceci, a 1600 kilómetros de distancia, comiendo léber y chocolates varios, hermosa también ella en la penumbra de la habitación en la que estaba.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Toso. Tengo desplegados los calendarios de la &lt;i&gt;Gente&lt;/i&gt; y la &lt;i&gt;Hombre&lt;/i&gt; en la mesita ratona, y el farolito naranja arde parejo su velita. Quizá lea blogs, más tarde. (Más tarde: luego de publicar este post.) Quizá ponga otro disco y escriba un poco más en mi &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt;. Nunca dibujaría. Nunca tocaría el violín a las tres de la mañana. Podría dormir: para que el tiempo pase. Como que paso todo el día en medio de ocupaciones risibles, criticables, denostables. Años leyendo y escribiendo. Años escuchando música. Años deseando &lt;i&gt;saber&lt;/i&gt;. Me acomodo la espalda y pienso en la terapia. Tal vez mi analista ya el primer día nomás se dijo: "le falla ESTO". Y vivo y muero en pleno ESTO; y no lo veo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desazón. El mate está asqueroso. ¿Cómo será escribir una ficción? No creo que lo presente sea Literatura. La noche calla; Philip Glass avanza, metódico. Estas anotaciones implican también cierto método. (Frecuencia irregular, estilos varios.) ¿Es sólo la herramienta (esto es, el panel de Blogger), y el escribir? Redactar, corregir, publicar: como si fuera un trabajo desganadamente llevado a cabo. Sin recompensa. Sí, pero ¿y si tuviera un hijo?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-144031624532153855?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/144031624532153855/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=144031624532153855' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/144031624532153855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/144031624532153855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2012/01/barbara-attias-versus-dominique-pestana.html' title='Bárbara Attias versus Dominique Pestaña'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-494216504610096613</id><published>2012-01-20T22:28:00.000-03:00</published><updated>2012-01-20T22:28:22.907-03:00</updated><title type='text'>¿Ha escuchado usted alguna sinfonía de Gösta Nystroem?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escucho una sinfonía de un tal Gösta Nystroem -podcast que descargué de la Radio Clásica de la RTVE-, mientras se escuchan las rueditas de plástico del coche de juguete de la hijita de los vecinos del fondo (de). Hará una hora salí a caminar, interrumpiendo la lectura de un ensayo de la &lt;i&gt;Hablar de poesía&lt;/i&gt; nº 22 que me agencié ayer -gracias, El Espejo, por conseguírmela-, y volví a eso de las siete y media. El sol ya había bajado un poco: fui por la Agustín Garzón hasta las vías y pegué, sin más, la vuelta, y en todo el trayecto tuve más bien vereda con sombra. Me había puesto la remera polo amarilla, la que me queda bien chiconga, y sólo llevaba conmigo una agüita en una mano, y las llaves y $7,50 hechos un bollo en la otra.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y ahora escucho, por primera vez en la vida, una sinfonía, la nº 4, de Gösta Nystroem. Y googleo el nombre. De Suecia. &lt;i&gt;Wikipedia&lt;/i&gt; tiene artículo en inglés, sí, pero, al parecer, no en español (¿traducirás?). Las escasas líneas que &lt;i&gt;Vidas y Biografías&lt;/i&gt; le dedica no me alcanzan. Tampoco busco mucho más: no a la pavada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Quién fue este tal Gösta? ¿Qué hizo, y qué no hizo, mientras anduvo por este nuestro "Valle de Lágrimas"? ¿Y por qué lo escucho ahora, por qué escribo sobre él, qué me -qué les- importa, queridos lectores?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gösta: producto de mi rutina de escuchar el programa "Los Raros" mientras escribo, o mientras cocino, o incluso sin hacer nada, sólo oyendo, sagrada Música. Gösta: probablemente olvidaré pronto ese nombre. O no: al escribir sobre él lo fijo, de algún modo, en mí. No sé si en la memoria. No sé si en mis intereses. Al escribir su nombre, al repetirlo, le hago un lugarcito en este texto. ¿Vendrá un pintor -a finales del siglo XXI, pongamos- que se topará con estas anotaciones? ¿Me retratará? ¿Simplemente pondrá "Córdoba, Argentina" (¡o incluso "Pablo Seguí"!) en Google?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Búsqueda de lo raro por lo raro. ¿Es eso? ¿Es realmente raro, eso? ¿Qué es lo raro? Esta música ¿cayó en el olvido? ¿Cómo son las cosas, allá en Suecia, para con el bueno de Gösta, ese viejo-peludo-estatua-ecuestre al que tanto quieren? ¿Cuántos escucharon este programa? Toso y escucho lloriquear a la nenita del fondo. Lamento desgarrador y gimoteante, del que no quedará memoria sino por esta prosa, transitoria también ella, &lt;i&gt;tempus fugit&lt;/i&gt;...&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Leía, hace un rato, la &lt;i&gt;Rolling&lt;/i&gt; de este mes. Eso fue después de comer. Comí tarde, y me recosté en la cama con la revista. Escuchaba &lt;i&gt;Bipolar&lt;/i&gt; y me volvía a sorprender con estos uruguayos, tan notables. Bueno: leía un especial sobre reggae argentino. En especial, leía una nota sobre Dread-Mar-I (tuve que consultar la revista para verificar que escribo bien el nombre del guaso). Porque me encanta divertirme con las prositas de la &lt;i&gt;Rolling&lt;/i&gt;, porque me encanta leerlas y olvidarlas (hago lo mismo con muchos de los libros que leo, digo, olvidar), porque me encanta su estramboticidad total y cheta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay que estar en la pomada. Éste es un mandato que todos cumplimos, gozosos. Y la pomada es múltiple. Y varía de persona a persona: mayormente. Mi pomada pasa por escuchar cada tanto "Los Raros", googlear el nombre del compositor del caso, y pensar. Pensar, sin más: en la "Vanidad de Vanidades", y en Pampita, que también pasará. Pensar, por ejemplo: en qué fue moda para mi vieja (a quien saludo cariñosamente en el día de su cumpleaños), allá por sus 20, y qué pegaba. Acordarme, es decir, pensar: en ese vinilo de Eddie Gómez (¿se llamaba así, la vaga?, ¿no era Górmez?) que había en casa, y que nunca escuché. Lamentarme, es decir, pensar: en que no podré escuchar todo, en que no somos eternos, Saber Total. Y ni siquiera longevos, sino Perimibles. Por ahí, un poco longevistas, Macedonio, sí (pero también nos gusta el reviente, a varios de nosotros, al menos por un rato).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Hacer historia de "la industria cultural"? ¿Para qué? ¿Con qué objeto? Devaneos y berrinches atrabiliarios, no nos tomamos en serio, sí, pero tampoco nos entregamos del todo a la corriente de los días. Pensaba, esto es, temía: que en realidad estoy haciendo mierda La Obra A Legar. Eso: no me tomo en serio sino circunstancialmente, y ningún Sentido Duradero (&lt;i&gt;filosofia perennis&lt;/i&gt;) me atraviesa. Sólo: leer y escribir: a la bartola, más bien. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ándame, por estos días, rondando el fantasma de Tolstoi, aparecido en una conversación reciente y muy sabrosa, y también, de algún modo, a partir de algo leído justamente en la &lt;i&gt;Hablar de poesía&lt;/i&gt; que mencioné más arriba. ¿Para qué el Arte? ¿Para qué leer y escribir? ¿Me lo planteo realmente, acaso? ¿La Belleza? ¿Las Pelotas de Morondanga, Soterradas y Frías? Hay un hábito, una rutina, sí, altamente satisfactorios; pero eso no me justifica del todo, pienso. ¿Y si en el fondo sólo me estoy limitando a vegetar? ¿Y si de algún modo estoy siendo un Conformista de los no-Milagros? ¿Y si la Política es la posta -todo es política, muchachos-, y acá, como decía el tío del Gabo, se está muriendo gente que nunca antes se había muerto? ¿Y si los tiros de anoche, y entonces hay que ponerse a mandarse, uno también, La Gran Giannuzzi como mínimo y, como más, qué sé yo, no tengo idea? ¿A quién le sirve este post?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensar a mano alzada: y con la freneticidad de un imberbe. ¿Qué pasa en el mundo? Esto, al menos: alguien escucha, por primera vez, una sinfonía de un sueco (ya de no ser) y escribe algunas cosas. Y fuma. Y caminó, por la tarde, y ahora oscureció; y es un desocupado. Alguien que es un desocupado escribe.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, fumo. Se escucha un avión, una moto. La música se pierde en un &lt;i&gt;pianissimo&lt;/i&gt;, y luego crece: de pronto. Ahora llega, lentamente, la soledad, la sobriedad, la meditación. ¿Qué estoy haciendo, yo, al escribir ahora, acá? (El pico, la pala. Ensuciarse las manos.) Pero no: uno busca Lo Real. Lo Más Real entre Lo Real. No hay modo de hacer otra cosa. No ahora. Este texto debe ser concluido, y corregido, y publicado. Y no hay otra cosa en el mundo más importante que eso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Por qué Gösta Nystroem hizo la sinfonía que ahora estoy escuchando? Había que hacerla. ¿Urgentemente? Si la cosa no le hubiera urgido, más le hubiera valido ponerse a carpir la tierra. Realmente, uno pierde muchísimo tiempo leyendo, escribiendo. ¿Para qué molestarse tanto, si no llega a urgir, a escocer? Y vaya uno a saber si es tan así.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prosa relajadita, ésta. Con pespuntes de confusión, de abismitos que quizá sean más bien pobretones, típicos de post adolescente -¡todavía!- inmadurito mal. Pero había que escribirla. Quito una máscara, juego con otra: &lt;i&gt;tempus fugit&lt;/i&gt;; y nosotros con él. ¡Y qué asqueroso sería llegar al final habiéndose mandado tanto la parte...! &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-494216504610096613?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/494216504610096613/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=494216504610096613' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/494216504610096613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/494216504610096613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2012/01/ha-escuchado-usted-alguna-sinfonia-de.html' title='¿Ha escuchado usted alguna sinfonía de Gösta Nystroem?'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-5748242643007177789</id><published>2012-01-18T05:25:00.000-03:00</published><updated>2012-01-18T05:35:28.192-03:00</updated><title type='text'>El Envarado y La Mejoradora De Mates (nº 4)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy leí un poco de: la &lt;i&gt;Rolling Stone&lt;/i&gt;; Spinoza; Parra. Fumé y tomé mate. También hice de comer, lavé la vajilla, ordené. Y ahora escribo. Y corre el agua, cascadita, del tanque del departamento de enfrente. Y es de noche, y estoy solo, y en algún momento dormiré. Y La Mejoradora De Mates partió: lejos, lejos, y por 20 días.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así que un poco escribir acá es para que no me pese tanto la soledad, y para que ella me escuche -ahora: sin leer-, y para justificarme un poco frente a los otros: los lectores. Digo: digo que escribo; más exactamente: cuando me preguntan qué hago, contesto que leo y escribo. Es, la verdad, un estribillo: como que de hace como dos décadas a esta parte contesto lo mismo. Y es real que algo se logra en mí al leer, al escribir, y por eso sigo. Así que ahora escribo: para ustedes, que leerán.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En realidad, estoy en plena cejijuntez, en un "cariacontecimiento" total. Ella partió -no para siempre-, y la extraño. Y no he puesto música, y escucho cómo el ventilador zumba. Y pasa un auto por la Agustín Garzón, y me pongo a pensar que, hasta aquí al menos, este blog ha tenido mucha pelotudez, mucha, como quien dice, paja mental: cegado en medio de la Ciudad, intentando resguardarme de ella, sólo enamorado de la Poesía.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El domingo pasado, sin ir más lejos, que iba a lo de mi chica, me bajé del E frente al Paseo Sobremonte, y me encontré con que los de Crese habían chantado camiones de su flotilla rodeando la Plaza. Toda, toda la Plaza. Según me enteré después, resulta que vertieron basura frente a lo del Intendente, y dejaron estacionados los camiones, y partieron con las llaves de los mismos, y "hasta la vista, baby". Cuando pasé por allí, subiendo por la Arturo M. Bas, vi muchos policías -y la CAP- apostados cada tantos metros, tan prolijos en sus puestos como los camiones rodeando la plaza. Y pregunté a uno de los canas qué pasaba, y me comentó -indeciso, petiso-, y entonces comenté: "ah, están haciendo fuerza", y él contestó sencillamente que sí, y lo dejé ahí, paradito y en silencio, en la calor del día, de gorrita y mofletudo. Y nada más, y todo. (Esa noche se sintieron potentes, dulces bombas de estruendo. Y después pongamos que se arregló, escribamos que por 15 días, y ya no sé más, y no prometo seguirla. Y por ahora no ha pasado Crese, acá por la Carlos Tejedor. Y mi novia partió.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prendo un pucho en la cocina. Me siento con tan pocas cosas... Por ejemplo, para ganar dinero. Pongamos que soy un artista (uno más) en Córdoba en pleno 2012 (quiero decir, en Occidente, hoy por hoy). ¿De dónde sale la platita? (Para comprar las cosas para la casa, para comprar los libros: mayormente.) Pocas cosas sé hacer; y me jode lo que tiró Robert Graves, eso de que el poeta lo es a tiempo completo o es un trucho. Estoy en la Ciudad, y nadie compra mucho que digamos poesía: &lt;i&gt;Naturaleza muerta&lt;/i&gt;, mi tercer libro, recién salido del horno, no será éxito de librerías ni mucho menos, no será, para nada, best-seller: ponele la firma. Y trabajar es indigno, escribo dándome un gran gusto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. No sé si estoy dispuesto a cagarme de hambre. Y calculo que la Mejoradora De Mates no se bancará mucho que digamos andar con un muerto, digo, con uno que no quiera, porque no le interesa, salir de pobre. Pongamos que ella quiere -¡y yo, y yo!- una casita con tres habitaciones, y hasta patio. Y que de paso quiera tener un perrito, y todo eso. Y que quiera tener todas esas cosas conmigo, mi vida. Y pongámosle que yo siga queriendo ser artista (uno más, digo, de entre el montón de los que aquí en Córdoba queremos eso, muertos a los que no nos juna nadie: el quiosquero, la panadera, el almacenero, el Intendente y sigo restando). ¿No dirían, queridos lectores, que por lo menos va a estar duro? ¿Y que la cosa puede ponerse difícil -digo, la relación-, por no decir imposible? ¿Y no es verdad que al menos algunos de ustedes desean -¡confiésenlo!- que yo siga profundamente enamorado, tal como -¡por el Can!-, juro que estoy? Porque, convengamos que, cuando ejercito la verba amorosa (no la quejica, ojo), algunos de ustedes al menos, lectores queridos, dirán, ante esa entrada: "¡ay!, ¡ojalá que a este muchacho, a este ignoto blogger, se le den las cosas! ¡Cosa de seguir leyendo anotaciones como ésta, que tanto nos gustan!".&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A la distancia, la quiero. Y "el propósito de enmienda" me brota lentamente. ¡Qué puedo hacer, pobre de mí, con mis palabras! Escribir, tan sólo. Será que los artistas somos, para empezar, ciudadanos, ni más ni menos, ni mejores ni peores: apenas ciudadanos entre otros ciudadanos. Y que no hay privilegios especiales, ni caprichos que se les haya de conceder, ni nichos de salvación dispuestos desde el Parnaso para ellos -digo, en vida- por el que zafen sin más. Será que una casa de tres habitaciones con lugar hasta para un perrito cuesta su alquiler, y su luz, y su agua, y su gas, y aparte el cablemódem y demás chiches indispensables para que la muchacha de marras no se bajonee. Todo artista que se precie de ciudadano -por áhi cantaba Garay- se dará cuenta de que así nomás es la cosa, y que él no por ser artista zafará, pongamos, de barrer y pasarle el trapo al piso. Y puede que hasta le tome el gustito a la cosa. Todo: mientras no sea un best-seller más, mientras no gane la Lotería, sueño del pibe. Quizás entonces el artista -¡este artista, este escritor, muchachos!- le vea otra gracia a la vida que la del mero, fantasmático leer y escribir (¿qué?: Poesía). Por qué no. La Mejoradora De Mates se fue, pero volverá. Y no con los millones precisamente. Y la verdad que este escritor, como buen hijo de vecino, lo que más quiere es amar y ser correspondido. Eso al menos viene queriendo en los poemas que de siempre escribió. Ojalá la cosa no haya sido -¡pobre guaso!- llenarse la boca de Ideas, Ensueños, Mentiras. Y ojalá -importante- no olvide que un día escribió esto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-5748242643007177789?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/5748242643007177789/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=5748242643007177789' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5748242643007177789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5748242643007177789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2012/01/el-envarado-y-la-mejoradora-de-mates-n.html' title='El Envarado y La Mejoradora De Mates (nº 4)'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6270671985687725326</id><published>2012-01-10T12:08:00.001-03:00</published><updated>2012-01-10T12:08:53.509-03:00</updated><title type='text'>Resistencia o negociación</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acogollaste los dicterios de arrejuntar engarces, demoledora yegua, contubernio feraz, y, de la estirpe o miembros que el rechupete lancinante, acondicionador, tirria de esputos contra el abedul en muesca ínsita, apadrinó contra los hicsos, seleccionaste o viste un estipendio patrio, putonas y lloronas y ordenanzas, aro de seda.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí: tu regurgitar divinidades cancas, ese bacilo tuyo de absorber o el diez o las minetas, chancro o furor deciso que mi menarca lame, insoportable alacena, millares de volúmenes exhaustos y biliares escolopendras en sed y ella partió, asida de tu pan por entre las colinas/arce, fulcro y Ley que, marioneta o paso obligado, es picha.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vasito asquerosiento de los endriagos mil, erisipela y chata de bordar, numen atroz el bizcocho de tu chozna, cansina ella, rapto veraz o de lo formulaico. Tomemos a Cristina como emblema: la vejaremos fuerte entre los tablones de la juntura ardiente, obra y asado, juiciosa manyará de empréstitos como que inclementes, recordatorio vil de Mamita Capellina, del inclemente neceser de esporas, de todas las revolú canciones que bien mamaste.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ay, Cristina, velamen o bauprés, Cristina o el bando en la tormenta pulcra, Cristina en pie de labia contra el corso en agresor, padrillos y la fama de entenados, prosopopeya/abuso y un refilón de alcance o sándalo-ahí. Zapato conductor de lambeteadas guasas, gemidito quejica, estirpe de moléculas otarias, mate y materia de esa tu rienda omnívora de fuentes, cacique/esparadrapo o de la Cólquide que, entre tanto, amarrocás.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me rasco y me convenzo de guedejas, calaña occisa del envite o megaterio del Amado, salitas y modularcitos de esperar a que te sueñen por entre cocoteros de piel, piel como la jeringa y la canícula, canuto del enema valedero, miniada como la sirte que te aburre. Callada caminó: aguantadora cana.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6270671985687725326?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6270671985687725326/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6270671985687725326' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6270671985687725326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6270671985687725326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2012/01/resistencia-o-negociacion.html' title='Resistencia o negociación'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4019655973113530550</id><published>2012-01-03T19:56:00.000-03:00</published><updated>2012-01-03T19:56:43.554-03:00</updated><title type='text'>Un "no" no terminal</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Una vagancia? ¿Una indolencia? Un no soportar la presión. Un abandonarme, soldado ruso que se deja caer en la nieve para allí morir, exhausto. Mejor: un no poder.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es, no, vagancia, ni indolencia, lo mío. Es querer estar, precisamente, entre lo mío. Es querer escribir este texto, no importa nada más. Después, sí, se verá: eso es después. Es necesitar -yo mismo conminándome- el cumplimiento de mi palabra: redactarla, desarrollarla, hacerla. Ahora es el ahora, y será mío; o no seré.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un no poder. Un negarme, obcecado, a lo que el Otro quiere. Otro/neblina, sin rostro claro o singular: tremenda efigie. Y me rebelo. Quiero decir: me niego, me abandono: para rebelarme.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No será lo mejor. Pero saber qué es lo mejor implica, siempre, manejar duchamente la razón, ¡oh ecuánimes Ayudas! Y en momentos como éste no se aceptan consejos. Ni piadosos ni contumaces ni de ningún otro tipo. Porque todos serán de Vos, Otro desmesurado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, queda escribir. ¿Para dar cuenta? No. Para respirar, para pasar en limpio un poco un par de equis.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Devaneo, quizás? ¿Zozobra pobre, lastimera? ¿Quiero dar pena, acaso? Escribo como cegado de ilusión, o no: como buscando mi propio aumento. Tosco y deciso, de algún modo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escribo siendo un bruto de la voluntad. Escribo para así poder seguir escribiendo, para así no terminar por fenecer. Un "no" que afirma, sí, y un viejo, rotoso impulso o clarividencia, que aún salvan.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿De cosas de qué tipo he de morir? Básicamente: de entregarme, por fin, a la corriente. Eso: de, por fin, ceder. De hacer de mi conciencia un sapo: millares y millares de luciérnagas: y preferir la consunción.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un "no" no terminal; sordo, continuo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4019655973113530550?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4019655973113530550/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4019655973113530550' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4019655973113530550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4019655973113530550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2012/01/un-no-no-terminal.html' title='Un &quot;no&quot; no terminal'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-3879055828391025814</id><published>2011-12-16T07:22:00.001-03:00</published><updated>2011-12-16T07:22:55.635-03:00</updated><title type='text'>La Currucucha Infame: a los tumbos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Apago la colilla. En los auriculares suena "Limón y sal". Comienzo un nuevo mate: y cuántos irán en estas mañanas, estas tardes, estas noches. Vicio de contar; querer glosar a Borges: habrá un mate que será el último. ¿Y si me quisquiera, alguna vez?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miro el Nycz que colgué acá frente a la compu, con dos clavos que me facilitara Piedra Limada, clavos tremendos, carpintería. La lámina me dice cosas. Fondo de cartulina azul, la silueta -rostro y torso de trazo simple, neto- es de un cuerpo que se expande. La forma en que están diseñadas las pupilas -con liquid paper- es curiosa; y la luna, "que crece como C", flota allá arriba, elevándose, rodaja de melón blanco, hielo y cristal de un sitio sin estación determinada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prendo un cigarrillo más. "¿Te acerco mi movilización?" Restos de algo que finalmente no vi, bandera del amor y la ternura, me quedo cavilando. Suenan Los Cafres ahora, en la Pobre Johnny. Me crujo los dedos del pie. Cuerpo que tarde o temprano cederá al desgaste natural de las cosas de este mundo, por más que el organismo luche, por más que esté conformado para, en principio, luchar, para oponerse a la erosión, a la inercia. Cuerpo sensible, cuerpo sujeto a padecer diversas afecciones: allá en su departamento, o quizá ya partiendo al trabajo, hay otro cuerpo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi cuerpo, el suyo. Su cuerpo, hermoso, femenino, salvaje, civilizado. Todo tembló, y partía. Y se negaba. Y yo qué puedo decirle, qué puedo hacer que no sea darle más palabras, dirigirle más palabras. Pobres palabras, puente y muro a la vez entre los cuerpos, sus dueños. Sus dueños, sus usuarios, mentes. Sus yo, sus vos, sus ella.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cantan Las Pelotas "La colina de la vida". Prendo otro pucho. Carraspeo, fumo. No pasa por la Filosofía -no pasa por tal o cual filosofía-, sus enunciados. No es simplemente hablar sobre cómo hay que considerar al otro, qué es el otro, qué soy yo. Pasa por qué hago efectivamente yo, o vos, o ella. Como cuando Nietzsche se puso a investigar las diversas morales efectivamente existidas: no el versito, ni lo melifluo, lo bienpensante, sino cómo cada uno realmente vive, viene viviendo: sin tapujos, sin pruritos, sin eufemismos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Tiempo al tiempo; aceite al engranaje." Diez años en el fondo de estar solo -lo de hace dos no cuenta, ser pata de lana la verdad que no cuenta-, y me encuentro con que todo lo tengo que inventar día tras día. Y quiero, claro, pero estoy perdido, desorientado. Quiero e invento, quiero y propongo, quiero y le busco la vuelta; pero me falta el background. Así, sobre la cuerda y sin red, apenas una pértiga que algo me ayuda, voy hacia ella llevándole una planta de albahaca de que ella muerde una hojita con los dientes, y ahí nomás al toque emprendo nuevamente el vuelo al otro extremo, buscando otra cosita que llevarle: una plumita, una ramita, un pedacito de nylon: para esta especie de nidito que como que instintivamente me sale querer hacer: con ella.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-3879055828391025814?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/3879055828391025814/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=3879055828391025814' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3879055828391025814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3879055828391025814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/12/la-currucucha-infame-los-tumbos.html' title='La Currucucha Infame: a los tumbos'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-3764734906634715248</id><published>2011-12-09T12:02:00.001-03:00</published><updated>2011-12-09T13:45:18.065-03:00</updated><title type='text'>Anotación y espera</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, bueno, son las doce: ¿por qué no andar en calzones por la casa? Si tengo cerrados los postigos, si el mate está agradable y, más que acompañar, refresca... Si aparte hace calor, sí, pero del suave, y las &lt;i&gt;40 Obras Fundamentales&lt;/i&gt; de los Divididos, sonando con toda su potencia, baña mi pielcita no sudada, joven, y yo tengo la nítida sensación un poquitín arisca de que esta música no me está enervando, no ahora al menos... Así, andar en calzones por la casa -y no es que ande, sino que estoy sentado en una de las sillas verde quintil, desvencijada y crujidora, frente a la compu- no está ni mal ni bien sino que es una especie de básico dato agradable del modo de conducirme, hoy, por mi ranchito.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí: me prendo un cigarrillo. Sí: la primera seca me asquea un poquito. Sí: dedo pulgar izquierdo, piel resentida de tanto gatillar el encendedor, leve dolor de piel agredida mal por el tabaco, la brasa, el cáncer posible. ¿Pero es que acepto el horror "descolado mueble viejo" a enfermarme de cáncer? Temerlo, verlo venir, sufrir cada vez que prendo un pucho... Alimentar con términos propios la profilaxis biologicista de odiar la muerte, esa Ilustrada...&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me acomodo la espalda. Por estos días leo la vieja &lt;i&gt;Literal&lt;/i&gt; en edición facsimilar, y la verdad que es como un imán, algo de que no puedo levantar la vista: fascinación. Se destaca, en la nº 2, la nota de Oscar Del Barco; pero lo hace como el texto que difiere de un cabo al otro con el resto de los escritos de ese número. ¿Es que es más bien "literario"? Los otros hacen medio que &lt;i&gt;otra&lt;/i&gt; &lt;i&gt;cosa&lt;/i&gt;. Del Barco pone en juego una materia lingüístico-literaria mucho más rica, más variada, más refinada. Tiene su fuerza, pero tampoco le creemos tanto. No tan &lt;i&gt;cross a la mandíbula&lt;/i&gt; como el resto. Releer. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo, tomo mate. Suena Divididos bien al palo. Estoy en calzones y soy seriamente feliz, de algún modo. Criollitos (creo que eran chipacas) envejecen en una bolsita de plástico transparente, acá al lado del teclado. Compré dos Camel, anoche, porque pintó; en la estación no había Gitanes, y no quería llevar de nuevo Philip. La que atendía era pongamos que boliviana, petisita, y andaba como que sin muchas ganas de trabajar. Qué cosa, la estación: ahí es el único lugar en el que me asomo a los diarios (&lt;i&gt;La Voz...&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;La mañana...&lt;/i&gt;). Los consumo de un saque, automático y desinteresado, como quien cumple con una ¿obligación?, ¿prolijidad? Como ver tele cuando hay un televisor encendido en donde estamos...&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ganas de que mi amorcito se conecte. Escribir para hacer tiempo. Disfrutar de hacerlo, también. Ganas de comer con ella, de matear con ella, de charlotear riendo con ella. Ganas de. Ganas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-3764734906634715248?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/3764734906634715248/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=3764734906634715248' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3764734906634715248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3764734906634715248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/12/si-bueno-son-las-doce-por-que-no-andar.html' title='Anotación y espera'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4473378278444110479</id><published>2011-12-07T07:45:00.001-03:00</published><updated>2011-12-07T09:03:16.791-03:00</updated><title type='text'>El Envarado y La Mejoradora De Mates (nº 3)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"porque sí porque sí porque zas!" (Jorge Guillén; pero no tal cual.)&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora está durmiendo. En unos quince minutos serán las ocho. Como ella duerme, tecleo despacito, suavemente, sin golpetear. Estoy en su departamento y dormí unas dos o tres horas, y después, tipo seis y media, desperté y decidí no seguir durmiendo. Y bajé a comprar puchos, cuidando de no hacer ruido al&amp;nbsp; abrir la puerta, al volver, al ratito, a entrar. Y me cebé unos mates y estuve "trabajando" un rato en el Google Reader; y noté, mirando hacia más allá de la ventana de este quinto piso y por cómo empezaban a pasar cada vez más seguido los autos, cómo el Centro largaba con una nueva jornada. Y fui feliz.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Salimos, anoche -serían ya ¿las dos?- y nos fuimos caminando "velocidad crucero" a la La Alameda, a cualquier parte. La Peatonal estaba hermosa y, cuando lo vi a Tatú, me dije para mi coleto: "no sólo para mí pasó el tiempo". Y en un momento le dije (a ella, no a Tatú) algo así como que qué visión debía tener ese tipo acerca de la vida, la verdad; porque contemplaba cada noche, porque miró todas las noches desde hace años, desde la barra, llenarse, florecer, irse vaciando las mesas de ese ¿bolichón?, charlotear la gente joven, romperse cuerdas de guitarras cada tanto, pasar, como en &lt;i&gt;Le bal&lt;/i&gt;, la vida. Cada tanto, le decía (a ella, no a Tatú), habrá sacado alguna pequeña conclusión, habrá elaborado alguna pequeña verdad sobre las cosas y el mundo: sobre la realidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella había comprado elefantes. Costosos elefantes que la adornaban y de que gustará&amp;nbsp; volverse a poner: feliz -me juego a decir- ella también. Estaba más que hermosa, y cuando supe que se había puesto guapa para mí, cuando lo supe -digo: no porque me lo dijera explícitamente, sino porque me di cuenta, porque caí en la cuenta-, bueno, nada, cómo explicarlo: ya no me importaron más los básicamente diez años de soledad, de ascesis, de sacrificio, de odio, de hondísimos hastíos y melancolías fuleras, de tantas otras cosas; digo: fue como un borrarse sin más de tantas cosas, así, realmente porque sí: porque alguien, en este mundo, me quería. Y fue un soplo la vida, un soplo que me rozó la frente y la limpió de pesar. Algo así.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin: que cambie la escritura. Vencida la ilusión, queda el estilo, diría mi analista. No sé qué pasará, con respecto a tantas cosas. No sé en el fondo nada a ciencia cierta. Lo que sí sé es que he "crecido": como una marioneta que venía padeciendo mal por la vergüenza quizá pueril y que un buen día le salió moverse diferente: con un poquitín más de gracia al menos. Si de eso se trata "crecer", está copado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4473378278444110479?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4473378278444110479/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4473378278444110479' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4473378278444110479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4473378278444110479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/12/el-envarado-y-la-mejoradora-de-mates-n.html' title='El Envarado y La Mejoradora De Mates (nº 3)'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-5556674278070034414</id><published>2011-12-01T18:30:00.001-03:00</published><updated>2011-12-01T19:33:40.078-03:00</updated><title type='text'>Un julepín más, y van...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todavía no sé qué me pasó, de nuevo, hoy. Sé que mi rostro anduvo en éxtasis, en orgasmo, por dos o tres horas más o menos. Sé que hubo un golpe, y que entonces temí la euforia, y entonces respiré, comencé de nuevo a respirar, a luchar contra esa especie de extrema voluptuosidad extenuada. Sé que me impuse descansar, y que no conseguía dormirme, y que las voces en mi cabeza se sucedían, cada tanto: esporádicas, casuales y desconocidas -a veces perturbadoras- siempre. Sé que finalmente me relajé; pero mi cuerpo un poco todavía se cuece en ese infierno.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escucho obras de cámara de un tal George Enescu, interpretadas por la ya clásica Kremerata Baltica. Tomo de un porongo que me regalaron hace muy poco (fue el lunes, allá por Quintas de Argüello, creo: todo un periplo en el N). Fumo un Gitanes. Bastante atabacadito estoy: otra señal, la de fumar de más, de que las cosas no marchan del todo bien.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero digo las cosas del párrafo anterior y, la verdad, no digo mucho que digamos. Y casi que tampoco aportaría mucho que digamos con ponerme a repetir la ya manida -por enojosa, y por ya vaciada de sentido- leccioncita de mi psiquiatra actual: eso de que la bipolaridad o trastorno de los estados del ánimo, eso de que la violenta oscilación posible, o eso -que es a lo que más temo- de que quizá se dé después una nueva, asquerosa depresión.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muy poco, la verdad, se dice al decir tales cosas. Se dice, en cambio, mucho más al escribir. Pensaba, por ejemplo, en la "estasis", eso de que habla Harold Bloom en &lt;i&gt;La angustia de las influencias&lt;/i&gt;: eso de estar como que a tope entre el adentro y el afuera; en equilibrio. Pensaba que la verdadera escritura se da en cierto momento en que algo (que no sabemos por el momento qué es) falta, urge, presiona: el desequilibrio, justamente, de lo de adentro, que pasa a necesitar, a carecer de algo que tendría que estar allá afuera, si nos ponemos en optimistas. Pero pensaba estas dos o tres pavadas, y dejaba de pensarlas: debilidad o flojera de alma.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Porque la mente, en casos como el mío, al verse arredrada por ESE malestar, se pone a pergeñar, digamos que bastante desesperaditamente, soluciones, explicaciones, consuelos, vagas estrategias para poder así creer que zafará más rápido, más fácilmente; que está zafando ya. Anhela por sobre todo volver a la normalidad, esto es, a lo conocido o, mejor dicho, a lo acostumbrado, a lo habitual.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Escucho este &lt;i&gt;Octet, op. 7&lt;/i&gt; del tal Enescu. Leí un poco de la &lt;i&gt;Ciudad Equis&lt;/i&gt; de este mes, para tener una lectura ligerita al menos, nada exigente, de "actualidades del mundo de la cultura local"; le decía a La Mejoradora De Mates, por celu, que qué bueno sería tener acá en casa dos o tres de esas &lt;i&gt;Cimoc&lt;/i&gt; que ella tiene dispuestas en el revistero, dos o tres &lt;i&gt;Manara&lt;/i&gt; -buenas minas-. Venía de leer Valéry tempranito a la mañana cuando empezó a darse esa como que demasía, esa sobreexcitabilidad capciosa, ese sensualismo que se abandonaba lujurioso al estímulo y que, por eso, me volvía demasiado vulnerable, demasiado expuesto a lo que fuere. Una buena historieta, pensé al comprender que tenía que descansar, algo bien pasatista, bien liviano, bien fácilmente decodificable, eso hubiera sido lo ideal.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomo mates (Cruz de Malta amiga; perdóneme, Romance). Ventanas y puertas 'soigneusement' clausuradas, postigos bien cerrados: hacer un ámbito para el reposo sosegador. Eso: un buen Spa Seguí para mí mismo: el oasis vital para no entregarme tan así al frenesí casi que de órdago del Facebook que me tocaba imaginar, la firme voluntad de no querer tan así resbalar por entre los lascivísimos estímulos sensoriales de la información líquida, volátil, en que se me habían convertido las redes, lo que poronga fuera. Un cachitín aunque más no fuere de sabiduría, de autoconciencia al menos para decir: "basta. por hoy / el saco cuelgo." &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-5556674278070034414?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/5556674278070034414/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=5556674278070034414' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5556674278070034414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5556674278070034414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/12/un-julepin-mas-y-van.html' title='Un julepín más, y van...'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1644646502035321923</id><published>2011-11-13T05:57:00.001-03:00</published><updated>2011-11-13T06:50:09.392-03:00</updated><title type='text'>El Envarado y La Mejoradora De Mates (nº 2)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora son las seis de la mañana. Suena suave &lt;a href="http://sites.google.com/site/toyenojau/pagina-principal/Home/haakon-kornstad" target="_blank"&gt;&lt;i&gt;Space Available&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, por el Kornstad Trio. Quién será este Håkon Kornstad. Un saxo, un contrabajo, batería. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A veces pienso que el jazz muchas veces carece de emotividad, de entrañabilidad. Sus melodías propician otro "estado de ánimo", no aquellos aparejados a la música clásica, o al tango, etcétera. Es el sonido &lt;i&gt;jazzy&lt;/i&gt;, tan particular y a la vez tan variado, tan rico. Algo como que &lt;i&gt;cool&lt;/i&gt;, una especie de más allá citadino (¡New York, New York!), algo para poner de fondo y que es a la vez complejo, inteligente, sutil.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ideas que no desarrollaré. Voy a contar, en cambio, que acabo de terminar una &lt;i&gt;Obra Poética&lt;/i&gt; de Edgar Bayley (Corregidor, 1976), lectura que me deja admirado y a la vez cavilando. Compré el libro en El Espejo junto a &lt;i&gt;El poema de robot&lt;/i&gt;, del inconseguible Marechal (puede que ahora lo relancen, ¿no?), y hoy di cuenta del primero, en una sola jornada de lectura: 198 pp. plenas de sentido, de gran amor por la vida o, más bien, por la realidad, lo cotidiano inmenso ("nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada").&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recuerdo haber leído algunas pocas cosas de este poeta hace ya muchos años, y en ese entonces pensé que hablaba de cosas fantásticas, extrañas, quizá hasta exóticas. Con el tiempo fui dándome cuenta de lo que digo más arriba: de que Bayley vivencia profundamente la realidad, y nombra muy muy "poiéticamente", y a veces le basta el mero sustantivo ("Mi amada estanque azul huerto cabellos", reza un título de uno de sus poemas) para lograr alcanzar las cosas de un modo pleno, y elevarlas a un grado inaudito de realidad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero qué: leo estando enamorado. Y leer así vigoriza y da tanto sabor a las lecturas, a la música, a caminar por las veredas, por el centro, a saludar, hace unos días, al matrimonio de quiosqueros por el día del canillita, a ponerme chocho porque voy a la verdulería, cosas así. Digo: ¿y si hubiera leído Bayley, digamos, hace cinco o seis meses? Digo: ¿cuántos son los libros que básicamente "suicidé" por el mero hecho de estar, cuando los leí, deprimido oscuro mal? Y tanta música escuchada, tantas horas y meses y realmente años de manosear tan desalmadamente cultura, belleza, artes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siempre lo supe, y la verdad que lo dije con claridad: de nada sirve nada si "no hay un cuerpo / al que abrazar, acariciar, besar". Recuerdo un video-arte visto en el Goethe o cosa así, hace mucho: alguien tomaba un libro tras otro de una biblioteca, leía el nombre del autor, y lo arrojaba a un rincón. La pila de libros que se iba formando era impresionante, en tamaño, en volumen, en peso. La angustia, la desesperación, la soledad, la terrible melancolía, el odio incluso, corroen el alma, digo ampliando un título de Fassbinder. ¿Será, de última, algo de índole evangélica?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tampoco hay por qué ponerse a escarbar tanto, por estos días. Días que son nuevos, días de cara cambiada, renovada, joven, días de cuerpo lozano, reluciente por el afecto y el sexo, terso. Días de entender con mucha inmediatez de qué habla Bayley cuando le habla a la amiga, a la amada, a la mujer, cuando nos habla del mundo, de las cosas. Días, en fin, de completar bien el sentido, de no ponerse a sospechar; días sin mayor cálculo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1644646502035321923?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1644646502035321923/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1644646502035321923' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1644646502035321923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1644646502035321923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/11/el-envarado-y-la-mejoradora-de-mates-n_13.html' title='El Envarado y La Mejoradora De Mates (nº 2)'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4340280408827402406</id><published>2011-11-09T09:04:00.001-03:00</published><updated>2011-11-09T09:07:16.135-03:00</updated><title type='text'>El Envarado y La Mejoradora De Mates (nº 1)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué hermoso, tremendo chubasco que cayó anoche, ahí en San Juan y General Paz (y también en San Vicente, me informa Meneses), chubasco y mar que contemplamos desde debajo del techito del bar del teatro (institución). Veíamos el reflejo de las luces de los semáforos combinándose con la de los autos que cruzaban la esquina (onda un poco el Nycz que sabía estar en Las Tipas, adentro), por fin nos refrescábamos (nosotros dos, digo, sí, pero muchos más) del calorón horrendo, mefistofélico, de "la Córdoba de ayer", calorón que nos aplastara por la tarde, calor inmundo, seco, y el sudor. Ya cuando salimos del teatro en el entreacto (el consabido puchito obligatorio) habían caído algunas gotas -gruesas, querendonas-, pero todavía la calle jadeaba mal de temperatura, ambiente chancho. Pero después, ya en el bar del teatro, Quilmes mediante, se largó, y se largó bien, y era el mejor cierre (el famoso "broche de oro") para lo que acabábamos de presenciar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Mejoradora De Mates se fue encontrando más o menos seguido con gente conocida y, si bien no huía, algo reculaba; yo vi un fantasma, al que evité con ejemplar escrúpulo y tesón. El disco dolía $50,00, y la verdad que, con lo que vi, si hubiera tenido guita habría gatillado con grácil ligereza y generosa despreocupación; porque el Nonsense Ensamble Vocal de Solistas me dejó pasmado, boquiabierto, estupefacto mal. La verdad que siempre tuve mis prejuicios a la hora de escuchar música vocal; más infundados que la mierda, tengo que confesarlo, honor obliga. Hermosas las voces, hermoso el combinarse de las mismas en acordes, en contrapuntos o lo que mierda sea, en plenitudes y sutilezas varias, riquísimas, admirables. Hermoso atender a la expresión de los rostros de cada intérprete, los movimientos de sus cuerpos (de riguroso negro, en pata), y la vaguita que dirigía, que pasaba como si nada de un pulso a otro (realmente asombroso), integradísimo macerado bien el ensamble. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y, ya terminada la función, cómo le señalaba a La Mejoradora De Mates la diferencia abismal que hay entre escuchar un disco en las casas e ir a oír música en vivo. Más allá del asunto de que presenciarla sólo se da una única vez en el tiempo (quiero decir, sí, sí: en el de mi conciencia), la alucinante calidad del sonido, su atmósfera, su clima, la verdad que son insustituibles; impagables, como quien dice. Ergo: ¡quiero más música de endeveras, quiero más conciertos, quiero no tirarme a chanta! (Pobre equipito, cómo te desprecio ahora; bien que me diste más de una satisfacción...)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces, haber pasado a buscarla, ir al Libertador, oír, y oír y quedarse atónito boya gozando mal ante la belleza, y disfrutar sin arrimo de cansancio o aburrimiento, y extrañarse en determinado momento de la vida y de la muerte y todo lo demás en medio de ese sonido como que un don y de mi oír extasiado como que agradeciendo, y pasará, y pasaremos, y correr al bar del teatro a por una buena birra, a por una buena charla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Excelente, mire vea. Y el público, todos chicos (más jóvenes que yo, la gran mayoría), y el silencio atentísimo, y divertirnos luego, e ir por más. El Teatro tiene que repetir, no sé si el año que viene pero pronto, el festival, el encuentro. La tan mentada música contemporánea precisa estos espacios, y continuidad; gente que le da bola parece que hay. Sí: qué diferente que fue la cosa a comparación de, por lamentable caso, cuando se "ejecuta" Beethoven, o Mahler, o la poronga de todos los santos lindos. Nada de viejardas pintarrajeadas, nada de sarnosos caballeros de meticuloso traje y agresiva loción. Para esos casos: volar al Paraíso. Y que haya habido entrada libre y gratuita fue algo absolutamente coherente. Y necesario, y positivo. He dicho.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4340280408827402406?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4340280408827402406/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4340280408827402406' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4340280408827402406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4340280408827402406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/11/el-envarado-y-la-mejoradora-de-mates-n.html' title='El Envarado y La Mejoradora De Mates (nº 1)'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-8344427240015365525</id><published>2011-10-22T04:27:00.000-03:00</published><updated>2011-10-22T04:27:30.235-03:00</updated><title type='text'>"Europa is dead"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Tengo conmigo un amargo (Romance: está riquísima, Olguín). La noche está fresquita; pero no tanto. Me entredormí con la Pobre Johnny en los auriculares del celular, y me gustaba cada canción que sonaba: aprobaba y volvía a aprobar, y me parecía excelente que hubiera tanta música que tirara tanto buen ondón. Un estado extraño, ése, y gozoso, el de ir aprobando: y fantaseaba con andar así todo el tiempo, y que todo me pareciera bien (¿el agaromba?): "y vio Dios que era bueno". Claro que, al despertar, regresó -un poco, tampoco ando tan hecho bosta- la reactividad: y pude decir no, oponerme. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno juzga. Aunque le caiga mal a unos cuantos, uno establece juicios de valor. En mi caso, de valor estético. Que estén teñidos algunas o muchas veces de cuestiones ajenas al Arte, perfecto: humano soy, y no siempre puedo controlar los más sutiles movimientos del alma, que es de ser cruel y despiadada, hasta abyecta. En la conversación, la mayor parte del tiempo acordamos, por conveniencia, una frase común -Nietzsche hubiera sugerido: vulgar- sobre algo; por ejemplo, muchos dicen, de un autor cualquiera, que "su poesía es despojada", y pareciera que toda la poesía, de un tiempo a esta parte, lo es. Obsecuencias y pobrezas del comentar. Pero el juicio secreto, certero e inmediato, late en nuestro interior, y no siempre tendremos la entereza de hacer el esfuerzo necesario para formularlo en palabras, vacilantes, sí, y hasta temerosas, pero propias, personales. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así la música. Pareciera que todos debiéramos estar escuchando determinadas cosas, y todo lo demás no. Pareciera que todos debiéramos compartir ciertos juicios sumarios que circulan y tienden a imponerse, ser 'vox populi'. Pareciera que, como en política, todos debiéramos pertenecer a la corriente mayoritaria de opinión: porque diferir cuesta; por el rechazo social; por el escarnio, la burla. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace muy poco le propuse a La Veterana que escuchase música clásica. Me sacó carpiendo. "Europa is dead", espetó, como diciendo una verdad; como diciendo: "son todos unos pechos fríos". Cosa que me dejó tecleando, porque confío demasiado en las intuiciones de la vaga (su "oscura lucidez") y, a la vez -esta vez-, sé que dijo una gran pelotudez, hija a la vez de su ignorancia y su soberbia, o algo así.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pongamos que yo esté dejando de lado lo esencial; que, por ejemplo, "son todos unos pechos fríos" esté diciendo algo que es cierto de la música clásica. Algo no totalmente cierto, pero que tenga su buena parte de verdad. ¿Desde dónde se dijo eso? ¿Cómo concibe o se relaciona con la música alguien capaz de tirar así, crudita, semejante barbaridad?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Fantasma: "Suponiendo que la verdad sea una mujer"... ¿Cómo? ¿No vengo siendo "dogmático", de hace años, al volver tanto, y tan obcecadamente, a ese único oráculo? ¿O al pretender objetivar, en este caso, un embole?) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Europa is dead"... Artero puñal clavado en las encías. Y masco y escupo, pero, espinilla, no se suelta. ¿Mi gusto por la música clásica es tan un error? ¿Es tan algo que se apartó de la vida, de su cauce principal? ¿Vago por cementerios del sonido? ¿Soy un snob o pecho frío? La cuestión me escuece: no sé cómo responderla (con agudeza; desmontando con chetura el exabrupto) y, a la vez, no puedo permanecer indiferente a tantos nombres, tantos compositores, tantos creadores originalísimos de música bella y profunda. Me siento cuestionado en lo más profundo de mi ser, me cago en Dios, y encima el oponente me suele dejar paralizado: Primera Novia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como el albatros, en cubierta sólo sirvo para que jueguen al fútbol conmigo. Me acuerdo de &lt;i&gt;Contrapunto&lt;/i&gt;: alguien mostrando a otros lo sublime del cuarteto en do sostenido menor de Beethoven. Alguien haciendo sentir. Alguien introduciendo a los malditos ignaros en las cimas de la Música. (Alguien que, creo, inmediatamente después será cagado a tiros.) Pero el recuerdo no alcanza: porque sólo es memoria mía de una novela leída hace años (porque la vida no será como en las novelas), y porque sé que no podré poner a La Veterana a escuchar, digamos, la cuarta de Brahms. Porque se negará sin más, burlona y canchera, a someterse a ese mínimo experimento de sensibilización; porque la tiene negada: a la música clásica.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno quiere ser justo con las personas. El viejo discursito, eso de que "todos estamos capacitados para captar la Belleza, sólo es cuestión de dar(les) una oportunidad", falla en tantas cosas... Idealismo de igualdad, la diferencia agresiva seguirá patoteando, de una parte o de la otra. En el fondo, el gusto es producto del azar; y generalmente es fuente de prepotencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me ronda ahora otra frase de Nietzsche: "pasar de largo". Qué bueno si la dejara hablar, si la dejara desbarrar, y escuchara, "como quien oye llover", sus barrabasadas ocasionales. Pero me conozco: lienzo rojo (o rosadito) ante mi ser, este todavía adolescente toro va al muere; y allí ella, verónica callejera, de nuevo me dejará jadeando, y tan sólo serviré de mal ejemplo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-8344427240015365525?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/8344427240015365525/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=8344427240015365525' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8344427240015365525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8344427240015365525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/10/europa-is-dead.html' title='&quot;Europa is dead&quot;'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6747148831159608292</id><published>2011-10-10T05:16:00.000-03:00</published><updated>2011-10-10T05:16:51.652-03:00</updated><title type='text'>'Morne'</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo, sí. Fumo y tomo mate. Y no sé nada. Sé que el foquito de bajo consumo ilumina pobremente esta habitación, acá en mi casa. Sé que se siente el zumbido de la heladera, y el lento gotear del tanque de Gisel, mi vecina -"que su nombre sea borrado", podría haber escrito Isaac Bashevis Singer-, sé que cada tanto se siente pasar un auto por la Agustín Garzón. Más allá de eso, no sé nada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Como si todo pasara por saber: por saber algo a que aferrarse, y no sólo la pobre serenidad, vacía y taciturna. Como si nada de lo que es palabra, mera palabra -libros, conversaciones-, pudiera decirnos nada ya. Como si, después de los libros, después de las conversaciones -después del silencio-, todavía fuese necesario, y hasta imprescindible, decir algo: algo claro y sencillo, algo que permitiera un paso más, un volver a respirar; algo en verdad simple, directo, que iluminara de algún modo las cosas, abandonadas ellas a su no latir, a su haber dejado de significar, de tener consistencia de algún modo humana.)&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vacío, falto de plenitud, de alguna especie de peso o intensidad. ¿El cuerpo?: una bolsa de órganos hábilmente disimulados por la superficie de la piel; algo que asiento en la silla buena, algo cuyas piernas cruzo y cuyo rostro -¡cuyo rostro!- es como una máscara tibia que ningún gesto recorre ya. Las manos, aptas para la escritura y para muy pocas cosas más, comunican medidos golpecitos a un teclado negro, sucio, receptivo; las manos, que de hace años no recorren otro cuerpo, manos de violinista que no ejerce ya; las de agarrar -sobre todo la izquierda- un mate que es herencia de una tía litoraleña, ya de no ser, las de apagar -sobre todo la izquierda- el cigarrillo en el cenicero indio, cálidas y yacentes; las de temer y temblar, y vacilar y dejar, callan: apenas si están vivas, todavía.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es tristeza lo que siento ahora, no es, quizá, vacío. Es simplemente sentir el silencio en esta entrada, es sentir la desconexión con muchas cosas, es darme cuenta de que, poco a poco, me he ido, nuevamente, aislando. ¿Qué son mis días? Levantarme a las seis de la tarde y leer. Y leer hasta las seis de la mañana siguiente, y abstenerme de escribir. Y desencantarme de hacerlo en los blogs: porque desvirtúo cada vez más eso que imagino que puedo llegar a decir. Y me doy a la ascesis (una vez más), y dudo, y el mundo atronador sigue rugiendo, allá, tras de la puerta. Y no sé qué paso dar, o si inmovilizarme del todo, y recluirme, callar y esperar (¿qué cosa?: nada que pueda llegar a la existencia, o a manifestarse).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prendo un pucho. Anoche, conversando con el Ger, hablábamos, una vez más, de poesía, y en especial del magro papel que ha llegado a tener la misma en la vida contemporánea, en la sociedad contemporánea. ¿Para qué idealizar? Todo es dinero y poder, arriba, y necesidad, precariedad y alienación, abajo. No hay tiempo para la poesía, ni ojos dispuestos, (bal)buceadores. El que escribe es un inútil, y debe vivir todos sus días del contraargumento, de la autojustificación ante los otros, buscando razones para hacer algo que la mayoría de sus congéneres rechazan.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero éstos son pareceres pobres: tengo por dadas, lo sé, muchas cosas, quizá demasiadas, en mi vida de todos los días. Y no soy un profesor, o un intelectual. Cuando a duras penas alcanzo a elaborar un concepto, ya (me) lo socavan las dudas, las preguntas, el replantearlo, el vacilar. No me sale ser monolítico o férreo. Estaré, en el fondo, un poco orgulloso de mi actividad, pero -¿por qué no confesarlo?- tengo una tremenda cola de paja frente a todo interlocutor que no está en eso de leer y escribir. ¿Qué tiene de bueno o interesante, digo, contar mis penas en verso? ¿Qué gran virtud o alcance tiene ello? El siglo XX fue el gran desatarse, para algunos, de un materialismo, de un consumismo a niveles nunca antes vistos. Todos nosotros somos pop, o en todo caso me veo obligado a reconocer que buena parte de mi triste almita lo es. ¿Cómo no quedarse pensando en eso de Juanele, lo de huir, alejarse de la ciudad, el "mundo"?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Releo ensayos de Paco Urondo, y me encuentro con declaraciones -por ejemplo las de Edgar Bayley- sobre el papel de la poesía en relación al hombre. Qué irreales que se me vuelven ese tipo de dictámenes. Me suenan falsos: impostados, utopistas, ensoñados mal: imposibles de ser vividos. Siento que la poesía se viene retirando del mundo de un buen tiempo a esta parte. El Ger me dice, Guido también, que hay como un renacer, una multiplicación de actividades y cosas así, vinculadas a "lo creativo", acá en Córdoba, en los últimos años. ¿Es sólo mi pesimismo lo que me lleva a hablar como lo hago? ¿Es algo propio de mi carácter, algo que no responde a lo que en realidad se estaría dando? Y, que la poesía llegue a tener algún lugar en el mundo, ¿es entonces cuestión de voluntad, voluntarismo?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Por qué, en todo caso, volver a publicar en los blogs? No puedo evitar escribir, ya sea acá, ya, por ejemplo, en mi &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt;. Será la pasión (no quiero usar el término "deseo", innoble, superfluo, propio de lacanianizados mal), será alguna especie de fortaleza o constancia que aún poseo. Un empecinamiento que aún me caracteriza, una terquedad. No pasa por hacer lo que la mayoría, no necesariamente; pero tampoco me parece algo muy alegre que digamos el escribir, o no es ése mi caso. Piedra Limada silba, cada tanto, una milonga, la misma milonga; le sale hacerlo. No quiero endiosar la escritura: es algo propio de los hombres, sí, pero no es lo único que nos es posible. Soy cada vez más consciente de lo accidental, de lo precario de mi escritura, y a la vez me afirmo cada vez más en ella. No pasa por callar, o por dejar de escribir: pasa -eso es lo que me toca hoy, al menos- por reevaluar el modo en que llevo a cabo esta ocupación. Algo, digamos, de índole existencial. Y esto de ser blogger muchas veces apesta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6747148831159608292?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6747148831159608292/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6747148831159608292' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6747148831159608292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6747148831159608292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/10/morne.html' title='&apos;Morne&apos;'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-8891942586391891755</id><published>2011-09-29T07:53:00.000-03:00</published><updated>2011-09-29T07:53:57.678-03:00</updated><title type='text'>Un pusilánime</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegó el calor: cuando salí a la calle -ocho y media de la tarde- noté que tendría que haber optado por un pantalón corto y no por el vaquero que llevaba. Después, más tarde, sí, se levantó un ventarroncito, pero ahora, cuatro y media de la mañana, estoy así, sin remera, en pata, con la ventana y puertas abiertas a la noche. Hace calor; y no llueve.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Volví del ensayo hará cuatro horas y me puse a leer, cosa que me mantuvo entretenido hasta hace un ratito. Me preparé entonces un mate y me vine a Blogger. Tenía ganas de escribir: de pasar un rato anotando algo, corrigiendo, pensando. La lectura fue prolija; sin llegar a ser insatisfactoria, no deparó nada especialmente glorioso, y necesité venirme acá, a esforzarme un poquito, a ver si tenía algo para decir. Fumo y escucho el gotear del tanque de la vecina; también está el zumbar de Magnolia, y mi teclear. Por lo demás, no pasa nada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El lunes me compré &lt;i&gt;Veinte años de poesía argentina y otros ensayos&lt;/i&gt;, de Paco Urondo. Lo había visto comentado no sé si en alguna &lt;i&gt;Diario de poesía&lt;/i&gt;, y ya tenía averiguado el precio, hará cosa de un mes. Me agencié eso, y la &lt;i&gt;Hablar de poesía&lt;/i&gt; nº 23, que todavía estoy leyendo. Las dos cosas, $90,00. Llegar a fin de mes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que me llamó la atención de las prosas de Urondo fue la rotundidad con que opina sobre otros escritores -especialmente poetas, por lo general argentinos-, ya sea contemporáneos o del pasado. Emite muy seguido valoraciones que tienen el aspecto de la precisión, y pone siempre en relación lo literario con lo político -más exactamente: con lo contextual, y en especial, supongo, con cierto proyecto de Nación que tiene-. Si bien no es un académico -se opone explícitamente a ser considerado un intelectual-, queda claro que la lectura que hace de la poesía argentina ha sido meditada, que fue un estudioso -en un buen sentido- de la misma.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Me acuerdo de Andrea, una ayudante del cursillo de Letras: "ningún texto es inocente." Qué frase más horrible, más allá de que intenta transmitir algo que quizá sea verdadero, al menos para algunos.)&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y me quedo pensando. Me quedo pensando en si los poetas tienen que ser los críticos de la literatura, o sus sistematizadores, y de qué modo y hasta qué punto. Si no es simple "política" de artista, o, de última, política a secas. También, si los poetas son los más capacitados para hablar de la poesía, de sus pares, y hasta de sí mismos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(El deber ser. Lo regulado con primor. Cierta necesidad de prolijidad y justicia: cada uno, su función: en la Sociedad Ideal, es decir, ordenada.)&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pienso, entonces. Me hago mis buenas preguntas de idiota, de pajuerano en el gran pequeño juego de la poesía nacional. Me pregunto, por ejemplo, si yo mismo debería hacer valoraciones, apreciaciones, tasaciones, distingos y reproches a los otros, los que publican en el presente, los ya de no ser. Si debería revisar esas mismas valoraciones, apreciaciones, etcétera, de los otros, a fin de, digamos, establecer con cierta propiedad "la Verdad" de esto que hacemos al escribir, al publicar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Me estoy preguntando si entro en el juego, si acepto las reglas; si hay reglas más o menos fijadas, consensuadas; si, por el contrario, todo es fuerzas y nada más que fuerzas, y el Poder? ¿No me engaño un poco con el carácter más bien sociológico con que yo mismo hablo de la cuestión? ¿Peco de falsa humildad? ¿No me la banco? ¿Tengo complejo de inferioridad? ¿Temo tal vez no poder desempeñarme bien, o al menos satisfactoriamente, en el ruedo, en el baile?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pienso, sí. Pienso escribiendo. Cierta retórica habitual en mí quizá desvirtúe la línea de pensamiento que podría lograr de no haberse ya desarrollado cierta lógica argumentativa en esta anotación, lógica probablemente típica de ellas, a esta altura de su desarrollo. Pienso, entonces, en forzar, en adelgazar alguno de sus hilos, terminar por cortarlo, para así lograr cierto desequilibrio, cierta apuesta, cierto decir. Quizás lo anterior sólo sea un &lt;i&gt;crescendo&lt;/i&gt;, un acumular; quizá -sueño- venga un desborde. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En todo caso, qué situación distinta, la actual, de aquella de los '60, los '70. En los ensayos y demás artículos de Urondo se respira la revolución, inminente, en el aire. Se lee política: decisiones, proyectos; también el estado de cosas que se rechaza, la necesidad de actuar con convicción. Se habla incluso de abandonar la narrativa para escribir textos de no ficción: la primera, consideran Urondo y otros mencionados en el libro, se alejaría del presente, la otra podría incidir con mejores resultados en la realidad. Qué diferente es la cosa hoy en día, o qué diferente de cómo veo personalmente el asunto: qué hago, qué dejo de hacer, qué cosas son factibles de ser hechas, e incluso, qué escapa a mi imaginación; qué es posible, qué imposible, qué inexistente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno puede hacer "política cultural", opinando, manifestándose, discutiendo de modo público. Uno puede buscar posicionarse, sacar ventaja, e incluso lucirse, darse el gusto de ganar un argumento, quedarse con la última palabra, definitiva, por ejemplo. También -como me está saliendo un poco hacer, en esta prosa-, poner en evidencia el juego, desencantarse del mismo, asquearse más bien. El sociólogo de turno aclarará, prolijo, que su teoría social del arte también contempla esta última opción, esta otra "veleidad", de índole más bien sacrificada: ascética, ejemplar. El problema, en todo esto, es que tengo presente que actúo sabiendo que estoy actuando (sabiendo, sí, pero más o menos; tampoco la gran cosa).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí: la veleidad. Uno no entiende del todo cuál es exactamente el alcance de lo que hace; y tiene sus blogs, y tampoco hay mucho movimiento en ellos que digamos, y sin embargo piensa que al menos un poquito figura; y aparte ha pispeado alguna vez un par de teorías, y se pone, cariacontecido y cejijunto, a pensar; y el punto no es la Literatura, ni la Sociología, y mucho menos la Política, sino que uno, nuevamente, ha comenzado a escribir algo que no sabe cómo ni en qué terminará, y tiene muy pocas claves para resolver la cuestión. Pocas y endebles claves. Y de pensar se trata.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué es escribir? Ponerse a prueba. ¿Qué es publicar? Dejar pasar, reconocerse en algo, frente a los otros. ¿Qué se busca, en todo este asunto? Algo, sí, pero que no es nombrable, que no es formulable: formularlo lo haría, nuevamente, texto, escritura, eventual publicación.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;- . - . - &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En todo caso, advierto una característica en todo lo anterior: escribo ideas más bien sencillas, comunicables. Habré puesto, entonces, mi pensamiento al servicio de cierta necesidad de claridad que, al parecer, tengo. Explicitar el juego (pero no obligatoriamente denunciarlo), esbozar alguna noción "clara y distinta" para actuar en él, ver si es posible tal cosa, ver si quiero, de última, jugar. No es absoluta la Poesía (si Urondo hablaba de Nación...), ni imprescindible, y mucho menos urgente. No es tampoco detestable, ni mucho menos: la leo, la leeré.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá tenga ideas tremendamente erróneas sobre el dichoso asunto; son las pocas, endebles que he conseguido aceptar, a lo largo del tiempo. Paco Urondo "piensa" la Poesía Argentina. A mí me gusta bastante lo de Daniel Ponce: en su caso, estudiar antropología, a la vez que se alejaba transitoriamente de la poesía, lo llevó a relativizar bastante el "puterío ilustrado" (categoría en boga entre algunos estudiantes de Letras acá en Córdoba, hará 20 años) de la literatura argentina. Yo la verdad que tengo más bien dudas y preguntas a la hora de escribir sobre todo esto; o, en todo caso, pienso que enfoqué la cuestión de modo harto vago y general, y que por eso mismo no hay dónde hincar el diente, en qué yugular clavarlo. Que, si hubiera señalado algo más concreto (más concreto, es decir, relacionado a lo que amo o a lo que odio), ya andaría mascando más y mejor.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sírvame de escarmiento haber escrito esta misma anotación. El Gabo me viene diciendo que comente las lecturas; que eso podría ser ocasión de mejores prosas. No es, se ve, que no me pregunte cosas: es que no sé cómo responderlas, y lo más probable es que, como decían los positivistas lógicos de antaño, la pregunta esté mal formulada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-8891942586391891755?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/8891942586391891755/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=8891942586391891755' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8891942586391891755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8891942586391891755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/09/un-pusilanime.html' title='Un pusilánime'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total><georss:featurename>Carlos Tejedor 1550-1599, Córdoba, Argentina</georss:featurename><georss:point>-31.4258189 -64.1547007</georss:point><georss:box>-31.427512399999998 -64.1571682 -31.4241254 -64.15223320000001</georss:box></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7739655302015851446</id><published>2011-09-21T10:03:00.000-03:00</published><updated>2011-09-21T10:03:09.559-03:00</updated><title type='text'>El que no descansa</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;(escuchando &lt;i&gt;True Story - In Two Acts&lt;/i&gt;, por RGG) &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá se trate de no escribir. De medir las horas con la sola lectura. De los libros de siempre, los ya amigos, y de unos cuantos más del inagotable, hermoso resto. Y pensar. Y las palabras que broten "en el seno del pensamiento": no anotarlas (por ahí sólo en el &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt;; pero ya eso sería vacilar), sino apenas si permitir que se vayan, que se desvanezcan: que surjan y se extingan en la mera conciencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Pasé la noche con &lt;i&gt;Rayuela&lt;/i&gt;. Lectura plena: no dieron ganas en ningún momento de dejarla, y corté sólo para escribir esa primera frase, aparte de que quería poner un disco: son más de las 07:00 hs.: ya terminó el toque de queda acordado de bastante mala gana con la vecina nueva, me cacho en diez. -- Añoro la forma en que la primera lectura de esta novela me llevó, hará 20 años, a otros libros, a otras cosas que no son sólo libros pero que los libros, en mi caso al menos, propician. Añoro esa plenitud y no, porque también disfruto de esta otra comprensión, la actual, de este otro disfrute, después de, por ejemplo, todo el jazz escuchado, escuchado un poco porque en ese libro lo escuchaban --ese origen, sí, pero también y más decisivamente las juntadas con el Baby, privilegiado Club de entrecasa--.)&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;br /&gt;¿Por qué dejar de escribir? ¿Simplemente hacerlo? ¿Uno se pone a soñar con algo así como un Placer Ilimitado sólo porque pasó sus buenas cinco o seis horas de coparse con un libro, y encima queda más de la mitad? ¿Uno no sabe acaso que por lo general la mayoría de los libros lo cansan, lo molestan, lo terminan aburriendo? Y uno lee por método, y por método escribe (¡¿por qué, por qué, por qué?!), y quiere algo distinto, y siempre ha sido, él mismo, así: alguien que especula vagamente con la dichosa promesa de felicidad, y que cree que puede llegar a alcanzarla, que ésta puede serle otorgada, cosa en el fondo tan imposible. Y prueba, noche loca, algunas mieles, y ya está: se pone a imaginar que de los huecos troncos seguirá manando más y más miel --"eso es pío", Horacio 'dixit'--, o que no se empalagará, una vez más y como siempre.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Y eso que bien que sé que el chiste está en alternar: fuerzo los límites de la lectura, o de la música, o de la charla, o del silencio, y ahí estoy otra vez, cambiando de actividad, poniéndome en otra cosa, sin descansar, inútil afanoso. Prácticamente nunca me entrego al "ocio real", ya sea solo o en compañía, y los raros momentos en que éste se da son extrañísimos: sentir la duración, la mera duración, el ser cosa fofa, materia, cuerpo sin pensamiento --de ojotas y sudando, los veranos--.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dejar de escribir pasaría así por renunciar a trabajar de otra manera el tiempo: como si uno se propusiera callar de un modo total. Monje con su votito de silencio, mi oración sería el libro: todos los libros --todos los que tengo, unos cuantos más--. ¿Pasa por eso, por cierto espíritu de sacrificio? Pero cuando anoté esa primera frase tenía un como pálpito de ganancia, de acrecentamiento de algo; escribiendo, desarrollando la idea, ésta se me vuelve antojadiza, y la verdad la rechazo. Vislumbre en el agotamiento, alucinación y extravío del deseo, llamita vulgar, enclenque, pronto extinta, pensaba aparte hace un rato que lo que pasa es que tengo, ahora, 37 años; que es imposible imaginar, por caso, cómo seré a los 50; que en el presente todo es rotación, alternación morosa; pero que, como buena ameba cortazariana, bien puede ser que para esa edad mis seudópodos se hayan transformado un poco al menos, les haya cambiado el metabolismo, digamos, y varíe así el espectro de lo que puedo ver y también imaginar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(¿Sabiduría idiota? ¿Alguien que llega tarde? ¿Alguien que viene estando un poco fuera de la vida? Pienso en mi rostro, inexpresivo cuando escribo, pero que muchas veces se desfigura en el encuentro y diálogo con los otros, desencajado y brutal, de fuerte, tosca voz. Recuerdo las sensaciones a flor de piel, el frenesí, el haber agotado en algún momento "hasta las heces" la experiencia, allá en mis "dorados" 20. Pero lo recuerdo como idea, como algo vago de que no me llegan imágenes más precisas que ese coletazo más bien póstumo de lo vivido hace mucho, lejano ya.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Termino, como otras veces, dando cuenta de mí. La ficción no me interesa. Digo: escribirla. Algunos señalarán, precisos, que, por más que haga un texto con vivencias, sensaciones, pensamientos propios, siempre les daré forma, los modelaré: ficcionalizaré, en suma. Allá ellos y su Escuelita de Letras. Al escribir sobre mí mismo se genera cierta tensión que es distinta a lo otro. Cierta clase de esfuerzo, cierto desafío que, en todo caso, es de otra índole. Y eso existe. Y cuenta. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(No escribir. Como si uno se acercara a La Gran Cosa, como si uno se predispusiera a algo realmente significativo. Algo en todo caso que sería de uno consigo mismo; de nadie más, para nadie más. Algo así como una evidencia. De eso trataba de hablar.) &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7739655302015851446?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7739655302015851446/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7739655302015851446' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7739655302015851446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7739655302015851446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/09/el-que-no-descansa.html' title='El que no descansa'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7512237962272719030</id><published>2011-09-03T07:19:00.001-03:00</published><updated>2011-09-03T07:19:51.049-03:00</updated><title type='text'>Fogonazo falaz</title><content type='html'>Fumo. Y me duele un poco la espalda, y sigo. Oigo un jazz suavecito; Gabo duerme el sueño de los justos, allá en la pieza, y no ha comido. Fumo y se me cierra el pecho, y toso y carraspeo: atabacamiento buscado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté quizá a las cuatro, ayer, y algo caché. Pasó mi vieja en algún momento. Cosas me contaba de su reciente televisión pública; cosas como la Pizarnik y su abrigo viejo, y que le quedaba algo grande, y sobre su leer, leer, leer, según la hermana. Yo fui a comprarme un sanguchón de milanesa de pollo y la fantita de rigor, y conversamos otro rato, peluquería y cine. Luego partió, y me quedé con Girri.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cayó el Gabo con dos más. Partieron al rato esos dos y tomamos un par de birras "sintiendo" Martín Buscaglia ("¡¿pero quién es ese muerto?!"). Como hace tres o cuatro días borré todo en la compu (Fedora 15 de cero), cientos de discos incluidos, hubo que bajar de nuevo &lt;i&gt;Golpes al vacío&lt;/i&gt;. Luego mateamos, y el muy guasito se fue a dormir. Anduve un poco con la &lt;i&gt;Anthologie...&lt;/i&gt; de La Pléiade (voy por la 660, más o menos; son creo que 824), comí papa hervida (noble nutriente), y terminé de releer no sé cuál &lt;i&gt;Diario de poesía&lt;/i&gt;. La gata parece que ha quedado afuera pero no llama. Me vengo a Magnolia, anoto cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prendo un pucho. Subo el volumen desde el equipito. El disco en cuestión se llama &lt;i&gt;Brain Dance&lt;/i&gt;, y pertenece a Carlo De Rosa's Cross-Fade. El enchastre que mencionaba ayer ha sido mayormente subsanado: el suelo quedó un poquitín pegajoso, sólo hay que seguir pisando. Hoy no leí mucho que digamos las cosas del Google Reader. Me aburre: es estar demasiado con los mismos autores, es pecar de prolijidad. Lo peor es que siempre leo en orden y, así, todos los días me engluto varios posts del demasiado ubérrimo de Neorrabioso, y, cuando continúo con los otros, llego cansado. Oficinistas de la escritura: así nos quieren Google Reader, Blogger y demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Tomarse el palo: eso es agradable. Ir pasando por libros muy al azar, o no leer ninguno, por un buen tiempo, y ya. Estar al pedo: comer cuando pique el bagre, dormir cuando pinte. Ser animalito de Dios. Sólo fumar.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas cosas he anotado, estos días, en el &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt;, sobre escuchar música, digo. Me acuerdo de algo que un neurocientífico comentaba sobre qué pasaba en el cerebro cuando uno oía algo así. Algo así: música. No recuerdo qué decía, pero la cosa es que el enfoque, la manera de abordar el asunto (como experiencia) era algo muy loco, algo analizado haciendo uso de una terminología para mí inusual. Era analizar la cuestión con herramientas conceptuales para nada humanísticas. Y eso me generaba interés y perplejidad a la vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno, al escribir, amasa. Relaciona, se pierde. Le busca la vuelta. Todo está por hacerse: en uno, en su propia escritura. Esos neurocientíficos consideraban un lapso de tiempo abismal: el hombre y su percepción de la música en el contexto de la evolución. Funciones como capas o estratos que se solapan. Ruido como señal de alerta en la noche de la visión endeble. Algo que se continuaría en lo sobrecogedor propio de la vivencia de lo sublime, pongamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conceptos que hay que imaginar, colegir, casi que prefigurar. Ese lapso de tiempo muy poco representable, puesto al lado de la historia de la música (no sólo la erudita) en Occidente. Fumo y escucho un saxo tenor improvisando en "Terrane / A Phase". No hay que ser demasiado consciente de la historia de una disciplina artística: uno surfea por un rato la cresta de la ola, hace alguna pirueta sobre la tabla, llega a la costa. Y la ola y la tabla, y la costa misma: marcadas por la historia. Y los movimientos y las expectativas del cuerpo mismo del surfer, y obvio que también su malla: somos hijos del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí: demasiada imaginación, demasiados pocos datos: maldita subdeterminación. Uno amasa con muy poca harina, y encima se pasó de sal. Estudiar es para otros. Por lo pronto, escucho el final del tema, anoto cosas. Mi escritura va a la deriva, hoy por hoy y de hace algún tiempo, y ya no sé qué importa. Fogonazo falaz, éste que propongo acerca de la música: tanto que la amo, y no sé hablar de ella. Para ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7512237962272719030?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7512237962272719030/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7512237962272719030' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7512237962272719030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7512237962272719030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/09/fogonazo-falaz.html' title='Fogonazo falaz'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6495566282883776451</id><published>2011-09-02T05:06:00.003-03:00</published><updated>2011-09-02T05:07:00.286-03:00</updated><title type='text'>Las horas regladas</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;"Destrucción y melancolía." (Alberto Moravia, &lt;i&gt;El conformista&lt;/i&gt;.)&amp;nbsp; &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Escucho el segundo de los dos cedés de &lt;i&gt;Lieder und&amp;nbsp; Kantaten im Exil&lt;/i&gt;, de Hans Eisler. El mate, lavado; una coca de litro y cuarto destrozada ahí en el suelo; y no limpio el enchastre (no es un experimento a lo Duchamp tampoco). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los últimos dos o tres días han sido de concentración, de profundización silenciosa en algo sin mayor significado. Leve tristeza que no quiere reconocerse como tal; leves seriedad, pasividad, callar. No aburrimiento, sino como la experiencia de algo que comienza, de algo que termina, de algo, al parecer, distinto a lo anterior. Un como pocas ganas de escribir en los blogs, un escuchar mucha música, un anotar mucho cosas confusas y pálidas en el &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt;. Cosas que, en el fondo, no dicen nada: porque no tienen nada ya: en su interior.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Leo la &lt;i&gt;Anthologie...&lt;/i&gt; de La Pléiade, releo &lt;i&gt;Más allá del bien y del mal&lt;/i&gt;, termino "I Samuel" de ese libro, &lt;i&gt;La Biblia&lt;/i&gt;, leo la &lt;i&gt;Antología temática&lt;/i&gt; de Girri según Pezzoni. Leo, dejo de leer: y las horas se suceden como módulos que van cayendo sin más en un pasado o pozo ciego; y el mate las regula y marca, metódico. Duermo de a ratos, como sin mucho hambre que digamos, fumo con total regularidad. Voy de cuerpo, meo, me baño cada dos o tres días. Y no salgo de casa, y desconozco el sol y el aire límpido. Taciturno, indiferente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí: no hay nada que decir. Me meso el pelo con cierta suavidad, pienso en cortármelo a la 3, veo la sombra de mi cabeza en la pared, acá a la izquierda. Es necesario matar la imaginación: la dañina, la que me juega en contra. No completar tendenciosamente la figura, no completarla en absoluto, dejar abierto el sentido, no leer de más: a los otros, a todo aquel con quien hable, a quien recuerde, y menos a todos aquellos (y son muchos) a los que enfrento 'in effigie'. Así, el monstruo mental, lo noto, baja la guardia, se aquieta, agota menos: y trato de dejarlo atrás, de diluirlo. Quizás, también, llegue a escribir cada vez menos: cada vez menos efusiva,&amp;nbsp; menos dolidamente. ('Percé', musito: como una mariposa a la que ya cazaron, y es exhibida en un rincón de la sala; y el que nos la muestra no hace mucho alarde del asunto por lo demás.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pienso en el Gabo. Pienso en su caer en depresión, en su aislarse, encerrarse, por períodos. -- Qué tremenda variedad de gente que hay, aquí en el mundo, digo. Y hay tantos grupos, afinidades... Con el Gabo nos entendemos, y mucho (pienso), pero para afuera esa amistad será algo totalmente anodino, quizá también despreciable, y hasta ominoso. Y así con cada grupo, cada afinidad. Y todos amontonados, amuchados --por caso, en Córdoba--: anexados, dispuestos y repartidos en "casas", habitáculos varios.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Apago el cigarrillo. Carraspeo. Piedra Limada terminó la biblioteca. Queda traerla. Le llevó algo así como un año hacerla. Dónde la pondré; qué nuevas mariposas contendrá. Futuro igual y liso, futuro de libros. Y no pienso en detenerme, y muy probablemente pase desapercibido para el resto, digo, el mundo, y espero que me importe cada vez menos el mostrarme débil, desaconsejable, fútil. La vida se ha lavado y yo no tengo la culpa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6495566282883776451?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6495566282883776451/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6495566282883776451' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6495566282883776451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6495566282883776451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/09/las-horas-regladas.html' title='Las horas regladas'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6433457238905490770</id><published>2011-08-29T13:51:00.000-03:00</published><updated>2011-08-29T13:51:37.796-03:00</updated><title type='text'>Los versos de Chénier</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Viene Piedra Limada con los 300 pesos. Yo había pasado por el galpón hará tres días en busca de 'money': andaba crocante de seco, y mucho corría el riesgo de quedarme sin puchos, mal mayor. Pero él estaba en la misma, y así como llegué me fui. Hoy, noble y fecundo, y después de haber pasado por el banco, se acerca a mi casa y me saca de la cama a una hora "harto" inconveniente; pero no le salto la bronca: no por la plata, sino porque no da, y porque --'hélas!'-- no me sale.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así que lo hago pasar, tomo, a como pueda, un cacho de agua --pastosidad asquerosa--, y pongo la pava. "Sintonizo" Ignacio Corsini en Grooveshark y nos abocamos al grato departir. El pobre anciano anduvo bastante flojo ayer; como que se pasó todo el día en la cama, padeciendo. Le digo que no puede quejarse: es él el que no quiere ir al médico. 73 años: "lindo número para jugarlo a la nacional", declara, resiste. ¿Que cómo anda de salud? Un día bien, otro mal: eso es vida.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Suena &lt;i&gt;Cuartito azul&lt;/i&gt;. De pronto me ilumino: ¿no vengo de leer, hace unos días, versos de Chénier? Pelo la &lt;i&gt;Anthologie...&lt;/i&gt; de Gide de que hablé en otro post, y ahí está: ¡existe, existió! Y un misterioso lazo temporal me lleva a imaginar una Buenos Aires de principios del XX en que circulaba André Chénier (1762-1794), en francés o traducido, y pienso en que su nombre significaba algo para alguien: no como ahora, que, en el tango y para todo el mundo, es como un nombre de calle o cosa así, algo que ha pasado a ser mero sonido, una rima sabida de siempre, transparente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué es lo que existe o significa, qué no? ¿Qué más, qué menos? Cada hombre es una isla, y la geografía de su peculiar territorio sólo de él es trazada, y con probable torpeza; los otros, ocasionales turistas, apenas han oído hablar de dicho lugar, y lo confunden fácilmente con la Atlántida. Escribir deja una huella, pero esa huella, esa senda, debe ser vuelta a andar cada tanto: para que tenga cierta entidad; y las más de las veces nos enfrentamos a jeroglíficos ininteligibles y desvaídos, sólo porque fueron abandonados hace mucho, expuestos sin más a las inclemencias del descuido.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El descuido: obvio que no podemos andar revisando, manteniendo, todo lo escrito. ¿Qué hace que rescatemos algo, que cultivemos su memoria? No puedo hoy pensar que sea la mera pasión; en todo caso, si hablamos de pasión, tenemos que aceptar que cada uno tiene la suya, oscuramente singular. Lo que perdura es la resultante de innumerables "vectores de pasión" que pujan de modo sumamente caprichoso, cada uno según su peculiar gusto y tendencia. Y hay grados y tipos de vectores; y hay vectores prestigiosos, y los hay anodinos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin: todo esto ya ha sido pensado, y de modo más pertinente y perspicaz, por otros. Tampoco es necesario reconstruir, pieza por pieza, el dichoso cuartito, por más que a algunos les atraiga, digo, ese miniaturismo. No hay criterio: no hay un criterio universal y homogéneo. Y las más de las veces nos entusiasmamos con algo que no es central en nuestras vidas: porque no tenemos el suficiente olfato, la suficiente garra, el suficiente gusto. Leí Chénier, olvidé Chénier, así como ahora escucho Ben Kraef &amp;amp; Rainer Böhm: una lógica del arte por el arte, de la ociosidad liviana, gobierna mis breves búsquedas, mi hacer liviana la duración. La pasión real pasa por otro lado: y la postergo, como pensando que no he de morir. Piedra Limada está al borde, y en él lo veo; pero yo, ¡qué va!, todavía ando probándome los neumáticos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6433457238905490770?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6433457238905490770/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6433457238905490770' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6433457238905490770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6433457238905490770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/08/los-versos-de-chenier.html' title='Los versos de Chénier'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4723203608788535947</id><published>2011-08-17T08:26:00.001-03:00</published><updated>2011-08-17T08:41:14.707-03:00</updated><title type='text'>Algunas cartas sobre la mesa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy lo vi al Ger. Estaba sin Azul, cosa que se notó. Yo había tenido turno con la psiquiatra, y me dieron ganas de charlar con alguien. Ya antes le había escrito a Guido, pero andaba de reunión, y arreglamos para mañana a la nochecita. Viajé en un R1 sin tanta gente (eran las ocho), y de atolondrado me bajé una parada antes. Iba oyendo la Pobre Johnny; pronto estuve tocando el timbre de su casa, en el Pje. Villegas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando volví, preferí tomarme dos colectivos en vez del 600, y llegué a San Vicente pasadas las once. Recuerdo que comí algo, frío, que me había dejado mi vieja en un táper, y que me dormí tipo dos escuchando Iiro Rantala. Hará una hora desperté, y me fui a la estación. Compré Gitanes, tomé una fantita. Volví pensando en nada en particular, por la Agustín Garzón vacía; tenía ganas de escribir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y llego acá y no hay nada. Me preparo un mate, abro la ventana a la noche, pero no sale nada demasiado qué. Una leve seriedad acompaña este teclear en silencio. Una leve seriedad, un rostro taciturno, una respiración fatigosa: decididamente, fumo demasiado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Pasan algunos autos, de a poco, acá a media cuadra. La ciudad comienza con su jornada; allá ellos. Hoy miércoles firmo contrato con Ediciones Del Copista para sacar un libro. Mi tercer libro. Cosas de &lt;i&gt;La lección de piano&lt;/i&gt;, seleccionadas y ordenadas con ayuda y buenos consejos de Pablo Anadón. Tengo que poner mucha plata (para la que suelo manejar, digo), y los próximos meses van a tener que ser de nada de taxi, nada de cerveza afuera, muy muy poco de libros. Y ver qué pasa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno un poco no sabe qué es mejor. Mantener estos blogs que hago implica, más allá de escribir, el pagarle a Fibertel una platita mensual, que no es mucha tampoco. Los blogs en sí no son muy visitados que digamos, pero existen. Existen y acumulan cosas. Con el tiempo, uno revisa lo que ha hecho, y percibe evoluciones, cambios, movimiento. Se ven llevados en la dirección de las meras ganas, del capricho circunstancial, y ese modo de darme a conocer, bueno, me cuadra. Otra cosa sería que hiciera, qué sé yo, mercadotecnia de los sitios, y que los propalara y los difundiera adrede mal, y fuera mi propio exitoso empresario de lo que escribo. Cosa que no me saldría ni a palos, nunca, de proponérmelo incluso en serio. Digo: no me veo en ésa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sacar un libro tiene algo de parate. De detenerse y evaluar. De proponer cierta forma, cierta selección, establecer un mojón. No es que vaya a escribir distinto después de que el susodicho salga. No necesariamente. Pero bueno: queda el 2011 como el año en que publiqué de nuevo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como tener un proyecto. Algo diferente. Chateaba, ayer, con la Cantarero (una mina), y ésta me decía que, para ella, la cultura en Córdoba es bastante mediocre. Que hay mucho afán de figuración en una ciudad donde somos pocos y nos conocemos demasiado. Y jugamos a las tribus culturosas mal, y nos tiramos mierda entre nosotros; como una especie de farándula vernácula que sólo busca llamar la atención, y a como sea, muy tilingamente; y somos sólo cuatro pelagatos, y tres no tienen desde dónde escribir pero jetonean mucho. (Sonreirás, muchacha, porque quedé como el cuarto: los malos, por definición, siempre son los otros.) Como el pueblito ese (y son muchos) donde morían cuatro romanos y cinco cartagineses o, lo que es lo mismo, dos punks y tres heavys; y nadie más en ese pueblo le daba bola a la música, y menos a esos raritos, a esos descarriados; y apenas si atendía a lo del Chaqueño Palavecino, que Mario Pereira propalará por siempre para todo el país.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por lo general, no soy de asomarme. Estoy acá en San Vicente todo el tiempo, con Felisa y los librejos. De vez en cuando tengo la dicha de escribir. Cae el Gabo por épocas (ahora viene resucitando), y yo me escapo, los findes, a lo del Ger o a lo de Guido. Los lunes cruzo la ciudad: me voy al Cerro a terapia, y aprovecho el viaje para pasar por la Médiathèque para sacar cosas que me duran una, dos semanitas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quiero decir: no voy a presentaciones, espectáculos, etc.: a la discreta parafernalia cultural de entrecasa que nos propone esta por otra parte indiferente ciudad. Prefiero irme a Propiedad Privada a tomar una cerveza y sentir ahí cerca el Paseo Sobremonte. Charlar, callar, ver pasar las piernas más hermosas del mundo (salute, Tim), volver en silencio, prometiéndome un mate. Ahora el jueves y el viernes, es verdad, participo en el encuentro "Qué importa la poesía" ahí en el Cabildo, pero es algo totalmente excepcional. Huraño y eremita, maduro las cosas en la soledad, batallo contra los enemigos internos. ("Yo sólo busco la paz interior", decía un pongamos que conserje, en &lt;i&gt;La peste&lt;/i&gt;, y Rieux --¿se llamaba así?-- asentía.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sé por qué cuento estas cosas. En todo caso, ésta es una de mis voces. La de mostrarme un poco, sin querer necesariamente hacer literatura, sin presentar un personaje demasiado notable. Al contrario: veo que me estoy describiendo como alguien más bien anodino. Más allá de que me encante el rescate que Bardamu viene haciendo de Beckett, no quiero ni soñar en jugar a ser un personaje de novela. Sólo es un preguntarme un poco las cosas, un bucear un poquito, un divagar, también. Un fumar un pucho más, un tomar mate, un escuchar &lt;i&gt;Tutu&lt;/i&gt;, y escribir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Lo que sí: escribir. Lo que sí: poder escribir. Pienso, apenas escribo esas frases, que volverá el silencio, un poco vacío, no necesariamente angustiante, probablemente más hondo que el que muestran esta y muchas otras entradas de &lt;i&gt;Anotaciones-...&lt;/i&gt; Y me quedo pensando en la ascesis, una vez más. En no hablar de más. En ser otro, de última, ideal, elevado, quizá sublime. Uno es uno, lo que significa muchos, y no siempre tenemos el tino necesario para ser mejores. Pero algo hicimos.)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4723203608788535947?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4723203608788535947/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4723203608788535947' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4723203608788535947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4723203608788535947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/08/algunas-cartas-sobre-la-mesa.html' title='Algunas cartas sobre la mesa'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-8033890629255472463</id><published>2011-08-10T02:23:00.001-03:00</published><updated>2011-08-10T02:37:20.777-03:00</updated><title type='text'>Enajenado</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me preparé un buen mate. Después de una Palermo (no puede faltar una cervecita a la hora de clausurar el día), es lo mejor que se puede tomar. Fumo y escucho &lt;i&gt;Paths, Prints&lt;/i&gt;, de Jan Garbarek. No lo conocía. Me va gustando el primer tema ("The Path"), a diferencia de los de &lt;i&gt;Officium&lt;/i&gt; y algunos otros trabajos en que Garbarek parece darse a un 'new age' de índole culta. En todo caso, ¿vive Garbarek? Todo indicaría que sí. Ganas dan de leer alguna entrevista suya, algo en que diga qué busca, realmente, entre las tantas búsquedas a que se da.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desperté tarde. Leí varios &lt;i&gt;Asteroides&lt;/i&gt; de Raúl Gustavo Aguirre, un poquito de la &lt;i&gt;Anthologie de la Poésie Française -- Présentée et préfacée par André Gide&lt;/i&gt;, uno de los &lt;i&gt;Escritos&lt;/i&gt; de Lacan, alguito de la &lt;i&gt;Sociología fundamental&lt;/i&gt; del querido Norbert Elias.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo y pienso qué reúne esas cosas tan dispares entre sí; qué, que no sea mi propio venir durando, leyendo, divagando. Calculo que, sí, existe un sistema de nuestras lecturas --nosotros, fatigadores de libros--, algo que las relaciona, que las vincula entre sí, pero, en mi caso, me quedo pensando, y dudo mucho a la hora de bosquejarlo, de, ni siquiera, señalarlo. A menos que uno quiera abarcar el universo entero de lo editado, La Biblioteca, algo deben de tener en común nuestras lecturas habituales. (Me acuerdo de esa historia del hombre que dibujaba un mapa o cosa así de absolutamente todo, y finalmente se daba de cara con su propio rostro, dibujado por él mismo, a ciegas.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno se pone a funcionar; como lector, quiero decir. Como si pusiera 'play' a una máquina mental de asimilación fruitiva a la que tiene que alimentar con materia propicia, literatura afín. Uno disfruta callada, calmamente de lo que recepta; uno, porque se sabe uno mismo en ese tasar y dejar pasar lo que recepta, sigue andando, sigue funcionando. Algo es colmado: medida, regularmente. Algo está ahí, silencioso, expectante, pero de una expectación sosegada, y uno lo provee, sin más --"yo soy tu proveedora de drogas", O. L. 'dixit'--, como un operario en la cadena de montaje, de piezas que algo agradece sin mayor efusividad, sin descontrolarse.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué era leer en la adolescencia? Para empezar: una vorágine. Los libros tenían razón. Y en especial la tenían frente al cúmulo tremendo de adversidades que pensábamos que acosaban nuestra vida, tan amenazada, tan rebelde --sentíamos--. Libros como tablas de salvación, nos aferrábamos a ellos con una razón rayana en la desesperación. Los libros decían Verdad: una verdad con que enfrentarse a los supuestos enemigos; algo, esto último, que los más de nosotros hacíamos de modo mayormente imaginario.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. ¿Cómo esa aventura hermosa, descocada, vino a dar en esto: en la lectura del reposo, ocio totalmente distendido? Sus signos se oponen entre sí. Calma chicha, uno simplemente cumple su jornada: la de la lectura diaria, copiosa; la de empecinarse aún en elaborar, a como sea, muy perdido, un mapa de la extensísima geografía de la literatura; un mapa de la poesía argentina, por caso. Uno renunció a la Universidad y, así, es todo menos sistemático. Uno fuma y sabe que la poesía medra en la paciencia, en la obstinación: de uno mismo manteniéndola viva, al leerla, al releerla. Ningún poema ofrece su núcleo, nítido, en una primera lectura; y de muchos autores mi comprensión --no mi disfrute-- está casi que totalmente vedada. El terreno es inmenso, pródigo, fértil en abundancia, y no por eso debemos apresurarnos en tomar el poema que esplende por la Verdad, ya no, rechacemos eso. La poesía está ahí casi que para acompañarnos: cuando aprendemos a marchar a su par, frágiles y extenuados entre tanta vida horrenda (quiero decir: toda esta vida entregada al consumismo febril y demás males anejos al Capitalismo Global, triunfante y despiadado).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las "verdades" sobre la poesía uno las acuña difícilmente y a costa de muchos errores, de muchas imprecisiones. Casi que dichas "verdades" se anulan al formularlas: y hay que estar muy bien en la charla con otro, tiene que funcionar realmente, tiene que haber una gran sintonía, para tener tan sólo la oportunidad de pasarlas, y así perderlas. Como una pepita de oro que hubiéramos conseguido, a fuerza de sudor y espera, del lecho de un río estruendoso, no domeñado aún: y la pasamos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué hace uno con los libros? ¿Eso, los otros, no lo encuentran demasiado fácilmente cuestionable? Ellos asisten con estupefacción e incredulidad a nuestra pasión vieja. ¿Somos tan despreciables? ¿Somos tan ignorables? Todo lo resuelve el relato: contar, a cada instancia, la anécdota significativa, dar cuenta de ella, anotar, analizar, distinguir, extraer de ella pequeñas conclusiones provisionales. Ahora escribo en el aire: y los conceptos forman una nube pedorra que se abstrae de la realidad, para idealizar. ¿A quién hablo? ¿Por qué hablo? Formulo una vez más esas medrosas preguntas ya (tanto las han defenestrado), y me digo, a mí mismo, ahora: idealidad, evanescencia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué importa, entonces, que, en una remota ciudad de Latinoamérica, alguien, que tanto leyó mencionar por ahí la "Bibliothèque de La Pléiade", tenga ahora en sus manos un volumen de la misma; un volumen que tomó de una 'Médiathèque', un volumen que nadie antes había sacado --quizás amedrentado por lo lujoso, quiero decir lo bonito, del ejemplar; siendo mucho más probable que, en esa remota ciudad de Latinoamérica, prácticamente nadie lea poesía en francés, y mucho menos de modo regular--, un volumen con sus dos tiritas señaladoras (dos, no una, qué raro) dispuestas tal cual el editor las encajara entre tales y cuales hojas al expedir su mercancía. Y ahora, encima, ese que comenta que se atrevió a hacer algo, ¿cómo decirlo?, insignificante para La Ciudad escucha, recalcitrante, un disco de un saxofonista que no hace 'covers' de La Mona precisamente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le dirán, sin más: "asomate"; "asomate al mundo"; "asomate al mundo de los otros". Y tendrán razón; pero yo también, en algún sentido, la tengo. Una vez le dije a alguien del que supe ser amigo: "día que no leo, día perdido"; quedó estupefacto. Bueno: para mucha mayor cantidad de gente, para el común de los mortales, digamos, día que no ve televisión, día sin sentido, incompleto. "Algo me falta." Sin dolor, sin pesar, cuando me vine a San Vicente prescindí de la tele. Pero lo audiovisual es la lengua imperante, imperativa: no la de la letra, no la de los libros. De repente siento hablar a mi alrededor acerca de un país ajeno: un sitio en mitad del cual vivo, enajenado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Suena "Considering the Snail": hermoso tema, cuya idea principal me trae un poquitín de Manusardi. Me pregunto --reincido-- cuántos sabrán cuál es el nombre de pila de Manusardi --pianista--, sin googlearlo, digo. Años de sobrevivir encerrado en una pieza escuchando pocos discos, una y otra vez, exasperantemente, y eso me da una memoria manca que nadie más tendrá. La memoria de un "exquisito" que tantas veces añora y se detiene frente a las palabras de la tribu.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-8033890629255472463?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/8033890629255472463/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=8033890629255472463' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8033890629255472463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8033890629255472463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/08/enajenado.html' title='Enajenado'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6637556960625387448</id><published>2011-07-24T01:47:00.004-03:00</published><updated>2011-07-24T16:59:21.633-03:00</updated><title type='text'>La Biblia o Jammes, o El laberinto de la autenticidad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pienso en leer &lt;i&gt;La Biblia&lt;/i&gt;. Pienso en para qué. Para rellenar horas. La veo ahí, al lado del monitor, cerrada, "humilde". Me digo muy bobamente que no puedo morirme sin "terminarla" al menos. También podría tratar de retomar la relectura de &lt;i&gt;Le Deuil des primevères&lt;/i&gt; (tengo prometido traducir un par de poemas), pero no es lo mismo. Francis Jammes no me mueve; a &lt;i&gt;La Biblia&lt;/i&gt; (pero hace rato que ya no a Dios, "que no existe") le sale hacerlo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pasan los años, voy envejeciendo sin más, todavía no empiezo, sospecho --pesaroso--, a escribir. Escribir como tarea, digo. Algo de desfogue tiene lo que he venido haciendo hasta ahora; algo de caprichoso, de veleidoso también; algo de exquisito; mucho de burgués indeseable mal. Quizá uno pueda dotar de algún sentido, moral u otro, su hábito de escribir; lo cierto es que uno sabe --y lo supo siempre-- que, para que valga la pena, hay que escribir como un condenado. Un laburo no sé si extenuante, pero sí empecinado, cabeza dura, propio de mulos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una gran regularidad, una obcecación, en la tarea de escribir. 'Nulla dies sine linea': de eso hablo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá debería convertirme en una especie estética de periodista o reportero (me refiero a ser un productivo total). ¿Pero sobre qué escribir? Y: sobre el pensamiento, sobre lo cotidiano. Pensamiento como interioridad o reflexión sin tregua sobre lo cotidiano de uno; sobre los mínimos movimientos del alma: cada día, todos los días. Pienso, y no sé si es así. Pienso como comenzando --el "por fin"-- a planificar algo en serio. Pienso como queriendo proponerme un gran proyecto; algo que abarque muchos años. Pienso así: formulándome una tarea muy, muy paciente, y sin mayores esperanzas. Pienso en una severa constancia; para tenerla, digo. Una severa constancia: una afanosa pasión. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Como un maldito trabajo que finalmente termina por hacérsele imprescidible a uno, eso. Como una disciplina que puede llegar a tornarse hasta agradable; algo al cabo llevadero. Como calculando los frutos de un muy probablemente lejano futuro. (&lt;i&gt;La Biblia&lt;/i&gt;: "por sus frutos los conoceréis".) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Será lo del Dante, de algún modo: a la mitad del camino de la vida, se me aparece la disyuntiva. El cómo del para qué de mi escribir, de mi gustarme escribir. Una especie de regeneración, de replanteo existencial de mi actividad como escritor, digamos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En todo caso, señalarán, eso es una cuestión privada, personal. Pero lo escribo (quiero decir: lo publico). Por qué no. ¿No lo estaré lechuceando, con lo mal visto que suele ser hacer eso? ¿"Obras, no promesas"? Lo escribo, lo publico. Quizá no tenga nada que escribir, hoy, sino tan sólo este propósito ("de enmienda"), este esbozo de proyecto. Por qué no. Si estoy solo, y estas anotaciones mayormente lo están también, así, tan a la deriva, tan entregadas al olvido o, mejor dicho, al casi seguro pasar totalmente desapercibido por el público lector. Escribir porque eso solo es lo que es lo mío, porque eso solo es el ahí en donde puedo estar y ser yo, más allá de ser leído o no. Como alcanzando un poquito más de libertad. Como animarme a animarme.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Lo de uno es tan amado por uno mismo... tantas veces, en tantos casos. Tan apreciado, tan sobrevalorado. A lo que escribimos le auguramos, sí, inmortalidad; ahora no nos leen, es cierto, pero eventualmente aparecerá ese lector "que sabe": ese que está preparado para reconocer el valor de nuestro escrito, y que, de algún modo, hasta lo habría estado esperando.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y quizá no sean tantos los que aman así --digo: tan desenfrenadamente-- lo propio; pero yo sí lo hago. Mejor: tiendo sospechosamente a hacerlo. Parámetro delicadísimo de mi identidad, eso es lo que pasa. Como quien dice: "pero es que eso es lo que me define...". Porque tampoco quiero entregarme al rol del descreído, del --anotemos-- reventado. En todo caso, vivo y me permito padecer dialécticas varias del alma ("que no existe").&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vivimos tantas veces de promesas... Quién las formuló, terminamos por preguntarnos. Y difícilmente hallemos respuesta para dicha pregunta, si no somos de sabernos ver; pregunta que es una vacilación y un cansancio de doblegado finalmente por el peso del desaliento. Fe, Esperanza, Caridad: ¿no las llamaba Nietzsche (todavía me falta aprender alemán) las "vivezas" cristianas? O las "listezas", no sé. Nos deleitamos, entonces, con la promesa del advenimiento del reconocimiento de la propia obra, y somos de ir aportando, pacientemente, grano a grano, nuestros poemitas, nuestras prositas, y los almacenamos con total meticulosidad en blogs, en carpetitas, en ese depositario de la genialidad ignorada, despreciada, herida: por ahora (y: "ya nos resarciremos debidamente...", al modo, placebo verbal, en que se consolaban algunos Padres de la Iglesia prometiéndose desquites para la otra vida, según cita el mismo Nietzsche, en la &lt;i&gt;Genealogía de la moral&lt;/i&gt;).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Y quién garantiza dicha promesa? Únicamente nosotros, que justamente no podemos hacerlo. Ganas me dan --ahora que ando releyendo los &lt;i&gt;Sueños&lt;/i&gt;-- de agarrar y hacerme senequista consecuente mal, desengañado tremendo. (Desengañado, sí: pero nunca descreído, reventado, arrastrado.) La macana es que tengo que admitir, también para esto, que mi índole es otra.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Leer &lt;i&gt;La Biblia&lt;/i&gt;, leer Francis Jammes: nuevamente me sumerjo en el laberinto de la autenticidad. Mundo hecho de libros, y la biblioteca siempre a mano: qué lejano será todo esto para muchos, de leerlo. De entre los que tengan, aparte, el hábito de leer. Mario, el del quiosco, por ejemplo, que ayer me convidaba con un vaso de vino en plan peronista total: nunca sabrá de este escrito, de este, repito, laberinto. O Piedra Limada, humorista de galpón, que vive en una inercia mayormente distraída. Y todos aquellos de los que no doy cuenta pero que se me están cruzando, ahora mismo, por el pensamiento. Los de "la otra vida". Los de cada otra vida. Los otros. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin, en fin, en fin. Cacharé Jammes. Eso: cacharé una cosa, después otra. Cobro, después de todo esto, conciencia --¡disculpen!-- de que venía ejecutando la figura (un poco como las figuras del enamorado según Barthes, pero en otro terreno) de la disyuntiva, de la encrucijada. La de tentarme con un (nuevo) sacrificar algo, la de tentarme con un (nuevo, vacío, ilusorio) renunciar a algo. Tiempo de trabajar: tiempo de bajar la guardia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6637556960625387448?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6637556960625387448/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6637556960625387448' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6637556960625387448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6637556960625387448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/07/la-biblia-o-jammes-o-el-laberinto-de-la.html' title='La Biblia o Jammes, o El laberinto de la autenticidad'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1074287933387408818</id><published>2011-07-17T16:46:00.001-03:00</published><updated>2011-07-17T16:46:56.831-03:00</updated><title type='text'>La intemperie</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le habían encargado escribir. Y algo hizo: desmañado, abotargado, confiado. Anotó frase tras frase, casi que obedeciendo a una ecuación imaginaria que podía ver con mucha claridad: la mujer ya no le interesaba, sino poder dar cuenta de esos tres elementos que ella le había propuesto tan así, desenfadadamente; poder, él también y por una vez al menos, ser capaz de jugar con otras reglas: las de la mujer, que era otra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El texto que de ello resultó no le interesaba sino la posibilidad que se le abría de pronto, como urgida y menesterosa a la vez, luego de semanas de no poder escribir; luego de semanas de sólo durar, de únicamente permanecer entre cosas que el tiempo, displicente, le alcanzaba. Y el tiempo, y luego la mujer -reflexionaba ahora-, le acercaron siempre formas incómodas de pensar: formas por las que no se dejaba ganar, formas que para él no tenían forma.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se había sentido impedido, acallado quién sabe por qué. Todo se deshacía, había sido de creer, sin mayor consistencia. Nada importaba, en el fondo; todo eran rápidas fuercitas no logradas. Eso: la forma que no cuajaba, el callar, el tener que callar porque nada tenía para decir, esa especie de pasividad un poco molesta, todo eso lo había como inundado, sumergido en un "estar" (una de las fichas) del que ya nada esperaba. O esperaba algo que de algún modo sabía que no llegaría, que no podría llegar. Y sin embargo...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eso: sin embargo lo veía posible. Monstruo de la esperanza, figurita del devaneo, pueril y siempre torpe. Y él ya no podía hacerse de otro modo. Hacerse: volver a hacerse a sí mismo, cambiar de posición.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se preguntó entonces por la mujer. Y no supo qué decirse, porque no podía prefigurarla ya. Eso de algún modo lo maravilló. Había quedado funcionando. El tiempo se abrió hacia adelante, como quitando un muro, y mostró un lago. Había un par de huellas en el limo; ella tenía que haber estado allí, antes, quizá hace mucho, y él no sabía para qué estaba en ese lugar y ante esa forma amiga de la noche y el silencio. Forma quieta pero promisoria. Había un lago, y la espera ahora no era una mera posibilidad, sino una condición casi que como impuesta. Había perdido su casa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1074287933387408818?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1074287933387408818/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1074287933387408818' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1074287933387408818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1074287933387408818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/07/la-intemperie.html' title='La intemperie'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4663159534345998813</id><published>2011-07-02T03:58:00.001-03:00</published><updated>2011-07-02T03:59:37.287-03:00</updated><title type='text'>Viaje al Parnaso</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una de la mañana. Leía en la cama, fumando, cobijado por el acolchado nuevo, y sentía un calorcito tan agradable que pensaba que podía seguir con la lectura de la &lt;i&gt;Grammaire&lt;/i&gt; por horas; por eso mismo la interrumpí, me levanté, me preparé un mate y me vine a Magnolia. Escucho ahora &lt;a href="http://sites.google.com/site/toyenojau/pagina-principal/Home/iiro-rantala"&gt;&lt;i&gt;Lost Heroes&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, un disco de jazz para piano solo de un tal Iiro Rantala, finlandés y buen músico para más datos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hermosa obra. Temas serenos, agradables, casi que hasta entrañables, de tempo mayormente andante. Ya van tres veces que lo escucho desde que lo bajé -anteayer, creo-. Me sucede con éste lo mismo que con &lt;i&gt;&lt;a href="http://sites.google.com/site/toyenojau/pagina-principal/Home/kenny-wheeler"&gt;Angel Song&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;: me compraron desde que los oí por primera vez. Un equilibrio muy logrado: buenas melodías y armonías, improvisaciones poco aparatosas. Es de agradecer la labor que Ignoto Transversal viene llevando a cabo en &lt;a href="http://ignototransversal.blogspot.com/"&gt;toy enojau&lt;/a&gt;. ¿Conoceré alguna vez el nombre real de este blogger, lo llegaré a conocer personalmente? Chateé con él alguna vez; se mostró esquivo en esto, pero por lo demás fue muy abierto, piola.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, abandoné el calorcito de la cama y me vine a escribir. - Salí de casa tipo cuatro y media, más que abrigado, con tres libros para la Mediateca bajo el brazo, y con la radio del celular sintonizando la Pobre Johnny. El E no tardó mucho. Viajé al principio parado, más bien adelante. Tenía enfrente a un chiquito down que se daba vuelta en su asiento y le hacía caras a alguien que probablemente era pariente (un tío, pongamos). Esos cuatro asientos iban ocupados por, digamos, la familia. Había amabilidad y cariño en el ambiente. Yo observaba la escena, distraído, y no pensaba en nada en particular.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(No pensaba con palabras, quiero decir. La atmósfera del colectivo, con toda la gente que había ido cargando, era más bien tibia, dulzona. Más allá de las sacudidas, no estaba del todo mal, hoy, viajar en bondi. Algo funcionaba.)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Algo funcionaba: alguien le alcanzó a otra persona un celular que se le había caído. El enano ciego y jorobado (pequeño &lt;i&gt;Tambor de hojalata&lt;/i&gt;, ¿cómo se llamaba?) que sube poco antes de la terminal cosechó varios pesitos. De pronto, y para mi sorpresa, el que iba al lado del tío del chiquito down se ofreció a llevarme los libros. Accedí y agradecí. El tipo los cobijó en su falda. Poco después se liberó un asiento. Los recuperé y volví a agradecer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sé que para algunos este texto tomó el camino de lo bolulindo. Pero por qué prohibirse tonos, estados. Eso sucedió, y eso anoto ahora, porque es eso lo que vuelve. Ya me tocarán de nuevo los tiempos de penar, los tiempos de ansiar de más, de forzar (inútilmente) los dados del devenir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dones casuales, no esperados, entonces. Viajar, hace muchos años, en colectivo, era para mí toda una tortura. No soportaba -padecía- el chirriar de los metales sueltos, las violentas frenadas, la espera en la parada, los gestos, el silencio de la gente, el malhumor, la impaciencia, los gritos y conversaciones demasiado fuertes, todo eso. Yo era mortuorio. Incluso salir de casa, por años, para mí, fue lo peor, lo más temido. Podía estar una o dos semanas sin bañarme, dejándome crecer el pelo, desgreñado, sucio, dejando crecer la barba, pálido y oscuro, solo con los libros de la biblioteca, con la inmensa noche por lectura, con el silencio (con no dialogar con nadie), con fermentar mal y nauseabundo -"espiritual"- en mi depresión negra, odiando el mundo y la vida, aferrado a nada, sólo a la duración, y a la inextricable y muy melancólica música. Sólo salía para ir al médico, y esa única salida la aprovechaba apenas para agenciarme más libros. Y luego, el dolor callado, supurante, inútil. Techo y comida, libros y dolor. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A quién puede sorprender, entonces, que disfrute de cosas tan sencillas como la simpatía, la sonrisa, la ternura. Cosas que no son vacías si es que un padecer torturado no las ha vaciado, no las ha negado previamente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;- . - . - &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegué al centro y fui a la Alianza. Después me junté con Pablo Anadón -con el que algo estamos tramando-. Nos encontramos en el Café del Monse. El sol estaba yéndose; en esa parte del centro ya no había hacía rato, porque los edificios lo tapan pronto. Yo me pedí una cerveza, pero Anadón, decididamente cauto, optó por el café. Pronto nos sumergimos en la conversación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A tal punto nos sumergimos, que ni tiempo ni ganas me dieron de pispear chicas. Sabe decir el Flaco (que justamente entró al Café a tomar algo) que por esa esquina pasan los mejores culos de Córdoba. Es comprensible: Abogacía está a media cuadra, y las vagas, lógicamente, se re producen para ir a clases. Por ahí vi a una que compraba algo en el quiosco que está al lado; aprobé y volví, sin más, a la charla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Anadón prefiere hablar sin levantar la voz. No me costó oírlo, pero era raro: los bares del centro como que exigen los gritos, el énfasis jactancioso, la risotada que a veces desfigura el rostro. Hablamos, claro está, de poesía. El punto que apasiona a Anadón, y por el que viene rompiendo lanzas es, resumo (que me corrija, porque tiendo a desfigurar mucho lo oído, lo leído), el poco arte con que se está escribiendo, de hace unos años a esta parte, la poesía en Argentina. Por "arte" quiero decir: artesanía, oficio, pericia, habilidad, oído. Es decir: gran parte de los poetas que hoy dan a conocer lo suyo no saben lo que hacen; que pretenden hacer poesía con procedimientos toscos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esto puede generar oposición, controversia. &lt;i&gt;Fénix&lt;/i&gt; (la revista que dirige el mismo Anadón) y también &lt;i&gt;Hablar de poesía&lt;/i&gt; (la de Ricardo Herrera) están manteniendo un debate con poetas de que, digamos, &lt;i&gt;Diario de poesía&lt;/i&gt; es representativa. Es algo flojo presentarlo así, lo sé, sobre todo porque yo vengo enterándome del debate más que nada por la &lt;i&gt;Hablar de poesía&lt;/i&gt;, pero en líneas generales puede decirse que hay, por parte de las primeras, una propuesta a los poetas argentinos de recuperar el verso clásico (y el arte necesario para practicarlo), mientras que la última propone continuar el trabajo que iniciaron, pongamos que hacia 1920, las vanguardias históricas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Digo todo esto de corrido y como al tun-tún, pero sé que, en el sucederse de los debates, los argumentos se han ido refinando y complejizando, de parte de ambos "bandos". Como no soy del ensayo (que se me hace algo meditado, elaborado, ordenado) sino de la anotación (una como impresión, un ponerse a escribir, sí, pero sobre todo a divagar, hasta que algo "cierra" y redondea el texto), lo mío, lo de hoy, es comentar un poco que existe dicho debate, y que hay reflexiones y textos interesantísimos que invito a rastrear a la muchachada deseosa de saber más del asunto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una cosa le comentaba a Anadón, que quiero repetir aquí: en las dos formas de hacer poesía (la del verso medido, la del verso, pongamos para resumir, libre) hay poemas memorables, y en las dos hay cosas (muchas cosas) malas. Apuesto, para empezar, por la pericia del lector, cuando reconoce que hay arte (en el sentido, repito, de oficio) en algo que lee. Para mí, es un mínimo, un piso que tiene que alcanzar el poeta. Me acuerdo de algo que dice Harold Bloom en &lt;i&gt;Poesía y represión&lt;/i&gt;, eso de que el poema está como que obligado a responder una pregunta (un poco impaciente, un poco ofuscada, la verdad) de parte de su lector: "¿por qué tengo que leer esto?". O por qué volver a leerlo. O por qué el poema se hace necesario, si es que algún texto puede hacerse necesario en nuestras vidas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para mí, una cuestión central es que el poema sea memorable. Muy pocos poemas acceden a dicha categoría, y además supongo que sus parámetros varían de lector a lector.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Pienso ahora que varias veces lo memorable no es un poema. Es muchos de mis poemas trato de dar cuenta de "la oscura lucidez" de una mujer que conocí hace mucho. Y esos poemas no bastan para nombrar esa imagen o sueño; y esa imagen o sueño es para mí lo memorable, lo inaudito, lo que no se repetirá; algo, bien veo, que el lector sólo podría colegir, muy en el mejor de los casos.)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero también lo memorable, en poesía, tiene forma. No una forma fija, pero sí una que se ha ido decantando con el correr de los siglos. Ha ido madurando, se ha ramificado en diversas especies, ha medrado. El temor de Anadón es que los poetas de la actualidad no estén enterados de ello, esto es, que no hayan leído nada o casi nada de ese tremendo pasado (tremendo por lo vasto, por lo rico). Pasado como legado; Anadón habla de "la tradición". En esto yo lo comparo con, por ejemplo, los rockeros que sólo escuchan rock, y básicamente nada (quizá por prejuicio) de otros "géneros" -como los llama el mercado-: una idea que tengo, que seguro me refutarán en varios casos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin: hay una propuesta. Una exhortación dirigida a las nuevas camadas. Yo lo diría así: no hay que limitar las lecturas. (Y sobre todo: hay que leer más de lo que se escribe.) No se puede tener el prejuicio de que lo pasado ha caducado por el mero hecho de pertenecer al pasado. En especial porque, si uno lo empieza a leer, a revisar, se da cuenta de que, realmente, no ha pasado; esto es, que nos sigue diciendo cosas, muchas veces de un modo más "memorable" que muchas de las de nuestros contemporáneos: cuando aprendemos a apreciarlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Herrera insiste en retomar el verso medido; él al menos (lo cuenta, por caso, en la reflexión que abre la &lt;i&gt;Hablar de poesía&lt;/i&gt; nº 21) se vio en la imperiosa necesidad de rescatarlo: para sentir que no estaba haciendo cualquier cosa (en el preciso sentido en que se dice "cualquiera"). Yo quiero ser un poco menos vehemente. Me gusta que haya tanta riqueza (variedad, cantidad) de poesía en el presente. ¿Cómo pedirle a los otros que ahonden en su oficio? ¿En nombre de qué? Uno sienta posición con la propia obra (y si no trasciende no trasciende). En mi caso, casi todos los poemas que vengo publicando en &lt;a href="http://lalecciondepiano.blogspot.com/"&gt;&lt;i&gt;La lección...&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; responden a algún tipo de arte (oficio, habilidad). Me gusta eso que dijo Spinetta últimamente: que él, a la mediocridad (de los rockeros actuales, o muchos de ellos), respondía con calidad, con elevación. La verdad no sé (¿cómo saberlo?) si mis versitos están proponiendo algo valioso o no; pero hay muchas cosas que ya no me permitiría escribir: por un mínimo de exigencia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4663159534345998813?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4663159534345998813/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4663159534345998813' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4663159534345998813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4663159534345998813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/07/viaje-al-parnaso.html' title='Viaje al Parnaso'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-2081662540836322936</id><published>2011-06-08T00:25:00.001-03:00</published><updated>2011-06-08T00:26:16.521-03:00</updated><title type='text'>Un loco</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos hornallas, prendidas. En Córdoba hace frío. Escucho piezas para piano de Aaron Copland, luego de una larga tarde de lecturas variadas. Felisa duerme y duerme, con cierto gesto de malhumor. Me cruzo de piernas y me cebo un mate, y me pregunto por Tal Gabu, que se las tomó.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer me patiné un poco de plata (y no me sobra) en un par de libros. Me hice de &lt;i&gt;Crías nuevas&lt;/i&gt;, de Fernando Bellino, y de la &lt;i&gt;Hablar de poesía&lt;/i&gt; nº 21. De más está decir que ya me los fagocité. Pero qué importa: la poesía es para releerla; para comenzar a entender un poco aunque más no sea mediante la relectura. Porque es la particular voz de otro, de un escritor que no soy yo, la que tiene que comenzar a surgir, a entreverse, más allá de lo que uno le impone, cómo la sobrecarga, la desfigura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Día de descubrimientos, el de ayer: saqué de la Mediateca de la Alianza la obra poética de un tal Léopold Sédar Senghor, senegalés, ya de no ser. Y lo que en ella leo me deja boquiabierto. Tengo para empacharme por días. Pienso de pronto en cómo será mañana, en cómo ocuparé el día, y lo que la imaginación me devuelve es una jornada igual a la de hoy: estar acá en casa, con las hornallas, con los libros. Una jornada plena. A la tardecita me iré a francofonear; y volveré cansado, y seguiré leyendo, reventándome (puchos, sedentarismo total).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero, como quien dice, el futuro está abierto. Ayer, al volver de terapia en el T (viniendo del Cerro a San Vicente), se sentó a mi lado un loco. Inmóvil, rígido, mudo, todo el tiempo la vista al frente, las manos sobre un bolso que llevaba sobre el regazo. Yo calculé que se iba a bajar en el centro; pero siguió.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces supe que la cosa era conmigo; que me seguía descaradamente. Cosa que se confirmó cuando me levanté para bajarme, y él también lo hizo. Nunca lo había visto, ni en el barrio ni en ninguna otra parte. Bajamos, entonces; él atrás mío. Prendí un pucho y esperé, parado en la vereda. Él, ahí, comenzó a caminar, rígido y lento, en dirección al centro. En ningún momento se dio vuelta. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No tuve miedo. Me preparé para la pelea. Había pensado en levantarme del asiento un par de paradas antes, para que él hiciera lo propio, y ahí esperar parado, y que así él se vendiera. Pero no lo hice: porque le estaba dando la oportunidad de desmentirme.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Sólo imaginé? Veremos, el lunes que viene. El futuro está abierto, y no siempre es para mejor. Lo que sí, pienso en él: flaco, alto, un poco encorvado (&lt;i&gt;Los adioses&lt;/i&gt;); y en mí mismo, hace algunos años: no siguiendo gente, pero sí inmóvil, rígido, mudo, en colectivos estruendosos y colmados de gente en los que naufragaba en una mezcla abyecta de espanto y odio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-2081662540836322936?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/2081662540836322936/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=2081662540836322936' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2081662540836322936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2081662540836322936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/06/un-loco.html' title='Un loco'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-8684293033852469114</id><published>2011-05-15T09:56:00.001-03:00</published><updated>2011-05-15T09:59:23.446-03:00</updated><title type='text'>Lope, o del ocio</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;iba el lobo lope&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;tragando saliva&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;estaba sufriendo&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;por no hablar a tiempo&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;su amor se le iba &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;(Kiko Veneno) &lt;/blockquote&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-qb8OMMv0AVw/Tc--xTHgSCI/AAAAAAAAAsA/SQ87YIcIkRA/s1600/Opale.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/-qb8OMMv0AVw/Tc--xTHgSCI/AAAAAAAAAsA/SQ87YIcIkRA/s200/Opale.jpg" width="198" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Opale&amp;nbsp;&lt;/td&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se calienta la pava. Van a ser las ocho, y no hay asomos de cansancio aún. Escucho &lt;i&gt;Opale&lt;/i&gt; (P. Fresu, F. Tattara, F. Di Castri), música hermosa que hacía meses no ponía. Leí durante toda la noche, sin que llegara a generarse "la búsqueda infinita", a la que mucho temo, y el Gabo igual. La noche es un gobierno: el del silencio, el de los gestos medidos. Me acuerdo de la otra, la de los bares ("y una y otra cerveza / cerveza con maní", Fabiana 'dixit'), y no lamento haber pasado sosegado el fin de semana. La Sil me contaba de un colega suyo, bastante capo él, cuyo viernes a la noche ideal constaba de un buen sillón, un buen whisky y un buen tratado de física.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 0px; margin-right: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-G4TJE6eArRE/Tc-9415GA4I/AAAAAAAAAr8/2-1yztA4wOo/s1600/lope_de_vega.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-G4TJE6eArRE/Tc-9415GA4I/AAAAAAAAAr8/2-1yztA4wOo/s320/lope_de_vega.jpg" width="224" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Lope de Vega&amp;nbsp;&lt;/td&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo también anduve con mi Libro Gordo de Petete: me vengo castigando con una lectura lenta de unas &lt;i&gt;Obras poéticas&lt;/i&gt; de Lope que, sin ser completas, tienen 1476 pp. Evalúo como al tun-tún sus versos, me planteo algún que otro problema de métrica, de sintaxis, de vocabulario, problema que se me presenta brevemente y luego, a poco de avanzar en la página, se esfuma. Supongo que si anotara las ideas más bien pavas que voy teniendo podría escribir algún engendro sesudo, alguna reflexión descabalada (gracias, Borges) que llamaría la atención de muy pocos, si no de nadie. Sabiendo muy bien esto, me divierto, como C. E. Feiling con esas traducciones que, según declara en &lt;i&gt;Amor a Roma&lt;/i&gt;, hacía sin el menor ánimo de darlas a conocer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Son, las mías, aventuras de lector contumaz. ¿Qué importa a nadie que, 'circa' 1600 y en España, o en todo caso en Lope, el sustantivo "pirámide" fuera masculino? ¿Qué, una poesía que precisa de ingentes notas a pie de página? ¿Y qué, que sea cada vez más de la idea de que la rima constriñe a cierta sintaxis? Lezama Lima no sólo leía a los barrocos, sino incluso a los barrocos menores, por más que después delirara a gusto; yo, que hace muy poco di cuenta, y todavía lo estoy procesando, de que el cubano me había arruinado los versos, vuelvo a Lope como a un viejo amor. ¿Y cómo no quererlo, si escribió: "y de mi verso altísimo sujeto"? Y para dicho sujeto, el amoroso -opto por creer-, ¿qué mejor que la llaneza, la abundancia, la blandura de su dicción?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, son investigaciones caprichosas, fortuitas. Medidas fiebres, quizá: esta curiosidad abarcará dos, tres semanas, me propondré luego otro afán, serán otros los libros a leer. Al cabo del tiempo me acordaré con una algo enojada especie de cariño que sí, me había puesto tonto el mencionado "sujeto", del que no habrá de quedar más que el aire...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El aire: eso es lo que resta, en mi memoria, de prácticamente todo lo que leo. No recuerdo casi ningún verso de nadie, sino sólo la impresión que la lectura de tal o cual poeta dejó en mí; una especie de vislumbre. Sí: como un conocimiento vago, impreciso, aunque a la vez muy cierto, muy sensorial, muy poco mediado por el discurso, por más que parezca extraño. Y también: sé a quiénes me tengo prometido, en las diversas épocas o estados anímicos míos, releer. Releer: revisar, redescubrir; o, glosando a Nietzsche, volver a a leer por primera vez, o su deseo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pienso cada tanto en la relación entre poesía y música. Tenemos nuestros discos habituales; tenemos nuestros libros amigos. Nada se sabe de una vez y para siempre; pero no es meramente por eso que releemos, sino también, y no tendría que ser de otro modo, por el placer, el asombro, el abismarse: esa sensación, ese, repito, estado anímico, que nos sabe brindar tal o cual autor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con un poeta con el que hablé hace poco nos acordábamos, entre otras cosas, de los del '27, esos gallegos. Me decía que, como en otras cosas, también en poesía se van desactualizando temas, estéticas, épocas enteras; pero esto lo estoy agregando, razonando. Lo que él señalaba era simplemente que, con el tiempo, muchos versos se nos vuelven lejanos, ajenos. ¿Qué es la poesía en cada época, entonces? ¿Y cómo es la poesía ahora? Pero qué preguntas más ociosas. Porque hay que pensar el asunto muy a lo particular, muy teniendo siempre presente al lector concreto, a cada catador de poesía, a todos los que la aman y la buscan. Cada lector va formando su propio Parnaso; por caso, no hay que dar más importancia de la que se merece a los suplementos literarios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero me quedé pensando en otra cosa. ¿No es que, porque leo Lope y demás zarandajas, esgrimo dicho argumento; esto es, no será que soy un lector a contracorriente de lo contemporáneo? Al toque me acuerdo de cierta conocida: tiene leído unas ocho veces &lt;i&gt;Los miserables&lt;/i&gt;, las últimas tres en francés. ¿Por qué? Porque le fascina; y nada más. Lectores inesperados encontrarás en tu camino, lector juicioso: cada uno hace de su derrotero un reino, "un tremendo pirámide".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Termina &lt;i&gt;Opale&lt;/i&gt;. Hacía un buen tiempo que no escribía una anotación. Un par de pájaros se largan a cantar, pero muy de a poquito. Todavía no abrí los postigos al día. Hay lecturas que, en todo caso, nunca cometeré; sé piadoso con esta que te he endilgado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-8684293033852469114?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/8684293033852469114/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=8684293033852469114' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8684293033852469114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8684293033852469114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/05/lope-o-del-ocio.html' title='Lope, o del ocio'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-qb8OMMv0AVw/Tc--xTHgSCI/AAAAAAAAAsA/SQ87YIcIkRA/s72-c/Opale.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4604588538363641201</id><published>2011-03-31T00:18:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T01:55:35.069-03:00</updated><title type='text'>A la porra. Y gangrena.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo, en la mañana. Suena &lt;i&gt;The Montreal Tapes&lt;/i&gt; (Charlie Haden y otros dos, cuyas señas, para oponerme a la fatigosa prolijidad, obviaré). De repente pienso que vengo escuchando mucho jazz, los últimos días. (Las escobillas esparcen como que deliciosa, suavemente el tempo del tema. El contrabajo hace algunas cositas menores. El saxo está bien adelante, improvisando, hasta que, al entrar el solista, de algún modo, en materia, el acompañamiento se complejiza, se permite mayor acción, despliegues.) Esta música que pongo para escribir posibilita, y mucho, que mi mente deambule, sin rumbo muy predeterminado que digamos -contrariamente a lo que afirmarían algunos psicoanalistas-, por diversos asuntos, y anoto sin más el derrotero de marras. Escritura sin destino, disfrute del ocio que se traduce en serena actividad, la de ir poniendo una frase y ver cuál le sigue (¿hay necesidad?), la mañana me ofrece un horizonte limpio, amplio, distendido en que buscar el cierre de la jornada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; margin-left: 0px; margin-right: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-O5FBM9_qr84/TZMNGDoevgI/AAAAAAAAArE/LjfKGvpvfpc/s1600/Juan+Benet.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-O5FBM9_qr84/TZMNGDoevgI/AAAAAAAAArE/LjfKGvpvfpc/s1600/Juan+Benet.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Juan Benet&amp;nbsp;&lt;/td&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer por la tarde leí un capítulo más de &lt;i&gt;En la penumbra&lt;/i&gt; (&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Benet"&gt;Juan Benet&lt;/a&gt;). La suya sí que es una escritura "con destino". De hace años que vengo leyendo algunas cosas de este gallego (creo que ya de no ser), y hace un par de días me enganché con la relectura de la novela que digo, y que me vuelve a dejar con la boca abierta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Agrego, sin apenas leerlo, el link al artículo de Wikipedia sobre el escritor. Apenas si alcanzo a enterarme de que, sí, ya se murió.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Habrá sido leído, valorado, en Argentina, Benet? No recuerdo haber leído, escuchado sobre él nunca en mi vida por ningún coterráneo. - Hace unos doce o quince años, yo, pobretón y bastante más flaco, era un fagocitador infatigable de los saldos de editoriales españolas, - dichosa importación, contenedores portuarios. Las librerías del género (especialmente &lt;i&gt;Mundolectura&lt;/i&gt;, en la Gral. Paz, entre 27 y Caseros, pero varias otras también), y porque el saldo es un género -como una tela, como existencias a liquidar-, apilaban prolijamente tomitos y más tomitos de tapa un poquitín pasada de moda, cuando no "entrañablemente" vetusta. Había mucha literatura que había caducado ya, restos a la deriva de autores que habían estado en la agenda cultural de un país remoto. Había, también, mucho clásico menor, obviable. Lo peor que recuerdo ahora es una obrita de teatro llamada &lt;i&gt;Raquel&lt;/i&gt;, pongamos que de la época de la Ilustración Española. (Anotemos, sin contemplaciones: Jovellanos, Meléndez Valdés, ¡Quintana!) Compraba y leía, compraba y más leía. Los precios eran insuperables: a $2,00, por ejemplo, había fastuosos tocos de los que manaban, sin solución de continuidad, aquellos famosos libros "no lo leí". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De más está decir que fui haciéndome de un vocabulario insoportable. Lo que escribía era el vómito correspondiente (pienso, yendo lejos, en el de Deleuze, al decir de Groys) a ese ingente atracón, que se prolongó por años, de palabras y giros que no pertenecían al cordobés básico precisamente. Enumero, para mayor escarnio: hato, chabola, gazmoño. (Hace unos días el Ger me mostró unas fotocopias que reúnen un conjunto de poemas pasados a máquina, de mi autoría, que se titulan &lt;i&gt;La Pérdida De Un Reino y otros poemas&lt;/i&gt; y que le pasé por allá por el 2004 ó 2005. Los había olvidado -negado- por completo. El aire que se respira en ellos es notablemente malsano: época de fulerísima depresión. Su vocabulario es algo más bien ajeno -galleguizante- al del idioma de mis coetáneos de acá.) - De esa época rescato, entre algunos otros, Benet, que me traje a San Vicente (esto es, las novelas &lt;i&gt;Volverás a Región&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Un viaje de invierno&lt;/i&gt; y la mencionada &lt;i&gt;En la penumbra&lt;/i&gt;). En lo de mis viejos quedó una ingente bibioteca con los restos de ese pasado del que ya, por internalizado, me es imposible abjurar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Uno lee. Uno tiene que leer. A veces lee como ciego, y queda un fondo, un poso: algo que medrará, justamente, en la penumbra.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Releo por estos días de a poco la susodicha novela, y a veces subrayo alguna frase, alguna que otra idea notable. Porque me nacen ganas incontenibles de hacerlo, por más que yo no sea de los de andar con el lapicito y la reglita a mano. Transcribo una de ellas:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;Pero toda moral es brutal, no puede entrar en la consideración de los detalles, y procurará siempre retraer al individuo pues para emparentarlo y hermanarlo a su semejante es necesario abstraer lo que no tiene en común con él. &lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué es lo que me deja atónito de esta prosa? La frase, la idea, es contundente: como un dictamen; pero hay muchísimas otras mucho más complejas, mucho más exquisitamente elaboradas -especie de arabescos romanizados-, con gran despliegue de contraposiciones y matices, en un descomunal trabajo de la sintaxis, de la argumentación. Dichos análisis, llevados a cabo con suma precisión, con inobjetable pericia, me asombran, me maravillan de a buenos ratos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí: son como ejercicios de casuística. (Casuística: lo que entendemos por tal los que apenas si conocemos de ella el mero término, su uso sumario, popular.) Digo: una indagación racional de los afectos a la vez que una crueldad helada que minuciosa vincula a los diversos personajes con la forma en que éstos se tratan, se evalúan, se miden. - Bueno, generalizo, porque esto se da sobre todo en el monólogo de la señora, especie de autoindagación que la sobrina puntúa con displicencia. (Es a la vez otra cosa: un duelo feroz y larvado, a la vez que familiar, entre las dos mujeres, todo un juego de fuerzas y contrafuerzas permanente, tenaz.) Pero hay algo rígido, rigidísimo, hay una como severidad casi inhumana que disecciona en vida lo que busca inteligir. Como personajes "que se sajan en carne propia" (como hubiera podido escribir Nietzsche refiriéndose a dichos ejemplos de retórica espléndida, despiadada), pero no de modo desbocado, pasional, nacido del impulso del momento, sino como que heredado, mantenido y refinado por generaciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin: Benet me atrae.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;- . - . - &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me baja un poco el cansancio. Pienso. Pienso en esta actividad mía de componer anotaciones. No puedo negar que escribir prosa tiene su gracia. Me doy cuenta de que apenas empezaba a aparecer algo (y qué podría llegar a ser ese algo, de continuar escribiendo), hoy, con lo que llevo redactado. Benet mismo me da el ejemplo de lo que puede uno alcanzar de prolongar el acto de escribir mediante la simple expansión, alargamiento de las dimensiones de texto que trabaja. Tengo algunos cuentos hechos, sí, pero el oficio de narrar medio como que no es lo mío. De repente pienso que uno descubre cosas sobre la marcha. No me interesa hablar de "género" y demás zarandajas para referirme a lo que vengo practicando en este blog, pero me doy cuenta de que algunos trucos he acuñado. (Trucos, digo, que me sirven para decir lo que quería decir, que es para lo único que sirve desarrollar tales habilidades.) ¿Cuál es la extensión adecuada de una entrada? La que pida la materia que se está trabajando. Hay una sensación de cierre que se presenta sin más, un indicador que se percibe (un "ya está, lo dije"), y uno debe aprender a respetarlo, aunque no a estar pendiente de él. El resto es pulir: nada más, nada menos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pasa un camión para Estructuras. Es un motor y un esfuerzo que trepan la cuesta de la Tejedor. Ya está sonando el último temita de &lt;i&gt;The Montreal Tapes&lt;/i&gt;, y ni siquiera me enteré de qué, efectivamente, sonó. Eso tiene que ser la música funcional: algo que sólo se nota cuando no está.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4604588538363641201?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4604588538363641201/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4604588538363641201' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4604588538363641201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4604588538363641201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/03/la-porra-y-gangrena.html' title='A la porra. Y gangrena.'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-O5FBM9_qr84/TZMNGDoevgI/AAAAAAAAArE/LjfKGvpvfpc/s72-c/Juan+Benet.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-8592973135023357198</id><published>2011-03-28T08:09:00.002-03:00</published><updated>2011-04-03T01:56:03.233-03:00</updated><title type='text'>A partir de un ensayo de Anadón, o ¿Soy un posmoderno?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba un poco abandonado el blog. Pongo el segundo cedé de &lt;i&gt;Don Ellis At Fillmore&lt;/i&gt;. Tengo un lindo mate, recién empezado, y reserva de puchos. En un rato va a amanecer. Allí estaré: escribiendo, corrigiendo, volviendo a escribir, de corrido, prosa, que no hace mal.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Anoche estuve en lo del Ger. Compramos un vinardo ($8,50) y nos sentamos, con Azul, afuera, en el patiecito y bajo la parra, porque tampoco estaba tan frío que digamos. Al rato cayó el Flaco, con lo que se generó una mini tertulia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo venía de hablarle al Ger de las ideas de Daniel Ponce sobre poesía argentina, a partir de un par de ensayos que habían aparecido en varios números de la &lt;i&gt;Hablar de poesía&lt;/i&gt;. Yo tiraba, un poco a bocajarro, la idea de que ahora pareciera que los poetas de nuestra generación, pero sobre todo los más jóvenes, no tienen ni idea de la tradición a partir de la cual sería incluso hasta más copado que escribieran, y que, más, se lee poco y nada. A Gerardo, claro -pobre-, mi postura le chocó. (A menos de tenerlas maduradas, es decir, internalizadas, soy muy mal expositor de las ideas ajenas, sobre todo cuando al que las escucha no le caen bien -las ideas del caso y, sobre todo y realmente, mi propia, torpe versión-.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La caída del Flaco morigeró la charla, que degeneraba en enfrentamiento o desagrado. Pero inmediatamente mutó en el asunto de que "no se edita lo viejo". Gimoteamos, como es debido, por la desaparición del glorioso CEAL, y después la cosa se fue para otros lares. Cenamos hablando más bien de cosas pequeñas y gratas, y dejamos la aventura de especular para otro momento. El Flaco ya había partido, y el Ger y Azul se acostaron. Yo me quedé despierto, y me puse a pispear la biblioteca de la casa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Soy nictálope, noctívago o, simplemente, un habitante de la noche. Me encontré con unas poesías completas de Hölderlin, y comencé a leer. Y luego me acosté, y pasó el día de hoy sin pena de gloria, y estuve de nuevo solo -ya en casa desde el mediodía-, junto a la noche, con esos poemas (préstamo que agradezco).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero hubo que hacer una pausa: después de dos horas de lectura, Hölderlin me decía mucho, me significaba mucho. Así que decidí variar de texto y me asomé a &lt;a href="http://eltrabajodelashoras.blogspot.com/2011/02/el-dolor-de-aquiles-dificultades-y.html"&gt;El trabajo de las horas&lt;/a&gt;. Y justamente Anadón habla, ahí, entre otros asuntos, de lo que anoche me interesaba plantear. Todo un hallazgo, una casualidad: mi necesidad de reflexionar sobre el lugar que tendría que ocupar la tradición en el hacer de un poeta se vio recompensada con un ensayo pipí-cucú.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El trabajo de Anadón es sabio, paciente, con ideas e intuiciones que seguramente han sido maduradas a lo largo de años de reflexión y amor por la poesía. Es, además, panorámico, un poco sistemático -pero no aburre-, abarcador. ¿Qué puedo hacer yo, que fácilmente caigo en alevosías y exabruptos cuando se trata de hablar de poesía, más que pasar el link? Aparte, leí el ensayo de un saque; un comentario a sus apreciaciones pide la misma maduración, la misma paciencia para concebir argumentos, diagnósticos, evaluaciones, ejemplos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;- . - . -&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me cebo un nuevo mate. La yerba está espumosa. Se me ha enfriado un poquito, porque escribo mucho y tomo poco. Me quedo pensando en algo que comenta Anadón. Esto es: la dispersión. El estar sobreestimulados, distraídos en el peor sentido, boyando en la marejada de la vida contemporánea, con esa resaca que no terminamos de sacarnos de encima porque por lo general la creemos inevitable, forzosa, necesaria. Junto a ello, el estar como que obligados, por imperativos de la época, a ser exitosos, afanosos en nuestros objetivos, infatigables como maquinitas laboriosas o apabos funcionales.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quiero decir: estoy pensando en qué es ser blogger de literatura, de poesía. Porque, a fin de cuentas, eso es lo que soy para el manómetro mercantil (&lt;i&gt;Blogger&lt;/i&gt;) que uso como "plataforma de trabajo". Un simple "productor de contenidos" en verso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De repente me aturde Don Ellis. Prendo un pucho. ¿La música, la escritura? Cómo se modifica la dirección de nuestras palabras según el espíritu (si lo tiene) de la música que hayamos puesto para escribir. (En mi caso suele ser algo instrumental, pero este disco en particular es muy ruidoso. Precisamente porque me devuelve una avenida de Broadway con profusión de neón, vidrio, metal: negocios.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Corto la música. Me acuerdo de Hölderlin, y ahora ya no para contarlo (para narrarlo), sino pensando inmerso en qué clase de ámbito existencial debió vivir para escribir lo suyo. Manuscritos, tinta, abstracción. Ensoñación. Y vuelvo a repetirme algo de Anadón: vivimos en la distracción, en el frenesí, en el correr y atropellarnos como única finalidad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Oigo gotear el reloj, en la otra pieza. Ya venía pensando, y algo de eso dijo el Flaco ("hay que simplificar, muchachos"), en que quizá el escribir en la computadora, on-line concretamente, puede ser perjudicial, o al menos altera la calidad de lo escrito. Su materialidad y dirección. Su aire. Como que hace falta cierto rigor, cierta ascesis, cierta higiene para lograr hacer las cosas sin dejarse llevar por la freneticidad. Y pensaba en si volver al papel, a la máquina.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno escribe sabiendo que al menos tal y tal lo van a leer. Y los tiene en cuenta, puede hacerlo. La escritura en papel, ya sea lapicera o máquina -no la on-line, en todo caso-, mucho me temo que da otra mirada, otra voz. Quizás estamos en medio del cambio (del Gran Cambio), y cada uno anda como aturdido, ofuscado y ciego, y hace lo que puede. No puedo abstraerme de la idea de que hay sub-redes (a veces muy chiquitas pero siempre significativas) de bloggers, y en una de ellas estoy anclado. Otros que escriben seguirán con el papel, sólo con él, y tampoco tendrán del todo claro (nadie puede tenerlo) de qué se trata este presente de aguas revueltas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vaguedades. Se me multiplicó la duda en varios frentes. Relacionando, la falta de lectura de la tradición es palpable en la mayoría de los bloggers literatos. Por tales entiendo aquellos que pretenden estar proponiendo textos artísticos. Uno hace su selección a través de la lista de blogs que publica en el suyo, pero dicha estructura me genera un poco de incertidumbre: ¿ranking de "los más apoyados"? Puede que el del blog sea un género distinto, uno o más, con sus leyes propias. Aunque creo que estoy confundiendo texto con dinámica y vías de lectura. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Digamos que estoy pensando a mano alzada. Sí: una anotación más. Gotea nuevamente el reloj (vuelvo a ser consciente de su andar); recauchuto el mate. Más que si es necesario insistir en el valor de leer a los clásicos, veo que ahora me interesa más bien plantearme si el ser blogger altera mis poemas; digo: lo que ellos podrían ser de volver a trabajarlos en la máquina de escribir, como empecé, tachando, volviendo a pasar en limpio, tres, cinco, equis veces.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es la rutina, probablemente. Andar en auto o andar en bondi. Muletillas tendré, propias del medio. Vuelvo a decirme: rigor, ascesis, higiene. ¿Será tan así, esto es, que soy un posmoderno?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-8592973135023357198?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/8592973135023357198/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=8592973135023357198' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8592973135023357198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8592973135023357198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/03/partir-de-un-ensayo-de-anadon-o-soy-un.html' title='A partir de un ensayo de Anadón, o ¿Soy un posmoderno?'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4223208243123127945</id><published>2011-02-24T17:21:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T01:57:01.036-03:00</updated><title type='text'>La Fabi, libros</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fumo. Caliento una pava. Escucho &lt;i&gt;Información celeste&lt;/i&gt;. Había puesto el disco (no lo tengo muy escuchado que digamos), y lo vuelvo a poner, ahora, para que acompañe, alimente la escritura. Hace un poquitín de frío: está bien nublado, llovizna de a ratos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tengo prendido el ventilador: las gatas me vienen cagando de hace días abajo de la mesada de la cocina, y no limpio. Apenas me doy cuenta del olor, pero mi vieja, que acaba de irse, lo hizo porque no toleraba mucho que digamos "el aire malsano" de mi depto. No puedo decirle nada: ella nunca aceptó mascotas adentro de su casa, y de ahí vengo, ahí me crié, por lo que me doy cuenta por las que pasa cuando está por estos lares. ¿Pero limpiar? ¡Si hay que leer tanto, si hay que escribir, si hay que hacer tantas cosas que son mucho más importantes que levantar la mierda de mis mascotas!&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer me fui al centro a por libros. Me hice del último de la colección de la Highsmith que está sacando la &lt;i&gt;Ñ&lt;/i&gt; ($19,90), y me compré Carrera ($10,00) y Bustriazo Ortiz ($25,00). Me gustó mucho más este último, la verdad. No digo que Carrera sea figurita repetida ya, pero, al lado de Bustriazo Ortiz, se me hizo más bien, en la comparación,&amp;nbsp; un "deslavazado", un demasiado "suavecito" posmo bah. Al de la Highsmith lo acumulé, lo adosé a los demás que tengo de ella, ahí en un estante de la biblioteca. No es que me cope mucho su prosa (que encima está traducida a un castellano neutro bastante soso), pero algunas de sus historias y sobre todo los personajes están más que bien, son llamativos, atractivos incluso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(En El Espejo -que es donde me agencio principalmente la poesía que compro- me llevé una sorpresita: habían puesto &lt;i&gt;Claves y armaduras&lt;/i&gt; entre los libros&amp;nbsp; de la sección del género. Libro que nació muerto, muy malparido, esperemos que ahora encuentre uno o dos lectores del ramo que se interesen por él.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A propósito de estar escuchando &lt;i&gt;Información celeste&lt;/i&gt;. El otro día, cuando me tomé el E al centro, me encontré con una amiga. Nos sentamos juntos, y al toque nos pusimos a charlar de cualquier cosa. No sé por qué se mencionó (¿fui yo el que lo hizo?) a la Fabi. Mi amiga le tiró mierda de arriba abajo: "qué se hace la rockerita", etcétera. Yo la dejé regodearse a sus anchas en esa su crítica virulenta del momento, pero me quedé pensando en los que hablan desde el estereotipo, desde el 'vox populi'. A cada punto que ella tiraba yo pensaba "para mi coleto" que no era así, porque no era lo que efectivamente experimentaba como oyente habitual de la cantante. Como eso de decir que la Cantilo no compone las canciones que canta, por ejemplo, cosa que cree y propala a cuatro vientos un guitarrista amigo mío, cosa que -tuve que googlear, "falsar" la información- no es cierta. Leyendas y posicionamientos urbanos, en fin.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prendo un pucho. Comienzo el segundo mate del día. Marcelo "me obligó a llevar", ayer, una CBSé con yuyos. La verdad, no es tan asquerosa. ¿Apóstata de la Cruz de Malta? ¿Converso de necesidad y urgencia? A lo lejos, por la Agustín Garzón, se oye una sirena. Voces en la vereda, que pasan. Retomaré &lt;i&gt;Bagatelles pour un massacre&lt;/i&gt;, comenzaré &lt;i&gt;Locus solus&lt;/i&gt; (ya leí el prefacio de-no-sé-quién), me iré, quizá, con un libro a la cama. Siesta para retozar, siesta para chivatear serenamente en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4223208243123127945?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4223208243123127945/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4223208243123127945' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4223208243123127945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4223208243123127945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/02/la-fabi-libros.html' title='La Fabi, libros'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-561252525347434678</id><published>2011-02-22T02:25:00.001-03:00</published><updated>2011-07-27T05:07:22.730-03:00</updated><title type='text'>Ignoto Braxton</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Saxo que más bien improvisa por lo bajo, sin demasiado volumen, creciendo, desarrollando la cosa muuuy lentamente, pasándole a la percu (¿o acá "quién manda"?) pautas de cuándo subir, cuándo bajar, comandos, instrucciones de vuelo, Veiravé. Pista única, de 1:01:44 hs., el cuarto disco, "Invention 8207 PM", género "jazz", me informa el Rythmbox.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me llevan y me traen, estos sonidos, digo -frases de a ratos interrumpidas y vueltas luego a enfocar, relacionando-; asisto a un sumergirse lento, costoso, en-pos-de-no-sé-qué, sonoridades "no convencionales", aun cuando quizás haya mucho de pautado, de estipulado, cosa que ignoro, de última, no charlé con ninguno de los dos músicos, su mundo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El (cuádruple) disco se llama &lt;a href="http://ignototransversal.blogspot.com/2011/01/anthony-braxton-gerry-hemingway.html"&gt;&lt;i&gt;Old dogs&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, y lo acercó &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/07811233040204313273"&gt;Ignoto Transversal&lt;/a&gt;, a estas alturas imprescindible e inevitable proveedor de los disquitos más copados de la zona, incurable melómano a cuyo altarcito seguiré contribuyendo, difusión. Anoche nos descolgamos chateando hasta las quichicientas, y todo a lo largo del día de hoy he estado desplegando este universo sonoro -y hay hasta emociones "trabajadas" por estos dos músicos, no se crean- de un disco múltiple, disfrutando, y básicamente asistiendo a él, primera escucha.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No, Ignoto estimado: Anthony Braxton no es indigesto; la pifian los que ello dicen. Lo que pasa es que él, en estas cosas al menos, no está haciendo precisamente un standard. Laboratorio experimental: así lo veo. Por ahí le estén investigando el isótopo más inquieto al jazz de inicios del XXI -propiciando, ¿por qué no?, tales estudios tan trascendentales con una sobredosis ritual o bien bien química, y forzando así los límites habituales del Arte mediante las percepciones otras; o mediante alguna otra dieta o ascesis, como un buen combo de vegetarianismo y yoga; o alguna especie de misticismo, en fin, alcanzado luego de décadas de esfuerzo-; por ahí lo estén aislando, digo, y amarroquen los herederos, de algún u otro modo, cuando todos pasemos a ser neobonobos y la única música valedera sea el free jazz. Por ahí no.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-561252525347434678?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/561252525347434678/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=561252525347434678' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/561252525347434678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/561252525347434678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/02/ignoto-braxton.html' title='Ignoto Braxton'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6656188820249843977</id><published>2011-02-20T18:51:00.001-03:00</published><updated>2011-07-27T05:19:20.570-03:00</updated><title type='text'>Dos pasitos para atrás, uno para delante</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Leo un poco más de &lt;i&gt;Bagatelles pour un massacre&lt;/i&gt;, de Céline, en el pdf pirata que me bajé desde &lt;a href="http://witzky.org/bardamu/2011/02/14/louis-ferdinand-celine-panfletos-antisemitas/"&gt;el link que facilitó Bardamu&lt;/a&gt; en &lt;i&gt;Mínimas&lt;/i&gt;. Comienzo a darme cuenta de que el proyecto de traducción que he encarado de este panfleto (fragmentitos del cual se vienen publicando en &lt;a href="http://traduciendofranchutes.blogspot.com/"&gt;mi recientemente inaugurado blog de traducciones del francés&lt;/a&gt;) me está medio que superando. Bien veo ahora, luego de unos pocos días de laburar en el proyecto, que me falta método de trabajo, de conocimiento (histórico y teórico en general) del contexto y ambiente en general en que se publicó por primera vez el libro (es decir, 1937), de la Francia de la preguerra, digamos; de cuál era el "estado" de la literatura francesa de la época, por caso; cosas como ésta (o el saber básicamente en qué grado se daba el antisemitismo o el probelicismo en Francia en esos años: si lo de Céline fue un intento aislado o si tuvo repercusión por había quiénes receptaran positivamente estas ideas) hacen que este trabajo no sea lo más fructífero posible.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me dirán: "bueno, es positivo que por lo menos haya un primer acercamiento, por más provisorio que sea, a lo que está proponiendo Céline con su panfleto (proponer: calumniar, desacreditar "al enemigo" odiado, y fustigar, enardecer "al amigo" demasiado inactivo, básicamente), algo que permita que el que no lee francés pueda enterarse al menos de qué se trata, por más que lo que se le presente sea un esbozo, incluso torpe, basto, en estado bruto".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El problema, pienso ahora, es que, si inicialmente hubiera tenido en cuenta que lo que interesa sobre todo (en lo "coyuntural") son las ideas, el qué de este y los otros panfletos de Céline, y no tanto el cómo (su lenguaje, la forma verbal), habría encarado esta tarea de traducción -autoimpuesta e interesantísima por lo demás- de otro modo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Está bien: fui demasiado al matiz, a la frase, al giro coloquial, y encima empecé desde el primer párrafo del panfleto, en vez de elegir secciones "picantes", "candentes", en lo que hace al interés de nosotros, lectores y/o intelectuales argentinos del 2011 (en relación, digo, a la decisión del gobierno francés de anular la celebración su en país del 50º aniversario del fallecimiento de Céline, y al debate y reflexión que dicha decisión generó).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Intentaré equilibrar las cosas: elegiré fragmentos "significativos", cuyo contexto y marco dentro del original comentaré acá en &lt;i&gt;Anotaciones-...&lt;/i&gt; Queda, entonces, una primera partecita ya hecha que me da el tono general, cierta pauta de trabajo (sobre todo en lo que hace a ir "diseñándole" a Céline cierta manera de hablar, cierto tono -emotivo, pasional- de voz, en mi castellano -argentino, cordobés-), y que de paso me ha dado cierta noción básica, al traducir dicha partecita, de qué se trata esto de verter un texto cualquiera de un lenguaje a otro un texto, cuáles son mis limitaciones, mis circunstanciales carencias, qué tope conviene que me imponga.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A los ponchazos, "vislumbro" hoy, se hace el traductor: tal como el escritor, la habilidad (y posterior chispa, que puede que no se alcance nunca) la da la insistencia, la práctica, el buscarle la vuelta, el hacer muchísimas traducciones hasta que, gradualmente, costosamente, se llega al oficio. Hoy por hoy, imagino el asunto así. Encima, no soy, ni mucho menos, traductor titulado, y encima estas cositas que he hecho son mis primeros palotes en el terreno. Veremos cómo (si) sigue.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6656188820249843977?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6656188820249843977/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6656188820249843977' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6656188820249843977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6656188820249843977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/02/dos-pasitos-para-atras-uno-para-delante.html' title='Dos pasitos para atrás, uno para delante'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-2984714848842048036</id><published>2011-02-19T17:34:00.001-03:00</published><updated>2011-07-27T05:18:52.843-03:00</updated><title type='text'>O del asombro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;"no terminará nunca es infinita es esta riqueza abandonada" &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;(Edgar Bayley)&amp;nbsp;&lt;/i&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me está gustando mucho El Cuarteto De Nos, sus letras. Me bajé &lt;i&gt;Bipolar&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Raro&lt;/i&gt;, creo que de Taringa, y ahora estoy escuchando, una vez más, el primero. Van a ser las cinco de la tarde. "Santa, mi madre", dicen o se sospecha que hay que decir: me trajo, gloria, si las hay, de la cocina criolla, pastel de carne. Mi estómago se retorcía de placer: medio que me atraganté con la bendita porción, a la vez que soñaba ya con la próxima vez que me trajera de nuevo esa delicia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El verano comienza a despedirse. Otolio &lt;a href="http://jorgeotolio.blogspot.com/2011/02/el-canto-de-los-pajaros.html"&gt;nota&lt;/a&gt; que vuelven a cantar las aves. ¿Pero dónde está Otolio? ¿En la República Checa? ¿En España? ¿Dónde es ese pespunte de calor, de renacer? Cosas como ésas hay que percibir. Está bien, hace a la esencia de la poesía. Pero sobre todo, hace al darse cuenta de que la vida tiene también de eso: de disfrutar de cosas chiquitas, de no olvidarlo, de no olvidarse. Como la brisa más bien fresca que me llega de la ventana, atrás, y que me indica eso: que el verano, una vez más, tiene que partir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Rutinas que llevan a achicar, a achinar la mirada. El diario trajín y sus dolores, su dureza, su crueldad incluso: partes también de la cosa. A veces hay que hacer todo un periplo para volver a lo valedero: "vuelven a mí las cosas esenciales" (viejo y querido verso de García Lorca). Periplos o rodeos como que a ciegas, que consisten muchas veces en andar como un zombie, en automático.)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Leía hace poco un poeta llamado &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Claudio_Rodr%C3%ADguez"&gt;Claudio Rodríguez&lt;/a&gt;, unos pocos poemas suyos. "Qué asombro y qué disfrute, qué palabras rozagantes, nacidas de una experiencia bien plena...", pensaba, al leerlo. Un nombrar colmado de percepción, de experiencia sensible, bien palpable. Eso me llevó a pensar en mis propios poemas, en sus típicos estados de ánimo, en sus dos o tres tonos preponderantes; y me decía: "mis poemas: insignificantes, tristes, apagados, resignados y chiquitos; u otros, que se desaforan en el sinsentido, en una verbosidad que se pretende descoloque...".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero cada uno de los que nos dedicamos a escribir bien que tenemos mucho de particular, de biográfico, de propio. Podemos admirar y asombrarnos ante otra voz, ante voces que hablan desde otros mambos. Generalmente no es el nuestro; o no es el mismo por el que estamos pasando nosotros a la hora de haberlos leído. Y eso a veces conduce básicamente a estar muy solo, muy aislado, hasta alienado (verse así, sentir que se está ahí), como escritor. Me ha pasado: leer por rutina, por "obligación", por ocupar el tiempo, por querer olvidarme del tiempo, de las cosas, del mundo más allá de la puerta, más allá del libro... &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En todo caso, por estos días intento atender a lo que late en los escritos de lo que voy leyendo: quién o qué es, qué voz "propia", qué alguien particular está hablando, el tono. No pasa por "respetarla" sino oírla un poco mejor, un atender a lo que de personal (lo que de última de rico, de valioso) tiene. Desde qué momento de su propia experiencia (padecimiento, asombro, aburrimiento, hastío, distanciamiento, apasionamiento, bronca, recelo, vacilar, admiración) está hablando. Cada 'pathos' particular.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-2984714848842048036?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/2984714848842048036/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=2984714848842048036' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2984714848842048036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2984714848842048036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/02/o-del-asombro.html' title='O del asombro'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-9158396530268962641</id><published>2011-02-18T00:26:00.001-03:00</published><updated>2011-07-27T05:18:22.565-03:00</updated><title type='text'>Ahora tengo un blog más, muchachos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bueno: estoy, por una vez en meses, entusiasmado. Es por lo que comentaba en el post anterior: Bardamu facilitó &lt;a href="http://witzky.org/bardamu/2011/02/14/louis-ferdinand-celine-panfletos-antisemitas/"&gt;los textos&lt;/a&gt; (en francés) de esos panfletos de Céline de los que mucha gente ha hablado y que, quizá, no tantos han leído. Y hacía falta un traductor. Y me presté: inauguré &lt;a href="http://traduciendofranchutes.blogspot.com/"&gt;Traduciendo franchutes&lt;/a&gt;, un nuevo blog mío, que ya tiene unas muy modestas tres entradas (este post mismo funcionaría al modo de los nunca bien ponderados "A mis inicios": como traductor) y en el que quiero ir poniendo traducciones mías del francés. No sólo de Céline, ojo. Pero por ahora él. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Proyecto largamente acariciado, casi que metódicamente postergado, traducir. Estoy por terminar el cursado de francés que brinda la Alianza Francesa acá en Córdoba, y de hace tres o quizá cuatro años que vengo sacando cosas de su Mediateca y leyendo, mal que mal; y a veces no entiendo un joraca y luego, poco a poco, le voy encontrando la vuelta, hasta el punto de haber establecido en mi rutina diaria un training de lectura en francés. Todo, básicamente, para leer esa literatura; pero también en vistas a traducir poesía, "el ideal".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La idea que se me hacía era que tenía que seguir leyendo. La naturaleza de la literatura hace que, por ejemplo, la poesía en otro idioma tenga otras mil sutilezas y "secretos" que no figuran entre los de la poesía en castellano. Como a aquellos de los que estoy anoticiado más o menos en mi idioma les había agarrado un poco la mano mediante leer lo más que pudiera, tozudamente, empecinadamente, imagínense cuando me di cuenta que la literatura francófona en su conjunto, y la poesía en especial, eran como un territorio con otras plantas, con otras bestias, hasta con otras piedras y ríos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así que venía postergando el traducir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero con este asunto de Céline medio como que me sentí hasta urgido. Yo, viejo lector de Nietzsche, que había (glosándolo) contemplado largamente la faz de ese monstruo hasta que el mismo monstruo empezó a urgar, él también, en mis entrañas (y claro, lo mandé al ocote, nada quise saber, por mucho tiempo, del loquito), yo conocía esas explosiones, esos odios, esos paroxismos exacerbados: mucho los había "aprendido" en el alemán, mucho "me tocaba" eso. Y ponerme ahora a leer Céline, y percibir las mismas oscuridades, los mismos paroxismos, el mismo desatarse para el carajo, bueno: ahora estaba tranquilo, ahora sabía que eso es desenfreno mal; que es, básicamente, un desatado, delirante querer hacer daño, algo imperdonable.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora, digo, puedo mirarlo con frialdad. No, no es "frialdad" la palabra. Ahora, digamos, puedo leer a Céline con los pies en la tierra. Escucho ese delirio y sé que está falseando, caricaturizando mal, deformando y mintiendo; que la imagen del mundo que Céline nos propone no es la más ajustada a la realidad ni mucho menos, y que, tomada al pie de la letra, creída, vivida, es nefasta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Pero cómo "tapar" un libro? Está bien: simplemente se ha decidido no reeditarlo. Pero la ignorancia, el desconocimiento, el hablar por hablar, el creer que Céline es un Cuco o un Monstruo de la Crueldad, sin leer, sin analizar, sin desmenuzar sus argumentos (que, personalmente, puedo decir que son más bien risibles, en el fondo), no sé si dicha posibilidad es preferible. En todo caso, iré ofreciendo a los lectores (no prometo el libro entero: hago estas cosas desde el entusiasmo), por pequeñas entregas, fragmentos de un pdf al parecer pirata. No digo que cumpla con un deber, exactamente. Pero la difusión de este material (absurdo, despreciable, risible) me parece mejor que su ocultamiento, que su negación.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-9158396530268962641?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/9158396530268962641/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=9158396530268962641' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/9158396530268962641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/9158396530268962641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/02/ahora-tengo-un-blog-mas-muchachos.html' title='Ahora tengo un blog más, muchachos'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6825582424003851165</id><published>2011-02-16T18:34:00.000-03:00</published><updated>2011-02-16T18:34:21.516-03:00</updated><title type='text'>Un asunto de estos días</title><content type='html'>Bardamu &lt;a href="http://witzky.org/bardamu/2011/02/14/louis-ferdinand-celine-panfletos-antisemitas/"&gt;ha facilitado&lt;/a&gt;, en &lt;i&gt;Mínimas&lt;/i&gt;, cuatro links de donde se pueden descargar los panfletos antisemitas de Luis-Ferdinand Céline. De estos escritos (libros, de última) se ha discutido mucho en los últimos días en los suplementos literarios (la causa: los 50 años de la muerte del escritor, y la decisión por parte del gobierno francés de no celebrar nada, debido a las protestas de grupos que afirman que se hubieran sentido afectados, agredidos, de haberse instituido dicha celebración), aunque me da la impresión, y a Bardamu también, de que pocos los han leído, al menos por estos lares -periodistas, lectores en general-. Luego de cruzar un par de comentarios, me puse a leer &lt;i&gt;Bagatelles pour un massacre&lt;/i&gt;, evaluando si lo traducía, algunas partes al menos. Pensé, motivado, en abrir un nuevo blog, uno de traducciones del francés, no sólo de Céline, que en lo futuro iría albergando cositas extraídas de lo que fuera leyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno: ya leí 37 páginas de un pdf con un total de 220. Y la cosa me genera emociones un poco cruditas, algo que me cuesta procesar. Quiero decir: me abruma por momentos ese delirio paranoico -¿y si entrara en su lógica?-, me causa gracia, otras, el tono, entre pueril y patético, absurdo, del antisemitismo de Céline y de sus ideas en general (habla de arios y de judíos; detesta la democracia; critica fuertemente el comunismo ruso; cree, en fin, que hay una conspiración universal), me pregunto, en fin, si vale la pena traducirlo. El lenguaje de Céline hace estallar los significados y las pasiones, precisamente porque no es un lenguaje por el lenguaje mismo. Eso, que invita a rechazarlo, también atrae en tanto lectura, atrapa, como una araña de crueldad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno sería, me digo entonces, poner a disposición de los eventuales lectores el motivo de la comidilla de los suplementos culturales, lo que, de última, generó el revuelo, aquello que, sugieren los periodistas pero sin que lo podamos evaluar nosotros mismos, es "algo muy malo", "algo indeseable", "algo totalmente repudiable": algo que básicamente no ha sido leído. Digo: si Alianza publica, entre otras cosas de Nietzsche, &lt;i&gt;El Anticristo&lt;/i&gt; y lo tenemos a mano para leerlo, analizarlo, criticarlo y hasta para mandarlo a la mierda, no veo qué mal puedan hacer estos textos más que intentar proponernos una versión delirante de un antisemitismo grotesco del que bien podemos reírnos. Céline odiaba un Cuco Universal y Siniestro: su paranoia no tiene por qué ser la nuestra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6825582424003851165?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6825582424003851165/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6825582424003851165' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6825582424003851165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6825582424003851165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/02/un-asunto-de-estos-dias.html' title='Un asunto de estos días'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7324333310369961652</id><published>2011-02-10T05:38:00.000-03:00</published><updated>2011-02-10T05:38:12.041-03:00</updated><title type='text'>A partir de Salinas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;a Carolina Robles&amp;nbsp;&lt;/i&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Tres de la mañana. Escucho &lt;i&gt;Codebook&lt;/i&gt;, disco de Rudresh Mahanthappa. Un saxo desenfrenado, explorador, un poco frenético (pero sabe calmarse), que ahora da paso al piano. Jazz, claro, del -supongo- contemporáneo, uno de tantos discos que ofrece, laudable difusión, el blog &lt;a href="http://ignototransversal.blogspot.com/"&gt;Toy enojau&lt;/a&gt;. El que lo mantiene, si no me equivoco, es de la Patagonia. De algún lugar de la Patagonia, inmensa porción de la Argentina, reducida a palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy mandé carta a Bariloche. ("S. C. de Bariloche", rezaba la dirección postal que me pasaron.) Me costó $2,00. Si le hacía "seguimiento por internet", el costo subía a más o menos $13,00. Dolorosa diferencia. La carta fue escrita a máquina, de un saque: dos páginas, anverso y reverso, para "las chicuelas", en las que les contaba pavadas, naderías, cosas de un tío que, créanlo, se había puesto sensiblero. La recibirán -quizás- a mediados de la semana que viene; puede que no respondan, aunque seguro se ufanarán, ante sus amiguitos de la escuela, de haber recibido carta de Córdoba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me impulsó a escribirles fue el haber estado leyendo anteayer el primero de los cinco ensayos agrupados en &lt;i&gt;El defensor&lt;/i&gt;, de Pedro Salinas. Prosista de asombroso vuelo, de él sólo había leído, hasta ahora, las poesías. El ensayo del que hablo es una apología de la misiva personal, la de cuando el tiempo (dice Salinas, contra el siglo XX) no apremiaba. Estos cinco ensayos, que defienden cosas referidas al idioma y a la literatura en general, fueron publicados por primera vez en 1948, si no se equivoca mi retentiva. Son una creo que duradera lección de manejo ejemplar del español y de sensibilidad y humildad admirables en el planteo de los problemas de que se ocupa el libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Hará media hora que terminé de leerlo. Son las tres y media de la mañana. La temperatura, los últimos dos días, bajó, no mucho pero sí significativamente. Ahora mismo tengo puesta una remera, cosa que hubiera sido insólita en mí hace tan sólo un mes, por más que siga con la costumbre y disfrute de andar descalzo por la casa. Una brisa chiquita me llega de la puerta, que está a mis espaldas, abierta, hasta nuevo aviso -otoño, vendrás-, a la noche. Apenas si pasan autos por la Agustín Garzón, y las gatas dormitan. Silencio para la música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio... Por eso prefiero la noche, para hacer mis cosas, digo. Dieguito últimamente espera el sueño con un devedé de &lt;i&gt;El Chavo&lt;/i&gt;. Antes, la tele: el noticiero, los programas de chimentos. Pero lo peor es cuando le caen los amigos: al cuarteto, sabe o cree saber, hay que escucharlo al mango, esto es, a todo lo que dé el equipo (y tiene, me cago en Dios, uno bien potente). Así, el bajo hace vibrar los vidrios de mi ventana, hay que escuchar, sí o sí, letras melosas o arrepentidas, y uno apuesta por la esperanza de que la cosa no degenere en juntada hasta las seis de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Pienso en algunas cosas que leí en Salinas. Él usa la palabra "espiritu"; dice, por ejemplo, "las cosas del espíritu". En 1948 el empobrecimiento de la vida cotidiana, la de la ciudad moderna, ya se veía venir, y la de Salinas es una lanza rota en pro de detenerse a pensar, a mirarse uno mismo, ver cómo está viviendo, hacia dónde (casi que desesperadamente) corre y se desboca. Hoy estamos al cabo de ese movimiento que asustaba al ensayista o, al menos, si la cosa puede llegar a agravarse aún más, la misma ya se profundizó con arrolladora masividad. No tener yo tele es, por caso, algo que anonada (el verbo, créanme, está aplicado correctamente) a muchos que de ello se enteran. "¡Cómo hacés! Yo no podría..." ¿Para qué? ¿Para repasar &lt;i&gt;Los Simpson&lt;/i&gt; todas las tardes, rito desganado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celoso cultivo de la soledad: la noche me permite abstraerme en el libro, en la melodía, en la escritura. Dice Salinas, en el 1948 en que publicó esos cinco ensayos tan llevaderos, que la gente alegaba no tener tiempo para la lectura, más, no tener tiempo, así, a secas. Me quedo pensando en cómo es la cosa ahora. No quiero hablar de los que trabajan 12 horas o más: son una parte de la sociedad, importante como todas, pero parte al fin, y la dicha sociedad es mucho más variada de lo que nos propone la mirada acusadora de los reivindicadores pareciera que sólo de lo que los hace disfrutar de enardecerse, como dice uno de los heterónimos de Pessoa, no recuerdo cuál. (No obstante, el argumento, la imagen, se me presentaron a la mente, y no puedo dejar de dar cuenta de ello; de no ocultarle al lector, digo, los variados y a veces rimbombantes fantasmas de mi -Dios, tendré que escribir esa maldita palabra- "imaginario".)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿es necesario intentar pensar (¡y en pos, encima, de la posterior acción!) en por qué no se lee lo suficiente? (¿Y cuánto habría que leer, para empezar?) Más valdría -es, con menos humos, lo que a mí me sale hacer en estos casos- ir rescatando casos puntuales, ejemplos, historias de que me haya ido enterando. Para volver a lo de arriba: Dieguito, mi vecino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que no hay un solo libro en su casa. Creo que le resulta demasiado duro, hasta doloroso, por lo que tiene de esfuerzo muy poco habitual, leer. Habla a como salga, y se avergüenza de su incultura: porque están los que son como él, los amigos, con los que habla con desenfado, alegre, distendido, y está la gente "importante", la otra, ante la que baja la cabeza y se atonta ("disculpe"...). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto a los libros, entre él y yo se abre un abismo enorme: el que abarca los respectivos tiempos de vida. Da la idea de que por siempre andaremos por vías paralelas, sin demasiados lazos de entendimiento entre nosotros que digamos; o, más bien, que lo que podemos compartir se reducirá casi que indefectiblemente al intercambio banal, efímero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie puede decir qué es lo mejor, así, en sí, o para todos. Mientras leía Salinas pensaba: "¡cuánta razón tiene el guaso, y qué claridad con que defendía sus ideas...; y qué valiosas que se me hacen...!". Pero la realidad arredra. La realidad es una sociedad que obliga a la mayoría a embrutecerse y a perderse su dignidad por el culo, sólo porque los negocios tienen que seguir funcionando, generando la mayor cantidad de guita posible, y esquilmando, por eso mismo, la vida misma de dicha mayoría. Estos días estuve leyendo algunos suplementos y revistitas culturales, y la sensación permanente que tenía era que los redactores evitaban cuidadosamente la crítica fundamental (aparte de que lo suyo no tenía mucho de crítica que digamos): la que tiene que hablar teniendo en cuenta el paupérrimo sobrevivir de la mayoría, que queda así apartada de libros, de discos, pinturas, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dirán que de fondo, y muy torpemente delineada, y reductora, subyace una mirada marxista a la cuestión. Pero no sé si es privativo de la teoría marxista el ponerse a pensar que si mi vecino no lee libros es porque, de algún modo, le dieron cero oportunidad y preparación para apreciarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero tener última palabra en esto. Son cosas que llevan tiempo, pensarlas, digo. Vuelvo a acordarme de las minorías lectoras de que hablaba Salinas. El siglo XX se llevó por delante muchas cosas, unas buenas, otras malas, y algunas que ni fu ni fa. Elias hubiera hablado de los efectos no deseados propios del desarrollo de las civilizaciones, efectos que, por otra parte, se han dado desde siempre y que, por lo que parece, son inevitables. Yo, que escribo, pienso que me he dejado muchas cosas afuera en este más que precario análisis. ¿Cuántos, me pregunto para cerrar, serían capaces, en la vorágine que es internet, de ponerse a dialogar con esta entrada (dialogar con un texto: leerlo con perspicacia)? No digo los lectores habituales de blogs, y menos aún los bloggers de oficio. Pienso en toda la gente "neoanalfabeta" (término de, nuevamente, Salinas) que pasa horas y horas navegando, y que en cuanto ve prosa larga sale corriendo, cliquea. 'Quaeritur', diría Nietzsche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7324333310369961652?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7324333310369961652/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7324333310369961652' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7324333310369961652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7324333310369961652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/02/partir-de-salinas.html' title='A partir de Salinas'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-440310135968277392</id><published>2011-01-25T06:55:00.000-03:00</published><updated>2011-01-25T06:55:37.523-03:00</updated><title type='text'>El guaste</title><content type='html'>Recostado en la yacija que ladinamente le tocó en suerte, con la melódica al pecho, tocándola, soplando, Tal Gabu calculo que no piensa en nada. O busca melodías de hace mucho, se retrotrae -a cuándo-, intenta reproducirlas a como sea, simple olfato, oído. O se pierde en varias, las logra, al rato, resumir en una, de teclas blancas, vacilantes, mira el techo. Mira el techo y, pongamos, cierra los ojos (la heladera nueva me tapa el rostro). De todos modos, ahora me lo imagino de ojos abiertos, mirando sin mirar a nada en el blanco de arriba, sólo su superficie desigual: sonidos, cierta sensación borroneada, de la que quizá nunca pueda él darme cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Al bajar del E, en el centro, ya el aguacero que se largó cuando tomé el colectivo comenzaba a escampar, por lo no hubo mucho problema que digamos de tener que esperar, aparte, el N. Por suerte había puesto en una bolsa los dos libros que le tenía que devolver al psicólogo: cuando salí de casa no llovía, y ni pensé en que podían llegar a mojarse, pero tampoco era cuestión de andar con los dos en la mano, en &lt;i&gt;una&lt;/i&gt; mano, y andar, por tanto, como un boludo, así que los embolsé y partí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva casa del psicólogo está buena. Es bastante grande, ancha, y, vista de frente, tranquila; como que descansa la vista. Lo que más me gustó fue un gran pino, alto, afuera: ya era de noche, y el pasto y las agujas del árbol estaban bien mojados. No sentía ningún aroma en particular, ahí, en ese jardín delantero, esperando, pero algo tenía ese momento (la imagen, es el tema) de lugares así, de hace mucho, en el Cerro: - esa noche de verano en lo de una familia amiga de la mía, corriendo, los chicos, en la noche, yendo tras un globo fantasma cuya mecha se había extinguido ya, y venía bajando, acercándose al suelo, siempre más rápido que nosotros, y alguno (yo) se caía sin dejar de correr, muy lentamente, vértigo de la carrera y ese irse irse cayendo, y rasparse bien raspado el brazo contra el cemento de la vereda, al lado ligustrines, y levantarse y seguir corriendo, risas, gritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, hay infancia. Hubo. Universo del juego, Tal Gabu silencia brevemente la melodía que está inventando y al toque la reinicia: finteadora, dubitativa, imperfecta; yo me divierto anotando frases, intentando darles la mayor ilación posible, buceando un poco y percibiendo, sabiendo formas que luego se esfumarán cuando termine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque eso tiene la cosa: algo se perfila a cada ejercicio, a cada ensayo (a cada ejecución), algo cuya sensación concomitante se desvanece al cerrar el texto, al darlo por terminado (provisoriedad e interrupción). Juego tan postergable que por eso mismo da gusto cuando se lo recupera. Aunque no sé si es por eso. Sólo quiero decir: horas privilegiadas, ya sea que lo son de por sí, ya porque el mundo es mundo. Y se me anula el texto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-440310135968277392?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/440310135968277392/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=440310135968277392' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/440310135968277392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/440310135968277392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/01/el-guaste.html' title='El guaste'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1008464109275803811</id><published>2011-01-07T07:31:00.000-03:00</published><updated>2011-01-07T07:31:34.664-03:00</updated><title type='text'>Pensar, pensar la música</title><content type='html'>Un poco atabacado, preparo el mate. Escucho "noséqué" (Grass) de Schönberg; en todo caso, seguro que de las composiciones tempranas. Terminé de releer &lt;i&gt;Política de la inmortalidad&lt;/i&gt; y hojeé, desganado, la &lt;i&gt;Rolling Stone&lt;/i&gt; de diciembre. Se me acabaron, como siempre, los puchos, y me fui a la Estación, calculando que allí estaría Ojos Enrojecidos cumpliendo su turno. Pero no: parece que renunció; parece que decidió no darse con todos los lujos y se quedó sólo con el laburo de la metalúrgica, dejando el autoservice. Me hice convidar un poquito de soda fresca (el que atendía me ofreció Coca Zero, pero me resistí, ironizando; "¡es hedionda, nadie la toma!", ratificó), y me vine fumando un Gitanes, sin silbar bajito, pensando en todo y en nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, pensé en varias cosas. Pensé en eso de tener, como la tengo de hace meses, la mente en blanco, apaciguada, sin demasiado discurso interior que digamos. Pensé en si iba a escribir o si, por el contrario, continuaría con la lectura. Me acordaba de los muchos testimonios de poetas y escritores en general, ese estar como que urgidos a "tomar la pluma" (¡tomá!), ese bullir de temas y palabras, ese estado cuyo último grado es el éxtasis dionisíaco, esa "creatividad"... Y yo no andaba con nada de eso; y me preguntaba si no es que los poetas embellecen a veces el asunto, para cautivar a los legos, para seducir, o incluso si lo hacen más bien de memoria, un poco como un discursito automatizado, o porque se comieron el verso. En todo caso, yo pensaba como todavía factible el seguir leyendo; esto es, seguir buscando, seguir buceando. Como que la escritura era optativa, en ese momento, y, por lo tanto, innecesaria, descalificable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas esas cosas pensaba, y más. Pensaba en la lectura todavía fresca de Groys. Pensaba si me asaltarían (pero sin temor; barajando más bien una posibilidad, un imprevisto que, qué raro, calculaba). Pensaba en si me ladrarían los tres perros de Casa Rocío, pensaba en la rama que, de ida, casi me arranca un ojo, pensaba en todo y en nada, en fin y como dije más arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Un pensamiento casi sin palabras; como consideraciones súbitas; sopesando a qué se estará refiriendo Groys con retomar la postura fenomenológica, y qué sería andar todo el tiempo entre paréntesis; si eso era posible, y si eso es lo que proponen Husserl y Groys; dándome cuenta de que no: de que se trata de una mirada determinada para algunos asuntos nada más, y porque el adoptarla redunda en beneficios, esto es, en avanzar en ciertos terrenos, y no en todo, como me tentaba colegir. Un pensamiento tranquilo, que iba considerando un poco al tuntún diversos aspectos de algunos temas, preguntas rápidas y claras que a veces desechaba porque, en el fondo, no eran de mi incumbencia; quiero decir, cuya respuesta digamos que no hace a mis intereses más estables. Y todo eso: fugazmente, al pasar, volviendo de una Estación/oasis para el insomne o para taxistas nocturnos.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Preparo el primer mate. ¿Qué estoy escuchando? &lt;a href="http://elrestoesruido.blogspot.com/2010/09/schoenberg-die-jakobsleiter-friede-auf.html"&gt;&lt;i&gt;Die Jakobsleiter&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;. Me acuerdo de la frialdad del concierto para piano del mismo compositor (¿tendrá más de uno?): esta música para orquesta y voces solistas suena más amigable, mucho más emotiva. Subo apenas el volumen, escucho. Tengo, como por lo general las he tenido todas estas noches de calor agobiante, puertas y ventanas completamente abiertas. Y tengo bastantes problemas ya con mi vecino como para subir el volumen demasiado: me ha cargado la bronca por poner música fuerte de noche, y se desquita con a veces hasta 12 horas seguidas de La Mona y La Banda de Carlitos a todo volumen (y doy cuenta, yo y toda la cuadra además, de que tiene un equipo más que respetable). Ya nos hemos quitado el saludo. Me pregunto por su mente, me pregunto por qué siente, exactamente, al escucharme un Schönberg; no intento responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero qué siento yo? Desde que me proveo en &lt;a href="http://elrestoesruido.blogspot.com/"&gt;Música del siglo XX&lt;/a&gt; (o como ahí se afirma: "el resto es ruido"), me he empezado a formular dicha pregunta con cierta frecuencia. La propuesta netamente vanguardista termina siendo previsible, eso es claro: así como por siglos Occidente previó y apreció la tonalidad, bien que complejizándola y enriqueciéndola gradualmente, así el que escucha más o menos seguido lo producido por la música clásica del siglo XX termina viendo venir y hasta apreciando sus sonoridades, sus armonías, incluso sus ruidos (más o menos organizados): también lo nuevo se termina por ser previsible. Pero no me termino de convencer de que tal reflexión responda a mi pregunta: porque todavía hay estilos, búsquedas, temas, que son característicos de cada compositor que volvemos a escuchar, y porque no todo da igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás una actitud fenomenológica a la hora de describir lo que siento al escuchar lo del siglo XX (y ya del XXI) pudiera satisfacer dicha pregunta. Pero al toque desestimo tal cosa, como si fuera un paso en falso, sobre todo por esa frasecita, "actitud fenomenológica": para lo que yo sé y pienso, la misma no puede pasar de una simple metáfora o pose. De todos modos, &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/06414574869283867431"&gt;Otolio&lt;/a&gt; me dejó pensando con un comentario que hizo a mi entrada anterior: ¿no será que yo me obligo a que me guste la música clásica contemporánea?; ¿no será que ésta, o la mayor parte de ella, es, la verdad, insoportable, y que yo tendría un como snobismo de que tiene que gustarme sí o sí, o de que llegaré a ser realmente culto y refinado si la oigo sin objetar ni un pero, ni un fastidio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué responder. Por lo pronto, se me ocurre decir que la mía no es una escucha improvisada ni de data reciente. Comento también algo que de algún modo se relaciona con lo de Genette que mencionaba ayer: cuando una música me fastidia, apago el equipo, la desecho. Y, claro, puede ser cualquier tipo de música; y puede pasar, además, que la misma música de ganas, en diferentes momentos, de ponerla diez veces seguidas o de extirpar del disco duro el archivo. Más allá de lo cual, hago una pausa y trato de escucharme a mí mismo: ¿me resulta desagradable lo que está sonando ahora? Y tengo que decir que no. Acompaña. Está ahí. Ondula. Tiene su belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valga aclarar que lo de Genette hay que complementarlo con el asunto, ineludible, de la experiencia previa, del pasado propio, la biografía de cada uno: escucho Schönberg porque escuché, y mucho, Berg a los 14 ó 15 años, y porque en ese entonces me compró, no hay otro verbo, su concierto de violín interpretado por Gidon Kremer (a quien consideraba, y considero también hoy, un violinista poderosísimo), esto es, porque me hizo sentir algo profundo. Escucho Schönberg porque he escuchado música clásica toda mi vida (bah: desde los ocho años), y aparte porque me da curiosidad la historia de su desarrollo: sus búsquedas, sus sucesivas opciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo, tomo mate. Un violín solista se interna en las alturas de la cuerda de mi. Lo releva luego una soprano, que canta una melodía como que gótica, fantasmagórica (el gótico de las películas, quiero decir). Afuera comienza muy de a poco a llegar la luz, y algún que otro gorrión canta, a lo lejos. Quizá tenga razón Artaud, y la emoción pueda también generarse de afuera adentro, provocándola, en un movimiento que iría de los gestos y movimientos externos del cuerpo hacia el alma; quizás escribir sea a veces una rutina o ejercicio, o comience como tal, y poco a poco vaya uno apasionándose, enfiestándose, alcanzando el tan ponderado estado de "creatividad", sin que éste haya estado desde un primer momento. Y quizá tenga razón Girri, cuando dice que (gloso) en el texto final, el del lector (incluyendo al autor), no está tan claro qué fue hijo de la inspiración y qué meditado, planificado, pensado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1008464109275803811?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1008464109275803811/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1008464109275803811' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1008464109275803811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1008464109275803811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/01/pensar-pensar-la-musica.html' title='Pensar, pensar la música'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4862559479897704491</id><published>2011-01-06T08:01:00.000-03:00</published><updated>2011-01-06T08:01:15.843-03:00</updated><title type='text'>Contemplación y paja</title><content type='html'>Me acomodo la espalda. Amanece, y no tengo nada que valga la pena hacer público. Busqué mi &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt; y la lapicera con la que me gusta escribir en él, porque sabía que algunas cositas tenía para pensar; porque empezaba a sentir que ya no era tiempo de leer (menú del día: Cervantes y Groys). No los encontré, y estuve a punto de caer en una de esas búsquedas infinitas a que nos es dado entregarnos, cuando más nos valdría dar por terminada la jornada (y ya no hay nadie ahí para darnos tal consejo), por más que pensemos que falta todavía algo, qué, no lo hallarán. Pero, como necesitaba anotar (cualquier cosa; donde fuera), me vine acá, puse un disco (&lt;a href="http://ignototransversal.blogspot.com/2010/12/michel-portal.html"&gt;&lt;i&gt;Baïlador&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;) y tracé un comienzo, lo menos choto posible (tengo mis propios criterios de largada, ojo) para, eso, anotar, escribir, redactar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no había escuchado este disco. Ignoto Transversal sube muchísimos, y la mayoría de ellos me agradan, pero, como me gusta reescuchar e ir apreciando lentamente cada cosa que oigo, no doy abasto. De todos modos, prefiero -y nadie podría oponerse a ello- esa sobreabundancia a no tener música buena tan así a mano. Hay realmente mucho para elegir; el problema es que lo hago entre cosas de las que, la mayor parte de las veces, no sé de qué se tratan, qué contendrán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acuerdo de algo que señalaba Genette: el juicio de gusto se da desde el momento en que nos ponemos en contacto con la obra. Nada de "a ver, voy a escuchar varias veces el disco para decirte si me gusta, si es bueno", etcétera, sino que, por el contrario, sentimos algo de un modo más bien inmediato. Podemos refinar luego dicha apreciación, podemos incluso cambiar de valoración (aunque sólo en una instancia ulterior), pero "la experiencia indica que" el mismo se da al toque: la obra en cuestión agrada o no ahí nomás, y bien que lo sabemos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que voy es a que a mí me gusta conocer la música. Saber qué parte viene; verla venir; esperar tal frase, tal momento. Digamos: que los discos sean cosa conocida. No sé, siempre fui de escuchar, de repasar lo que tenía, más allá de ir consiguiendo cosas nuevas. Con los libros (sobre todo los de poesía) me pasa exactamente lo mismo: releo, no me canso de releer. (En tal sentido, los poemas son como las canciones: no terminamos de disfrutarlos sino volviendo a ellos: repasándolos.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cuando estudiaba violín. Después de practicar (primero los ejercicios, después las obras), venía el descanso. Y el descanso era poner una vez más alguno de mis cassettes (tenía muchos más cassettes que vinilos) y sentarme a escucharlo mientras limpiaba el instrumento. Lo cual consistía en pasarle una franela (clásicamente: amarilla anaranjado) hasta, por un lado, sacarle toda la transpiración que le hubiera dejado (sobre todo al mango, a la tastiera, a las cuerdas) y, por el otro, borrar de la superficie barnizada todo rastro de dedazo, toda grasitud que hubiera quedado impresa allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo esto, volaba. En esa época, escuchar música pertenecía al ámbito de lo Sublime. Comprendan: era un maldito adolescente. Así, a una actividad puramente "terrena" (no encuentro otro adjetivo, ahora) como lo era el frotar el violín con la susodicha franela se le sumaba el elevarse a alturas inmarcesibles y codearse con algo que no era Schubert, o Berg, sino la quintaesencia de idealizaciones (de veneraciones) que operaban en mí de un modo total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al respecto, se me vienen a la mente los comentarios de Bloom, en &lt;i&gt;El canon occidental&lt;/i&gt;, sobre literatura y masturbación, y sobre todo algunas páginas de &lt;i&gt;Fausto&lt;/i&gt;. De la contemplación ensoñada a la paja aliviadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digamos que la cosa se ha distendido. Sobre si sigo derrochando semen ("no derramarás tu simiente en vano, pedazo de Onán", apostrofaría Tal Gabu, entre bromista y religioso) no me explayaré, pero con respecto a si todavía vuelo cuando escucho un disco, o a si los libros (alguno que otro, cada tanto) me conmocionan al punto de semejar tremendos gongs que conducen al reino de la Belleza, bueno, cabe decir que esa época ha quedado bastante atrás. Música, libros: cosas agradables, de que tengo hambre, sí, y todos los días; pero no un hambre extasiada, arrobada, sino simplemente un modo interesante de ocupar las horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toso, carraspeo. Me quedo pensando en mi teoría (nunca formulada, por lo demás) de la duración. (El vecino se va a trabajar: abre el portón que da al patio común, comienza a sacar la moto.) Me meso el pelo, me huelo el chivo. ¿Qué duración podrán tener estas &lt;a href="http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/"&gt;Anotaciones-...&lt;/a&gt; (seamos explícitos: la inmortalidad de la que -también- habla Groys)? Por las dudas, corregiré el texto. Sé que todo nació de ganas de escribir; pero en el &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt;. Y sobre todo no de la manuela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4862559479897704491?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4862559479897704491/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4862559479897704491' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4862559479897704491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4862559479897704491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/01/contemplacion-y-paja.html' title='Contemplación y paja'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7618550337996582353</id><published>2011-01-05T05:52:00.000-03:00</published><updated>2011-01-05T05:52:58.147-03:00</updated><title type='text'>Pensar no cuesta nada; pero es de difícil...</title><content type='html'>Leí mucho, estos días. Poesía, narrativa, ensayo: horas pasadas frente a las páginas de diversos libros, y una serenidad y disfrute que agradezco. Escucho ahora &lt;a href="http://ignototransversal.blogspot.com/2010/12/rabih-abou-khalil_3723.html"&gt;&lt;i&gt;Roots &amp;amp; Sprouts&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, y fumo mi buen Philip Morris, en una madrugada en que ha llovido y en la que he callado, atento, expectante: lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba buscando, esta tarde, después de bañarme, un calzoncillo para ponerme (y no encontré: recauchuté el de ayer, un poco sucio ya, rotoso) cuando, hurgando entre la ropa que no uso y que sin embargo no termino de desechar, encontré un librito que creía perdido: &lt;i&gt;Cheetah&lt;/i&gt;, de Emiliano Bustos (El Suri Porfiado Ediciones, 2007). Cuántas veces lo hinché al Ger preguntándole si por casualidad no lo tenía él; cuánto me devané los sesos pensando en a quién más podía habérselo prestado. Y ahí estaba: amarillo, flaquito, lindo, invitando a la relectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La acompañé con una cerveza. Los poemas de este librito me atraen de modo especial: se me escapa el sentido de varias frases, y sin embargo lo sé ahí, latente, oculto en un lenguaje que es para mí renovador, joven, desprejuiciado. Tan desprejuiciado es que se la pasa todo el tiempo inventando (¿proponiendo?) formas distintas de hablar de las cosas, de las acciones, de las relaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras estaba acostado, recién, antes de venirme a escribir, fumando y escuchando el comienzo del disco (y pensando, y sufriendo de a ratos, ligeramente, por ese pensar sin solución de continuidad: sin conclusiones liberadoras, digamos), se me ocurrió evaluar lo que de poesía de los '90 he leído: poemas que parecen no apoyarse en muchas lecturas que digamos de lo clásico, poemas que se escriben sin, al parecer, leer lo viejo. Digo: como que lo viejo no tendría que contar. Relevamiento de cosas y vivencias actuales y cotidianas, y ningún suspiro hondo; lejos está Rilke, lejos está la profundidad del espíritu (sí, sí, ya sé...). Como si estos poetas hubieran decidido que ya no les quedaba otra cosa que hacer más que escarbar, sin cansarse demasiado tampoco, algunas pocas superficies (la calle, la tele, el rock) sin mayor lucimiento ni afán de elevación. (Estoy caricaturizando, me atajo.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O, volviéndome a otros poetas, que vienen de antes (Oteriño; Padeletti; Godino; el mismo Giannuzzi, ya de no ser), es como si la escena contemporánea de la "novísima" poesía argentina (esto es: la porteña) se atuviera a moverse sin demasiado buceo, sin demasiadas búsquedas, a no ser la de una mínima indagación por el sentido (desencantada, por otra parte, aunque no sé si muy desengañada que digamos) en plena postmodernidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me engaño, seguramente. O estamos frente a un empobrecimiento bastante brutal de la poesía. Una ascesis, quizás, o un puente hacia otra cosa, o un trabajo sucio del que, hoy por hoy, no se pudiera prescindir. - Anteayer releía &lt;i&gt;Poemas - antología&lt;/i&gt;, de Girri (CEAL, 1982), y me quedaba pasmado por la altísima calidad de esas líneas, calidad que se mantenía a lo largo de las páginas. Algo hiperculto, algo a lo que pronto no tendremos acceso, se me ocurría pensar. Y de Girri no ha pasado tanto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si relacionar estos asuntos con la última dictadura. Diezmada fue, entre otras cosas, la cultura, sí, pero ¿todavía no nos reponemos? ¿Esta poesía nace de una realidad irremediablemente dañada? ¿Pasa por eso, aunque más no sea en parte, el estado de la poesía argentina actual?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es así, bienvenida la poesía chata, la poesía ramplona, la poesía de lo que quedó: porque la loca le sigue buscando la vuelta "a la cosa". Leer, escribir: algo que se da sólo empleando mucho tiempo en ello -toda la vida, quizá-, generando humus, propiciando al menos un poquitín de lucidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Termino de escribir lo anterior, y la verdad no me lo creo mucho. Como si hubiera necesitado pensar, o hablar, en voz alta. Y el pensamiento fácilmente se va a la mierda, desvaría, sueña. Suena ahora &lt;a href="http://ignototransversal.blogspot.com/2010/12/rabih-abou-khalil_16.html"&gt;&lt;i&gt;The Sultan's Picnic&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;: los músicos siguen tocando, danzando, hipnotizando, y me traen de vuelta a la pieza, al foquito, que ilumina ciegamente, a la sombra, en la pared, de mi cabeza rapada a la 3, al módem. Anoto: urgente concertar Reunión Cumbre con Alejandro.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7618550337996582353?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7618550337996582353/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7618550337996582353' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7618550337996582353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7618550337996582353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2011/01/pensar-no-cuesta-nada-pero-es-de.html' title='Pensar no cuesta nada; pero es de difícil...'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1748615675904688463</id><published>2010-12-30T05:31:00.000-03:00</published><updated>2010-12-30T05:31:41.526-03:00</updated><title type='text'>Flexiones, reflexiones</title><content type='html'>Son las cuatro de la mañana y vengo de comprar puchos. Me saco la remera (la verde, la de Nazca: toda rotosa ya, tan querida por mí; heredada) y me vengo a escribir, a intentar escribir, a querer lograr algo mediante la escritura (¿hedonismo de textos que se cumplen?). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensaba, recién, en por qué o cuándo escribir. Pensaba en que, ahora, no había necesidad (en el sentido de urgencia; en el sentido de perentoriedad), y que quizá más valía reflexionar sobre esto que vengo haciendo, lo de de publicar -poemas, anotaciones- en la red, lo de ser (apenas) leído, ese incidir tan suave, tan levemente en el mundo: el de los potenciales lectores. (Como si buscara producir un efecto: fama o respuesta.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una felicidad, pequeña, personal, que consiste en ser, de algún modo -nimio, risible- algo que existe: esto que digo de mí ("leo y escribo"), esto tan sencillo en que me afirmo sin más, se cumple de un modo casi imperceptible; como un vagido del que muy pocos están anoticiados. Pero dicha identidad, que se realiza mediante la publicación (eso me digo), basta para hacerme ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, en lo referente al oficio, a la ocupación. Comienza a no alcanzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Tal Gabu duerme de espaldas en el sillón-cama-cofre, y se siente de acá -nos separarán unos cinco metros- su acezar regular y pausado. La luz del foquito, amarilla, diseña sombras bastante precisas de unas pocas cosas: la mayoría de los objetos de esta sala están más bien cálidamente iluminados, expuestos. Tengo puertas y ventanas abiertas a la noche, y no se escucha, mayormente, otro ruido que el del tipear mío. Como le escribía a una profe hace un rato, trabajo de noche como si fuera el último romántico alemán.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Pero no: esto que hago se repite, seguro, en muchas otras piezas nocturnas, silenciosas, apaciguadas; esto que hago es hecho, seguro, por muchos más, por muchos que ahora estarán elaborando escritos, mundos, a pocos de los cuales, seguro, accederé.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. El tiempo de escribir, en mi caso, es relativamente breve. Una hora, una hora y media, y ya está corregido. Luego viene la publicación, y entonces quedo a la espera de nuevas ganas de escribir. Que es eso lo que me mueve a hacerlo; o el aceptar la primera frase, que debe ser la justa, la que me convence o autoriza a continuar, y el resto es mero trabajo -impulso, ganas, disfrute-. Como un gozoso deber que no tengo el privilegio de cumplir a voluntad, sino que es como una gracia: medida, aperiódica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto del tiempo de "trabajo" (cómo llegar a usar esa palabra...) es leer, escuchar música. Ocupación que de a ratos me enerva y que muchas veces es estéril: como un hamster (ya lo he dicho) que gira en su ruedita, frenético, obtuso. Y es esto lo que me lleva a decir que lo de "leer y escribir" ya me parece que no va. Que la lectura tiene que empezar a servir para otra cosa ("para una causa más noble", se me ocurre decir), aparte de ese mi asistir a las obras, ese verlas sucederse como lenta caravana del Arte, vagones y más vagones de un trencito que no acabará nunca de pasar, antes la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en escribir más sobre lo que leo, sobre lo que escucho. Pensé en pensar más: en elaborar "cosas" sobre ello. Por lo pronto releo &lt;i&gt;El libro que vendrá&lt;/i&gt;, y tengo pendiente una relectura de &lt;i&gt;Política de la inmortalidad&lt;/i&gt;, como para que me queden algunas ideas, algunos conceptos; como para no convertirlas en lecturas meramente literarias -cosa que tiendo, hedonista de mí, a hacer con los ensayos y con el saber en general-. Pero ¿y el ágora...? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Será que a mí también me alcanza ese formular votos de fin de año. Fumo y tomo mate. Será que también para este sitio se cumple un ciclo, será que es hora de renovarlo (¿volantazo, mutación?). Me acomodo la espalda y pienso. (A lo lejos escapa, lento, un auto; ya no se lo oye.) Será que la noche de nuevo me cobija y, pícara, me alienta a pensar como posible un cambio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1748615675904688463?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1748615675904688463/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1748615675904688463' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1748615675904688463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1748615675904688463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/12/flexiones-reflexiones.html' title='Flexiones, reflexiones'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7778059348538680481</id><published>2010-12-22T04:29:00.000-03:00</published><updated>2010-12-22T04:29:07.841-03:00</updated><title type='text'>No respirar</title><content type='html'>Toso, carraspeo. Parece que el excesivo calor, a tres de la mañana, no descansará. Me saco las ojotas, oh malhadada Fulgi, Fulgie Fergusson. Fumo, apoyo el codo derecho sobre la mesa, mientras que con el izquierdo sostengo el cigarrillo, y sopeso, profesional, a Blogger, ahí, en el monitor. Veo mi sombra, la de mi cabeza, en la pared, y la veo oscilarde a ratos, para pensar qué frase poner a continuación. Inflexiones, pausas; respirar cada tanto; no respirar. Chilla un gato de un modo espantoso -es como si lo estuvieran acogotando-, varias veces seguidas, luego calla. Ladra dos o tres veces un perro. A lo lejos. El Gabo -a lo cerca- se acomoda en el sofá-cama-cofre. Luz sin compasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/TRGa4D9Q6vI/AAAAAAAAAok/gGrLNJXrDGo/s1600/maurice_blanchot.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/TRGa4D9Q6vI/AAAAAAAAAok/gGrLNJXrDGo/s200/maurice_blanchot.jpg" width="155" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Maurice Blanchot&amp;nbsp;&lt;/td&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;Mazza me prestó un libro de Blanchot, &lt;i&gt;El libro que vendrá&lt;/i&gt;. Interesante, instructivo: llevadero. Libro viejo (de 1959), muchos todavía lo leerán como anoticiándose. Así, terminan repitiéndose con los de siempre: Claudel (bueno, éste, no tanto), Kafka, Artaud, Proust, etc.; y de ellos vuelven a hablar, una vez más, fascinados. Prosas de principios del XX; deidades inapelables que condenan sin paliativos lo otro. Figuras de cera, en fin, a las que todavía se reverencia, temor sacro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que la Academia sigue leyendo a los mismos ensayistas, pareciera. Y de ahí van a los libros: no son de aventurarse sin garantías o guías, sin parámetros. Pareciera. Digo, porque ésa es la bronca desde la que podría hablar, yo, que estoy fuera de la Academia y no conozco, ni de lejos, los verdaderos dimes ni diretes de sus meandros. Broncas ideales, sin interlocutor concreto, sino fantasmático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Siento un sudor leve en los hombros, donde pareciera que está pesando ahora todo el fragor de esta noche de verano. Me meso el cabello, como nueva inflexión, como una cuenta más de este "rito" un poco llevado a la bartola, aunque con pilas. Pienso estos días (y de antes de lo de Blanchot) en pensar, por escrito, los libros, las lecturas, y me veo sometido a un doble movimiento, que a veces me hace decir "sería trabajoso pero fructífero" y a veces "no soy para eso". Nueva disciplina a imponerme, me fatigo de antemano y renuncio. Todo, me digo, tendría que pasar en el silencio, la emoción tranquila, de la lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recibí a unas Testigos y les declaré sin ambages (quiero decir: algo agresivo; algo presuntuoso) mi ateísmo sin vuelta atrás. Quizá no vengan más, quizá pase un año o dos antes de su regreso. Esperemos. Con todo, me di el gusto de declararles que no creía que en una revistita de 16 pp. estuviera contenido el propósito de la vida; lástima que no les haya hecho saber de mis reparos a la existencia, que tranquilizadoramente dan por sentada, de dicho propósito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho, desde la calle, un como cercano masticar zanahoria. Qué habrá sido. Por lo pronto, tengo la felicidad de saber -gracias, &lt;i&gt;Ñ&lt;/i&gt;- que en Santa Fe (Rosario, pongamos) editaron un creo que poemas reunidos de Inchauspe. No está en El Espejo, me aclararon hoy por teléfono. Recuerdo cuando conocí unos pocos poemas suyos, en el &lt;i&gt;Diario de poesía&lt;/i&gt;: qué sorpresa, que estupefacción grata, qué regalo. De lo que recuerdo: poesía verdadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se aleja una moto por la Agustín Garzón. Prendo un pucho (y van tres en lo que va del 'post'), y por momentos repito los fideos tirabuzón con manteca y queso rallado de la cena. Morfamos con Sergito y el Gabo, escuchando un Charly 'unplugged', acordándonos (Sergito no) de la Epumer (pronúnciese "Epúmer"; puede que hasta se acierte), con Coca y con Paso de los Toros y con hielitos, crítica veloz. Sergito nos hizo conocer un tema en el que el cantante, que, según la letra, no ama precisamente bañarse, declara con decisión que si se baña se traba (o rompe, no recuerdo) el caño. "Escenas de la vida posmoderna."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio, entonces. Calor agobiante. Todavía no es hora de dormir. Todavía queda el desesperarse, el afanarse, el fracasar. Sólo después vendrá el desmayo, tan querido: la nada de varias horas, más conocida como reposo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7778059348538680481?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7778059348538680481/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7778059348538680481' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7778059348538680481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7778059348538680481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/12/no-respirar.html' title='No respirar'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/TRGa4D9Q6vI/AAAAAAAAAok/gGrLNJXrDGo/s72-c/maurice_blanchot.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1809546891020452345</id><published>2010-12-18T12:39:00.000-03:00</published><updated>2010-12-18T12:39:03.109-03:00</updated><title type='text'>Soñé con vos</title><content type='html'>Llovió. Mediodía en San Vicente, preparo unos mates. Suena una alarma de juguete, la cortan al toque. Ya está estando la pava: eruto un poquito del gas rico de una Paso de Los Toros pomelo, me preparo para preparar el mate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llovió. Canta lejos un gorrión, y las gatas comen ahora su alimentito balanceado de hoy. Las gatas: Nikita recién estaba jugando con el señalador de no sé qué libro, y la Felisa callaría, ceñuda y descreída. Gatas que tienen amplias libertades, las dejo ser, las dejo buscar. Pongo &lt;i&gt;Angel Song&lt;/i&gt;, disco perfecto, y escucho a mis mascotas mascar. Pasa despaciosamente un auto por la calle, y luego otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jueves escuché a una amiga y su quinteto de cuerdas, junto con un pianista. Hacía rato que no escuchaba música así, de cámara y a la vez nueva, y los ojos se me humedecían por la emoción (hacía rato que...). No había mucha gente, pero el público se mostró cálido, cariñoso. La Remidola, se llamaba el conjunto, y el pianista, &lt;a href="http://www.gerardodigiusto.com/"&gt;Gerardo Di Giusto&lt;/a&gt;. Qué música excelente que hay por ahí, perdida; y seguimos propalando bazofias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Releo, ya tercera vez, el &lt;i&gt;Quijote&lt;/i&gt;. Estoy con eso de hace semanas ya, y leo, a veces un capítulo, a veces, 40 pp. Estas semanas ando poco lector, muy escucha discos, bien vagoneta. Lo mejor es la cerveza bien helada, y sentir pasar el tiempo, cadente, cadencioso. Hablábamos con una profe de francés, anoche, y entre cerveza y cerveza me contaba del incayuyo y de la indolencia sabia de los comechingones. Estar echado, sentir pasar el tiempo, no pensar: mi teoría de la duración tiene que ver con cosas muy sencillas, lentas de conseguir, de lograr paladear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leí hace poco en &lt;a href="http://neorrabioso.blogspot.com/"&gt;&lt;i&gt;Neorrabioso&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; unas palabras de Borges. Dice algo que otros han dicho ya: no complicarse con arcaísmos, con vocablos desusados. Esa cuestión me ha quedado picando varios días, sobre todo porque en muchos poemas pongo cualquiera, con tal de que suene bien. Como si todo fuera el sonido, en los poemas ágrafos, y la rigurosidad y equilibrio en la construcción sintáctica. Como querer alcanzar otra escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo que pasa, tiempo que disfruto. Me escribe Gastón, desde el otro lado del Atlántico, en un cordobés lindo por lo básico. La trompeta de Kenny Wheeler rumia los acordes de "Kind Folk", Dave Holland hace un buen walk, irregular, y la guitarra de Bill Frisell es tan agradable, con el timbre que ha elegido, que siento que el mediodía se completa. Fumo, claro; me rasco. Pasa otro auto sobre el asfalto mojado. Leeré.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1809546891020452345?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1809546891020452345/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1809546891020452345' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1809546891020452345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1809546891020452345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/12/sone-con-vos.html' title='Soñé con vos'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7162309371825741167</id><published>2010-11-28T07:35:00.000-03:00</published><updated>2010-11-28T07:35:28.866-03:00</updated><title type='text'>Principium individuationis</title><content type='html'>Es como una suavidad, un comenzar del descanso. Te mesás el pelo, ya sucio, grasoso, y respirás con lentitud, y &lt;i&gt;Angel song&lt;/i&gt; te habla de una ciudad con puerto, amanecida y cansada. Pensás en el teclado, piano que te conduce, y escribís las menudencias tuyas del estar. No hay cambios repentinos: sólo que la quietud se distanció en tu espalda. Quietud de todo por hacer, y el optimismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumás un ritornelo, marea lenta y un poco voluptuosa de decir: "salen palabras". Era, entonces, la niña, la que quiere aparecer siempre en el primer verso, esa que vuelve y sobre la que te negás a pergeñar. El &lt;i&gt;16&lt;/i&gt;, esa magia castaña en camisoncito, atónita y sonriente en la mañana, y un bosque de caminitos calmos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Superyó: el que te muerde y marca y descalifica. Mojón y conducción continuos. Cruje por fin el hombro, y luego el brazo, solos, no forzados. Horas de derretirse entre revistas, por poco te bañabas en el silencio. Lazo de desasosiego, qué podría ser dicho de tu prosa. Como alguien a quien asesinar, por qué. Simún del entrevero que nunca se dio, las dos vertientes comienzan a rozarse. Y demasías que entrevés, gozoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Niña entre abetos, alce" y estación severa de hacerte de harapos para el desierto, partición y noches duraderas. Porque sos el de las zalemas y el rebenque, y el perro gira y gira, ladrando. Arrugo la etiqueta, ya vaciada, revés de un tiempo o golpe demenciales. ¿Qué haré con vos, estupro, villanía, dulce menjunje o labios prometidos? Carneás como fusibles desde Macintosh, y yo sigo las hormigas, sin veneno, de tu asistir a querencias fustigadas por el aburrimiento, la tensión. Y nada de señales, mala luz, y cursorcito indiscernible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la niña, entonces, otra mina, un libro prestado, la insólita promesa de otro nombre. Un pabellón del siglo te la goteó en el brazo, y así, adhiriendo y manoseando vestíbulos a tu penumbra, mujer barbuda a la que penique tras penique sopesé, y que más valía cuanto más miraban, calígine tu rostro, dibujé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora te estanciás en el venablo. La pizza, dos cervezas: cómo disfrutaste de mis 100, de mi descapotable en andas, baldosa floja. De mi descapotable, digo, con mancuernas de óxido: Torino de la descomposición y obstáculos, callado caminaba entre densos caimanes de otro libro prestado, otrito más aun. Y tu postal, la que calcaba. Decencia: multiplicar estilos. Mingitorio: mi cenicero indio. Vínculo que ausculto sin mayores miramientos, oxitracia: callado caminé, viajaba de noche, la luna era una horma más que nueva. Y todo, apenas lágrimas, apenas conmoción de recalcitrante. Total: otro penique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me meso los grasosos, los helechos turbios de amanecer pensando. Gira tu disco en bits, y una vacía hojarasca de tentempiés corona el Winco. "Afuera, el mundo ruge."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7162309371825741167?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7162309371825741167/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7162309371825741167' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7162309371825741167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7162309371825741167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/11/principium-individuationis.html' title='Principium individuationis'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-59497816891724428</id><published>2010-11-26T13:38:00.000-03:00</published><updated>2010-11-26T13:38:45.039-03:00</updated><title type='text'>Panorama de incestos</title><content type='html'>Despierto pasadas las doce, abotargado, acalorado, gordo. Preparo un mate, fumo un cigarrillo, quiero escribir. Escucho &lt;i&gt;The Paul Bley Quartet&lt;/i&gt; y toso, intentando expeler las últimas flemas de una tos que me tuvo mal lunes y martes pasados. Sigo más o menos con los mismos libros, vago para leer, desguazado por la canícula. Cruje la puerta del patiecito, abriéndose y cerrándose apenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ya no es como caer. Ahora las cosas permanecen en su tranquilidad, en su distancia. Falta el incendio, falta la verdad de la pasión, la del abismo. Las cosas están allí: disponibles y juiciosas, como esperando que participe, yo también, de su apacibilidad, de su indolencia)&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he descubierto mal conversador. O me topé con otros que saben imponerse, cueste lo que cueste, y callo ante sus dictámenes. Así, los dejo hablar, y se dan al cabo contra su propia fragilidad, tenor humano. Pero eso, no porque lo haya buscado: apenas si observé que se daba. Fumo callando: la verdad no es tener razón. La verdad es algo torpe de raíz, algo elemental y ciego, desnudo como piedra en el desierto. Sí: existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Esperé, por dos días, dos noches, digo, a que la Doncella se presentase al chat. Voz diferente, la suya, y muy juiciosa, holanda erguida de las horas del descanso. Hablar como deslindando un paraje: no tengo tales frutos, éste es mi pozo.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace calor, acá, en Qusarat. Estoy de malla, descalzo, y prendo un pucho. Sé, y es así, que poco a poco he ido quedando vacío de ideas, de pensamientos. Como dije antes: sólo las cosas, sus imágenes. La música que escucho me inunda de un gozo continuo, embriagador, y sé mis posesiones "con secreto cariño". Podría hablar de Yor, de que me caga de gusto, de que nunca me dará bola, de que reboto y reboto, de que no me canso de buscarla. Pero eso sería, una vez más, comenzar con la escritura milenaria, la del amor del deseo, la de las vueltas, la de las desventuras. Mi cenicero indio me sobrevivirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Tal Gabu ahora escribe. Es un topito de no más de 30 cm de altura, con cinco manos y un pezón maculado. Deidad provisoria de los desesperados, bebe con rigor, con sorprendida prolijidad. Litigia contra los desharrapados, y disfruta al quedarse con sus cartoncitos "Dios se lo pague". Un rap violento y de las mesas puede con este topito: manices y antorchas deshaciéndose entre los pañales. "A la hora de huir, preferimos los taxis.")&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-59497816891724428?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/59497816891724428/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=59497816891724428' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/59497816891724428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/59497816891724428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/11/panorama-de-incestos.html' title='Panorama de incestos'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6096714853416504347</id><published>2010-11-10T05:25:00.000-03:00</published><updated>2010-11-10T05:25:28.877-03:00</updated><title type='text'>Vacío, vomitito</title><content type='html'>Como que para escribir hay que sentirse un poco triste. O vacío. Leo unos pocos poemas de Nicotra en la &lt;i&gt;Fénix&lt;/i&gt; nº 12, luego de mis buenas horas de rebuscar en la biblioteca cosa potable, y me golpea su gélida belleza, seca, exactísima. Y no puedo seguir leyendo, y me vengo acá, a anotar algo. "Palidez, luto de rostro", escribí hace muchos años -era la primera euforia- para referirme, quizá, a tal estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ronca Tal Gabu. Una moto acelera en la cuesta. Corre el reloj, lento, su goteo. Estos días estoy leyendo &lt;i&gt;El Quijote&lt;/i&gt; de a pedacitos, y me río mucho, y me sorprende la vitalidad, vivacidad de su prosa: los diálogos, las acciones. También ando con una biografía, &lt;i&gt;Marcel Duchamp&lt;/i&gt;, pero su lectura me coarta la escritura: el desgraciado conoce todos mis trucos; como que me ve venir de memoria. Vuelvo a leer poesía, me doy a la búsqueda infinita, al éxtasis por la palabra, y me topo, belleza, con el vacío. Y, como si ahora tuviera que rechazar lo de los otros, necesito hacer lo mío, decirlo, volver a forjarlo, a lograr la justeza, precisión que quiero para mis cositas; lo de lo bien dicho, bah. Y me vengo a escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Me acuerdo de Fulgi -ya de no ser, acaso-, y me pregunto por qué carajo tiene que saltar el rayo, el que desgarra, entre los que se atraen demasiado. Revés del magnetismo verbal, queda la fórmula, el tono, del otro: "como diría Fulgi", me encuentro diciendo a veces. La odio, la amo: Marcial rige como loco. Abismo súbito, partición de un mundo, que tan artificio dialogado fue, en dos mitades, y aquí yo con mi reino, y su presencia en el espejo.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me meso el peinadito. Me estoy dejando crecer el pelo. Me cansé del "afeitate, y vienen". Seré un hirsuto, un "guaso alpargatudo", al decir de Cognigni. Ando a vueltas, como quien diría, con el asunto de empezar a traducir algo, escucho muchas músicas, diversas, placenteras, y, en fin, vivo como si todo el tiempo del mundo me perteneciera. Admito, sin más: "sí, Kirchner se cagó muriendo", y asisto al efecto que dicho deceso ha causado en el País. Le pongo una cuerda nueva a la guitarra y canto &lt;i&gt;Juan Panadero&lt;/i&gt;, desafinando sentidamente, y me relamo por anticipado con los criollitos con Tholem de cuando amanezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo es fácil, la gente sufre y se hace pelota, y yo, que no soy gente sino un mero cero a la izquierda que sólo espera el momento de darse a la escritura (¡una vez más, una vez más!), vuelvo al vacío inicial y pienso en el asunto de la estasis bloomiana y en por qué soy de ponerme tan a gusto con la vida, con este tonto estar, los últimos tiempos. Un amigo se pone serio con lo del fusilado, pero, cuando yo le cuento lo de un agusanado, convierte rápida y fácilmente&amp;nbsp; su asco y horror en chiste cínico, risotada brutal. La calle se desmorona de contranoticias, se levanta como puede y sigue andando. Pero de qué no podremos reír todavía, tiraba Nietzsche. El intelectual formado (¡cuadros, cuadros!) pronunciará "Auschwitz", y con eso creerá haberlo dicho todo, sabios cordobeses. Pero Tal Gabu ronca despacito, y yo necesito cerrar este texto, cosa que aún no se da.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contranoticia: el no tópico: eso que no cuenta, eso que rescatamos de entre los intersticios de lo cotidiano, eso que se comparte entre pocos y habita en lo íntimo, en lo que se desmenuza a puertas cerradas, simple terrón de vida. Me encanta decir: "no tengo tele" cuando alguien me pregunta si vi el último &lt;i&gt;678&lt;/i&gt;, o si vi el último &lt;i&gt;Capusotto&lt;/i&gt;, o si vi el último porondanga. Tal Gabu duerme bajo la colcha que me tejió Venenito: ronquidos suaves, espaciados, tiene en su sillita de luz un vaso de agua, el reloj, un cenicero, Freud, el documento, un 2, un encendedor. Los Parisiennes ya se los choreé. ¿Qué hay, aparte de eso, ahora, en el mundo, sino una habitación nocturna, un marcar de reloj, alguien que escribe, alguien que duerme? ¿Qué mayor placer que el de poner pura cara de acontecido y escuchar, haciéndose el sorprendido, las noticias de los teleadictos, y darse contra burradas y valoraciones como garrotazos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contranoticia: un agusanado. Un guaso muy de la calle, muy hecho bosta, que se ligó un coscorrón verdaderamente fulero en la cabeza, y las moscas hicieron lo suyo. Un guaso que, si por él era, no iba a hacerse ver, y lo tuvieron que llevar a la fuerza al Misericordia. Y lo dejaron ahí, cosa de que no se la agarrasen con el que lo llevó: paquete hospitalario. Así, millones de contranoticias. Qué mierda me importa Cristina, la verdad. Qué mierda me importa someterme una hora todos los días a la tele, sólo para "saber" noticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vuelve la indignación, cosa contra la que en vano, al menos hoy, me advierte Nietzsche. Y mira tú por dónde, Nicotra me saca esto del pecho. Pedazo de vomitito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PS: Alejandro Nicotra todavía no está wikipediado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6096714853416504347?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6096714853416504347/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6096714853416504347' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6096714853416504347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6096714853416504347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/11/vacio-vomitito.html' title='Vacío, vomitito'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-2809136948944323347</id><published>2010-10-25T04:26:00.000-03:00</published><updated>2010-10-25T04:26:24.457-03:00</updated><title type='text'>Tanto que decir, y uno se apelotona</title><content type='html'>"¿60 y 40?", propone Tal Gabu, expectante. Estalla la risa, la dejamos pasar, no investigamos más. Le acabo de tirar el pucho de que sea mi representante, que haga de mí algo comercial, que me venda bien, o mucho. El guaso ahora está comiendo (arroz, arvejas, atún al aceite), y mientras yo prendo la maquinola de generar sentido, biografía, cosas. Marisa Monte canta muy dulcemente que "no es fácil"; son las tres menos diez, y creo que va a salírseme del buche un post bastante positivón, sepan disculpar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer viajé a Embalse, a lo del Ale. Cumplo en decir que intenté determinar un poco con él qué apodo le iba a dar aquí, en &lt;a href="http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/"&gt;Anotaciones-...&lt;/a&gt;, y hasta barajamos un tentador Viejo de la Montaña; pero decir "el Ale" me lo acerca en la mente de un modo entrañable, nítido. Se trata de un narrador cordobés, ajedrecista apasionado y ayunador ocasional. Me dio, hace varios años ya, un taller de cuento que me permitió escribir, y sobre todo diseñar, cinco o seis historias; pero yo sé que no tengo inventiva: terminado el taller, ninguna más se me ocurrió, y sólo quedó de dicha experiencia la amistad, el conocer a un tipo excelente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente lo de Viejo De La Montaña no es gratuito. El Ale se retiró hace cosa de un año a ese pueblito, de casas desparramadas y sierritas cercanas, y vive de dar talleres, de la corrección, y de la soledad y el silencio enriquecedores. Pasa días enteros recluido y, si bien tiene una buena conexión, soy de pensar que no abre demasiado la boca de a ratos larguísimos. (Hay una guitarra en el sillón, de madera oscura, de tono algo achocolatado.) Ascetismo de artista: solo con sus ideas, puede ahondar.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron tres o cuatro años en que nos perdimos un poco de vista, pero de hace unos meses nos reencontramos, por internet. Nos dimos a un maileo copadísimo, como el que mantengo con Marquini (también conocido como Van Basten), gente que está lejos y con la que nos tratamos como peces en el agua. Arreglamos con el Ale una reunión cumbre, y he aquí que ando volviendo, con la mirada levemente extrañada del que se alejó y que, cuando regresa, se encuentra con lo mismo, cambiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía realmente años que no hablaba de literatura y yerbas afines con tanto gusto, durante tantas horas seguidas, y encima sin decaídas del interés, como lo hice ahora con el Ale; desde el asunto de las commas en la música a René Lavand y "las otras artes", pasando por analizar bodrios como la &lt;i&gt;Ñ&lt;/i&gt; y "el sistema literario" de la Argentina (digo, la porteña, la inflada), mierdas de la moda, y por Duchamp -la pereza y el despreciar redondamente el dinero-, o por el ajedrez -la personalidad de algunos grandes maestros, sus respectivos estilos-. Clínica del espíritu, terminé viendo que no estoy tan embrutecido como creía; que hay todavía oasis, sin chichises, "hélas!", pero con discursos neoplatónicos aún posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Renovado el aire, bien que le percibo un tono livianito a esta prosa. Ganas de escribir; destrabe de la lengua. Tal Gabu fue a comprar puchos a la estación (quiero decir, a cruzar un par de palabras con Luciana Qué Minón), y ahora Marisa Monte habla de "una pausa de mil compases", idea de notable precisión, muy apropiada para esos asuntos de amor de que trata el disco de la vaguita. Bienestar y andanzas, bienestar debido a las andanzas: he aquí cómo se le facilita el trabajo, la fluidez, al escritor. Y a uno le da el toquecito (la puntadita, el vislumbre) de la duración, de la permanencia: así como en la depresión creemos que estaremos ya por siempre en el pozo, abajo, bien abajo, así como en pleno bloqueo tememos y a la vez nos conforta la idea de que ya nunca más podremos escribir (y ser escritor: poder hacerlo, y de hecho hacerlo, y queda el texto, la prueba), así este bienestar trae palabras y más palabras, y quiero prometerme que sí, que así seguirá siendo, que el próximo post, y los siguientes, saldrán con la misma facilidad, con un como escribir de memoria, gozoso, muuuy bien llevado. Así, el placer, el padecer, y la duración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-2809136948944323347?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/2809136948944323347/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=2809136948944323347' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2809136948944323347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2809136948944323347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/10/tanto-que-decir-y-uno-se-apelotona.html' title='Tanto que decir, y uno se apelotona'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-8938270498213192653</id><published>2010-10-19T17:19:00.000-03:00</published><updated>2010-10-19T17:19:07.741-03:00</updated><title type='text'>La Coca y la muerte</title><content type='html'>Escucho Stravinski por Viktoria Mullova: bellísimo, hondo, divertido. El sábado fuimos con Tal Gabu a verla a Pantaloncito, y a eso de la cuarta cerveza entablamos amistad con Ricky Ricón, violinista, quien, para presentarse, nos contó el de la rana petera, y que destilaba una tremenda misoginia, muy graciosa, onda Flaco Pailos. Al séptimo porrón, ya cambiábamos celulares. Pantaloncito creo que nos regaló como dos o tres birras, no sé por qué; para mí, nos cagó echando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hicimos un puchero fenomenal, de desayuno. Escuchábamos canción tras canción de Sabina, y Tal Gabu, que se las sabe 'par coeur', me las ladraba a más no poder. Dormir fue caer en los respectivos jergones cual nauseosas bolsas de papas: y el sueño tumefacto. Me levanté ojeroso mal, con una huella negra en el centro de la mirada, cero pilas para leer. Todo fue música, domingo en familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte llegó el lunes: ayer, tipo medianoche, me llamó Tal Gabu, que estaba a tres cuadras de casa, comprando una Coca de litro como para sobornarme. Venía del velorio de un pariente, en Pilar. Curiosamente trajeado, notablemente circunspecto, de hablar francamente neutro; conste que últimamente curte pastillas: la depresión... Hice causa común. Nos sentamos en el patiecito central, y me llegó, como hace tantos años ya, la visión de una pared, iluminada por el foquito torpe, y el saber que esa imagen perdurará, como trasunto de algo duradero, la sensación, digo, esa visión. 'Déjà vu' que me honra. Nada que ver con la muerte, sino que fue el modo de estar, de dialogar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzo el día abotargado, torcido. ("Contrahecho" significa disfrazado, en realidad; ya no podré pifiarla: gracias, Riquer.) Fumé la media colilla que me quedaba, calenté agua para los mates, me fui a lo del Hijo de Puta. Estaba la hermana, que es igual de cortante: ya se ablandará. Fantita de lugar, lo veo pasar al gordo de las bulucas en un Renault lindo aunque algo estropeado, abolladito, con toda su familia de panzones. Nos saludamos, riendo, prolijamente nos odiamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasarán horas antes de que, nuevamente, vea a nadie. No surgen los poemas, y las &lt;a href="http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/"&gt;Anotaciones-...&lt;/a&gt; como que vienen saliendo paupérrimas. Leo como desaforado; la música funciona. Ya pasó el tiempo de La Gran Estación. Sólo se trata de ser coherente, quiero decir, tozudo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-8938270498213192653?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/8938270498213192653/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=8938270498213192653' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8938270498213192653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8938270498213192653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/10/la-coca-y-la-muerte.html' title='La Coca y la muerte'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-437483371890393509</id><published>2010-10-14T23:18:00.000-03:00</published><updated>2010-10-14T23:18:30.369-03:00</updated><title type='text'>Máquina inocua</title><content type='html'>Fumo. Vuelvo a poner uno de los dos discos de Kenny Wheeler que tengo. Algo escribí recién sobre &lt;i&gt;Canto general&lt;/i&gt;, pero me agarró la loca de borrarlo, así que largo de nuevo. La noche trajo el frío, y yo una cerveza bien helada de lo de Belén. Marcelo no tenía aceitunas negras, y -por hoy, me dijo- tampoco de las verdes. Estoy de ojotas y pantaloncito corto, pero tengo puesto el buzo que Tal Gabu me obsequió (en compensación por el que me masilló en el taller). Estoy de ojotas, digo, y siento el frío de estas diez y media de la noche en los pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piedra Limada pasó por la siesta, a alcanzarme guita. Me fui con él -me decidí a ir a lo del Hijo de Puta, a comprarle fiambre, pan- y se encontró con que se había dejado las llaves en alguna parte. Y no habían quedado en casa, sino que se las había dejado en lo de Susana, que era de donde venía cuando pasó por la mía. Total: idas y venidas bajo un sol lindo, y comer en la carpintería sanguchitos de mortadela y queso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, a la vuelta, me cagué durmiendo, y tuve que faltarle al analista. Lástima: algo había cosechado en la semana, algo había colegido. Pero, el darte cuenta, sólo en terapia; si no, ¿para qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. No me sale mucho escribir, por estos días, porque no tengo nada que decir. Es como una estasis: estoy repleto, nada entra, nada sale. "Estómago capaz", le escribí a una gorda tremenda que me calentara. Leer es una máquina que funciona, y con ella "trabajo": me pongo a funcionar por horas, a todo atiendo, plena concentración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada que decir, entonces. Y es por eso, lo sé, que salen los textos incoherentes: porque te morís por escribir, y nada sale. Y babeás palabras, babeás ritmos y vocabulario, viejardo chochex, y a nada llegás. Máquina inocua.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-437483371890393509?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/437483371890393509/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=437483371890393509' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/437483371890393509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/437483371890393509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/10/maquina-inocua.html' title='Máquina inocua'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-399012083181841498</id><published>2010-10-06T07:25:00.000-03:00</published><updated>2010-10-06T07:25:10.729-03:00</updated><title type='text'>Patio común</title><content type='html'>¿De cuándo esta quietud? Esta tranquilidad, serenidad, sosiego. Escucho Philip Glass y pienso en lo que fue haber estado en pareja. Y en que ese ayuntamiento no pudo remontar la última pelea: cero palabras, gesto inane. Me meso suavemente el pelo, acabo el pucho. Allá afuera alguien barría, y luego alguien salió del complejito, el mío. Y yo que me desperté a las cuatro de la tarde de ayer me siento ahora pacificado, suave, en plena seriedad creativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Releí, hace un rato, &lt;i&gt;Aventuras sigilosas&lt;/i&gt;. No me cuadró, como hubiera dicho la Pau. Hay algo en Lezama Lima que, hoy por hoy, me genera cierto fastidio. Ese ritmo tan poco rítmico, tan ir eslabonando, enlazando elementos, concatenando acciones. El vocabulario sí que me gustó; más, maticemos, que el de &lt;i&gt;Enemigo rumor&lt;/i&gt;. El de este último es demasiado dulzón, demasiado "poético", aguachirle. El del primero es mucho más variado, más interesante. Pero esas frases inconclusas, el no usar, tan terminantemente, verbos tan de repente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me huelo las manos. Estaba aprentando, no muy fuerte, una en otra, codos apoyados al borde de la mesa, y posé en ellas los labios, la nariz; y aspiré. Gestos que repetimos hasta el infinito, hasta la muerte, porque nos movemos de memoria; y nuestra anatomía, tan poco cambiante. Música y poemas que repasamos, queriendo saber qué otro lugar ocupan en nuestras vidas. Y alguien barre, y alguien parte para el laburo, y Philip Glass ahonda un piano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acomodo la espalda. Las últimas semanas la vaga como que se resiente de mi sólo leer, de mi sólo -cada tanto; cuando hay una frase- escribir. Me llevó dos días leer la &lt;i&gt;Ñ&lt;/i&gt;: chatarra cultural prácticamente, preferí tomar cerveza, charlar con el Kelly de sus ventas, boxearlo al Sergito, visitar a Piedra Limada, oírle los discos. Dos días como dos soplidos: así de breves. Pero tuve mis buenas cinco horas de lectura, y escuché a Rivero, y me levanto a escribir, porque no me duermo. Chela Buela me mira desde la foto; me fascinan sus manos, sus dedos flacos, viejos, sarmentosos. Me sigo acomodando la espalda, aunque ya no cruja mucho que digamos: cuerpo flotante, cadáver natural, de pronto sueño: "dame tu 'djinn'". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, fumo. Me pregunto por qué hay tan pocas historias que sienta que tenga que contar. Contar, por otro lado, esta quietud bien que permite serla, prolongarla. Cero angustia: suena el reloj, al fondo. Pongo más Glass, busco un cierre para este texto, me meso una vez más el pelo. Queda buscar vocabulario de Bauchau, comenzar la traducción. Goteo de melaza (&lt;i&gt;Dune&lt;/i&gt;), sé que el agotamiento podría abrir caminos; pero corregiré la entrada -no mucho: hasta que, leyendo todo de un tirón, no cambie nada-, me acostaré en la pieza, comenzará el pensamiento. Y nada de dormir, lo sé, lo sé, y tanto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-399012083181841498?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/399012083181841498/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=399012083181841498' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/399012083181841498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/399012083181841498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/10/patio-comun.html' title='Patio común'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6210341564106554124</id><published>2010-09-30T10:20:00.000-03:00</published><updated>2010-09-30T10:20:50.736-03:00</updated><title type='text'>Fácil y alerta</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;yo te lo juro&lt;br /&gt;todo esto es tuyo&lt;br /&gt;y si me voy&lt;br /&gt;vos venís conmigo&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Me había entredormido apenas, boca arriba, cuando llamó Sergito. Lo recibí un poco callado, entorpecido por el sueño que, breve, me había sin embargo como que descansado. El pibe cayó más bien sumiso: le mostré "El anillo del Capitán Beto" por la Cantilo, y algo le gustó, no como siempre, que espeta el "¡chomazo!" a los dos compases, afanoso únicamente de sus Damas Gratis, de su Daddy Yanquee, de prácticamente nada más. Le puse &lt;i&gt;Paprika&lt;/i&gt; y me fui a leer &lt;i&gt;Le planétarium&lt;/i&gt;, novela copadísima; al rato ya era obvio que andaba con uno de sus jueguitos en red, 'Mute' obligado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tipo ocho cuarenta me pegué un baño. Resulta que sí tengo termotanque: cuando vino Peirone, a la siesta, a ver el asunto del tanque (raja reciente), de paso me lo arregló. Y era una pavada; y yo que ya veía de cambiarlo. Total: tres semanas de bañarme con agua fría, y no logré resfriarme. La cosa es que me bañé en un toque, y partí. Sergito me acompañó: chico que está al vicio, hueveamos esperando el 601 en la parada de la Sargento Cabral, nos mogoliqueamos un poco, lanzamos unos cuantos "¡qué te hacés...!", la mar en coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viaje tranquilo, cuando llegué a lo del Ger estaba el hermano de su vecino a la entrada, y me salió con no sé qué cosa. El tipo es un petiso de cabeza grandota, básico total (luego pensaría en Velázquez), y rengueaba un poco. ¿Se habría golpeado? Le pregunto qué le pasa y me contesta: "va bien, va bien". Ya en lo del Ger (pasillo de la bici que mide mi abdomen), le comento lo del guaso y me dice: "no, lo que pasa que es rengo...". Medio como que lo miro acontecido, después nos reímos, después la vida sigue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gerardo anda un poco engripado, un poco tosiento. Estaba en cama (y allí volvió) viendo &lt;i&gt;La malparida&lt;/i&gt;, y nos pusimos a hablar libremente de la minita y otras cuestiones, menores todas. Concluimos un poco (no es un juicio muy jugado que digamos, pero bueno) en que Juanita Viale es una cheta del Cerro total, una nariz parada con cara 'e nada, en el marco de una telenovela argentina a full. Al Ger le gusta, a mí no, y a los dos por el mismo motivo: flaca angurrienta. Saco luego de la mochila un pre regalito: los dos discos -grabados, claro- de la Fabi, los homenajes al rock nacional. El vago quedó encantado: estuvimos comentando la acustiquez y arreglos de esos viejos temas. El Ger sacó una colección de &lt;i&gt;Toco y canto&lt;/i&gt; o similar, y anduvimos pispeando acordes, viendo fotos loquísimas, y todo en blanco y negro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conseguí no quedarme a dormir, conseguí irme. El 600 no tardó en pasar, y a la media hora ya estaba tomando un cortadito cargadito en la estación. Llegué a casa, me puse a descargar &lt;a href="http://ignototransversal.blogspot.com/2010/09/kazimierz-jonkisz-quintet.html"&gt;&lt;i&gt;Tiritaka&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; (Kazimierz Jonkisz Quintet), que bajó como loco, y retomé &lt;i&gt;Le planétarium&lt;/i&gt;, de la Sarraute, con un buen amargo y todavía muchos puchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo, por tanto. Escucho de nuevo el disco (lo puse al acostarme). Rosa ha venido y lucha contra el Armagedón que de mi casa hago. Aunque está bastante fresco, no acepta nada, como de costumbre. Fumo y me prometo más Sarraute, más neurosis de uno a otro personaje, de uno a otro capítulo. Me acaricio el pelo, que todavía está suave. Y pienso en una mirada a la que en su momento (antenoche) califiqué de "sincera", de reposada, de como que al cabo del día. Qué pasará.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6210341564106554124?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6210341564106554124/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6210341564106554124' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6210341564106554124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6210341564106554124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/09/facil-y-alerta.html' title='Fácil y alerta'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1507893191044813098</id><published>2010-09-13T06:01:00.000-03:00</published><updated>2010-09-13T06:01:32.459-03:00</updated><title type='text'>Licitud o texto</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/TI3hpOXb_GI/AAAAAAAAAng/xW1muFrRFds/s1600/louis_sclavis.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/TI3hpOXb_GI/AAAAAAAAAng/xW1muFrRFds/s320/louis_sclavis.jpg" width="212" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Dormí durante todo el día. Desperté a eso de las once, once y media. Me pude preparar un mate, me puse a leer la antología de Alberti. El cuerpo, fatigado por el entumecimiento de más de doce horas de sueños confusos y dormir retorcido, no logró terminar de desperezarse. Leí durante un termo más o menos. Luego puse un disco de Louis Sclavis, &lt;i&gt;Ceux qui veillent la nuit&lt;/i&gt; o algo así, mientras leía la &lt;i&gt;Rolling Stone&lt;/i&gt; de este mes. El contraste no podía ser más prodigioso: consumo y esplendor a dos de la mañana, cama destendida y frío en las patas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Fue antes o después? Me vestí. La noche estaba agradable; me fui para la estación, a verla a la Yolanda, a comprar más Gitanes, a verla a la Yolanda. La Agustín Garzón, desierta, no ecaba mis pasos: baldosas sin 'feedback', y encima de ojotas. Volví sin querer nada, me preparé un mate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego todo cambió: ventiscas de desnutrición de pueblos se ensañaron contra mi pupitre-ahí, y de los desgarbados ciclámenes de morigerar se desprendían algas de la verdolaga conocedora. Había una sentina o paro general que respondía a las promesas de alcanforización de las legumbres mil, y en verdad os digo que las canillas goteaban de aljibes viejos como canoas. "La pasta, el pantalón, olor a semen": muchísimos leprosos descafeinados se desternillaban de envidia malparida, se daban contra los postes, filibusteros que son. A veces ogro, otras salmuera destetada, un ánade gritaba volúmenes templarios de colisión indisciplinada, "y toda 'médiatèque' y los racismos". Dices que no agonizas, pero el cadáver teucro de tu desdentada se presta a más pendorchos laxos que la cabra loca del poema aquel. Un ríspido conjetural, una lección prosopopéyica de morsas, y muérdagos no solapados o de la dentición de arreglos orquestales de tu pita, ojiva termosellada de amanecer, raspajes yá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/TI3h0_io00I/AAAAAAAAAno/KTHlnlcc2Zk/s1600/imc-onair-presents-trilok_gurtu-portrait-silence-03122008-1.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/TI3h0_io00I/AAAAAAAAAno/KTHlnlcc2Zk/s320/imc-onair-presents-trilok_gurtu-portrait-silence-03122008-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Dictámenes de la escansión, comías mucho, mucho estragón, como si las junturas te obligasen a ello, por lo que &lt;i&gt;La Biblia&lt;/i&gt; se depositó entre los mendrugos de ningún mendigo y gemas de tu quién Aznar, al modo en que asechanzas sin retorno cabal y cabalística sincera se manosean pulcras mediante la Terpsícore. Azúcares vencidos y resmas de catalogar andenes te fisgoneaban, te fisgoneaban, pero el edecán, pedazo de bellaco, verraco malnacido, se babeó mal y pronto. Mucosas de la colisión entre siegas y derivadas, arduo resumen de la estampida reacia al morbo, lecheritas de la SanCor milagroseando cornucopias americanistas, mojones y cogollos del parabrisas voluble: todo periclitaba. "De lado, de costado: costeleta." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomaba un segundo mate cuando me supe en casa. Trilok Gurtu (&lt;i&gt;Faralaka&lt;/i&gt;) silabeaba su beat, prístino y decidor. Las paredes, encaladas, amarillentas, yacían como una mente despejada. Un vaso con alcohol viejo hedía a licitud. Licitud o texto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1507893191044813098?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1507893191044813098/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1507893191044813098' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1507893191044813098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1507893191044813098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/09/licitud-o-texto.html' title='Licitud o texto'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/TI3hpOXb_GI/AAAAAAAAAng/xW1muFrRFds/s72-c/louis_sclavis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-3093907817506121492</id><published>2010-08-31T00:26:00.000-03:00</published><updated>2010-08-31T00:26:45.411-03:00</updated><title type='text'>Pécou, Lizarazu: ésas, mis figuritas de hoy</title><content type='html'>Uno dice Pécou como dice Lizarazu: algo que se suele oír, algo que sirve para ser oído, y para que el tiempo nos pruebe. Media el vaso de cerveza. De los 200 gr de aceitunas que compré, y están un poco duras, desabridas (atenti Belén), quedará algo menos de la mitad. Escucho retazos de murmullos de un Tinelli exitoso (¿murmullos, ese jetón?), que llegan desde el departamento del frente. El vecino se acercó, hará unas dos horas, a que le afinara la guitarra. Está sacando una de David Bisbal. La puse a punto, le enseñé mínimos rudimentos de arpegiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El loco se me acerca bien humilde, ahora: no hace mucho que su mujer me peleó cuando le pedí que bajaran la música. Andaban con La Mona al mango, a la siesta, y yo no podía concentrarme en el librejo de turno. Fui confiado: cuando arribaron a "El Complejito de la Escalera", cuando se dieron los primeros escarceos de buena vecindad, quedamos en que cualquiera podía pedir al otro cosas como bajar la música, "si molestaba". Pero cuando quise hacer uso de ese frágil derecho adquirido, la mina creyó que lo que le molestaba era &lt;i&gt;su&lt;/i&gt; música. Como algo personal, como un agravio, el que le pidiera silencio, o que bajara, al menos. Como si le hubiera batido: "cortá ya tu música de negros". Lo que no me gustaba era que la tuvieran al palo, pero no había forma de explicarse sin pelear más aún. Malentendido establecido, hoy por hoy Dieguito se me acerca muy rebajándose, y yo, "el que lee en voz alta", le afino el instrumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y escucho el piano de Pécou. Pécou contra Bisbal (no digo La Mona): no te conoce nadie, cabeza. Y ese "no ser conocido" es tan dictamen de valor, de no pertenencia a nada... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado anduve por el Abasto. Mucha actitud rocker, mucha campera y buzo negros. Yo andaba de verde, de pantaloncitos cortos, de gorrito de lana onda PO, de ojotas. Había una maldita tormenta de tierra, al llegar, pero las chicas sólo querían hacer tiempo antes de entrar, así que me cagué de frío. Y ya adentro, tuve que aceptar y padecer el que no se pudiera fumar. Minitas semblanteando. Canciones como confirmaciones. Puestas a prueba de cuánto sabés de ese mundo. Chupamos mucho y me volví con Tal Gabu a las casas, al rancho. Palmamos pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y uno no sabe, al escuchar Pécou, a qué juega. Uno debe explicarse algo. No a uno mismo, sino el nexo. Casa en que habito, ahora son las once y media en millones de otras, y la fragmentación vertiginosa. Es la deriva, no sólo el azar sino su arrastre. Como un desenvolverse de qué a lo largo de nerviosas miríadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora percibo la música. Ahora que llego a nada, ahora que de nuevo sé que no es obligación decir, se me acentúa la percepción de los sonidos. Como una sensibilidad provocada por cierta recaída, por cierta firmeza. Uno quizás escribe para modificarse; pero sucede que experimento eso, últimamente, como un regreso. "Entre los juncos y la baja tarde/ qué raro que me llame Federico." No es lo mismo, lo sé. Se trata de cierta blandura muscular, que sólo sostiene, con lo justo (como se toca un instrumento), los brazos sobre el teclado, sin hacer fuerza de más, y con un rostro serio, aquietado. Como el verdadero comienzo de una escritura. O como estar tomando, y empezó a pegar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-3093907817506121492?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/3093907817506121492/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=3093907817506121492' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3093907817506121492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3093907817506121492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/08/pecou-lizarazu-esas-mis-figuritas-de.html' title='Pécou, Lizarazu: ésas, mis figuritas de hoy'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-2753901447068055247</id><published>2010-07-19T21:53:00.000-03:00</published><updated>2010-07-19T21:53:44.623-03:00</updated><title type='text'>Exactamente eso</title><content type='html'>Humea el cigarrillo. Tengo los pies congelados ("chan-cle-tas"), y el mate, falto ya de sabor, medio como que se enfría. Tengo a Felisa en la falda: acaba de subírseme. Siento sus patitas heladas a través del vaquero: circulitos de frío, que poco a poco van alcanzando cierta temperatura igual a la adyacente, y luego superior. Desde el equipito, una orquesta ejecuta Lepo Sumera. Distingo sólo cuerdas, ignoro el título de la composición. Me sorprende el carácter de esta música. Quiero decir: doy en pensar que siempre será posible inventar algo más, componer más cosas distintas. Algo reconocible, con sello, si te tomás el tiempo suficiente como para asimilarlo, de un modo u otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termina la composición y empieza otra, con percusión esta vez. Felisa hace caso omiso a que suene Lepo Sumera o, pongamos, La Banda De Carlitos: ella seguirá en lo suyo, buscando lo que le conviene, malhumorando, respirando. Somos nosotros los que continuamos adiestrándonos, somos nosotros los que pensamos y soñamos, los que queremos decir. Vida del ocio, vida de la peregrinación a través de las inagotables culturas, algo se logra: no un vacío mayor (chau depresión, ahora), sino cierta mirada; más solitarios, más distantes, y las palabras, que, cuando son dichas en serio, salen lentas, espesas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que nos pasamos a un carnavalesco reír, a la ingesta, a la bebienda, a dormir, a enloquecer suavemente. Me lo encuentro a Piedra Limada yendo para El Tigre, y cada uno compra lo suyo. Bromeamos -pero que no nos sienta- sobre lo buena que está la flequilluda, quien, indiferente como siempre, cobra y da el vuelto, y nos vamos para el galpón. Allí escucho algunos tangos, y el viejo me habla de lo último del Tour de France, y de que probablemente lo haya picado una araña en el pie mientras dormía: tiene una ampolla, pero no me la muestra porque qué frío que está haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y parto a seguir gastando plata, y voy a la farmacia a por mis lithiun 300, y la farmacéutica me dice, como siempre, cositas como "amor", y "bicho", y "cariño" y nunca pasaremos de ahí, qué lamentable, porque está para el crimen, y la dejo y me voy al frente a verlo al Doc, que me hace recetas a lo loco y me revisa la garganta y pulmones: ibuprofeno, Pablo, y aflojale un poco al pucho. Pero lo mejor es cuando, de vuelta, paso por la verdulería, y ahí está la gordita, que tanto me gusta, simpaticona y feliz, y nos sonreímos y nos tiramos frasecitas cumplidas, un hasta pronto, un nos vemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sólo cuando estoy en casa se plantea el problema de la escritura, de escribir qué, si Lepo Sumera está trazando lentamente el retrato de una región no demasiado ominosa pero sí con fallas, de ahondamiento del espíritu y las pelotas de Mahoma, y amo esa música, y amo también el que a Felisa no le vaya ni le venga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esquizofrenia cultural", me digo. Pero rechazo al toque esa teorización en ciernes, porque sé que esas dos palabritas nada harán, nada lograrán, nada traerán más que lo ya conocido. Suenan muy lindo, pero son algo que no es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subo el volumen. Fumo. Escalita descendente muy vertiginosa. Ostinato del piano, la mano derecha tira las escalitas, y hay un enjambre de cuerdas cada tanto, y súbitas, breves caídas en el silencio, en interrumpciones de lo sonoro. Sólo eso decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es exactamente vivir en presente, amando el presente, boquiabierto ante el presente. Por eso el cigarrillo, por eso el mate. Me dicen que comience con la novela. No me llama para nada. Sólo anotar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-2753901447068055247?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/2753901447068055247/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=2753901447068055247' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2753901447068055247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2753901447068055247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/07/exactamente-eso.html' title='Exactamente eso'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-3376294683607208545</id><published>2010-07-14T20:00:00.000-03:00</published><updated>2010-07-14T20:00:16.246-03:00</updated><title type='text'>En la que el prosista se caga en todo y hasta en Nueva York</title><content type='html'>Piso que, timorato, recondujera inmune las carpas de saltar a ciegas. Ventrílocuo demente, no demasiado amanerado, de fintas mil y estampa, sorbito de caipirinha que dedujera del venablo un árido mentón de cualquier engolosinado en hambre. Encapsulamiento sagaz pero también de alcance, mediante el cual el hórrido verano, sal de veras, repimporotea teucro los ligustrines de ayer. Callada caminó pero la siega, junturas y desmanes consentidos, estableció que el orto y sicomoro de las despedidas bailoteara caduco entre las frondas de lechosidad pulgosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hábito de madreselva: tu tegumento abrupto, caverna de la dentición y empréstito provocadores, no hace de la potranca llamada así Matilda un estropicio de fogosidad y arrechuchos en espera. Limonero y meandros: esa sutil que mucho se esfuerza en el zaguán no concederá lenocinios estereotipados por la contemplación de anáforas -caduco caduceo, rebelión y domeñación-. Porque, de entre todas las condiciones extrapolables del mazo o ciernes de pulgar, la insólita extraerá, contundente y murmuradora, un hálito de nervaduras colapsadas entre yertos espasmos de escansión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Liza entre paquidermos ordeñables: comés porquerías, tu pezuña no es de las que más amamos, mentón del azabache que se columpia entre desdenes por venir y risotadas ochentosas desde la sillita de ruedas en la que te mecés, salvaje. Por entre columnas te das, dintel de las cabañas en las que cohabito con el pobre y con el melón, moldura inacabable de la dádiva al que se refocila mediante guarniciones de THC filodendral o la revista. Tenedores aguachentos y el cenicerito de percal. Y nunca nos podremos desdecir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocasión en que tu nigromancia de analfabeto espichable corroe entre cartones una plaza de la salutación y estornudo procaces. Callada caminó por entre aldabas, y hasta pateó huesas de callar, por lo que dimos en modelar durante horas para Giordano, cafisho de la señal de engarce. Odio de la maldición a regañadientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Melocotón hundido y ojal de almendra: mi torta con rodajas de manzana muy aterida y colapso o yedra de los efás sagrados, fermentan y fermentan y fermentan tus molares de limadura de desolación y destrucción de dioses que no sean ése: el de la cornucopia de leche y miel en la que te otorgás medallitas a cada kilómetro cuadrado, décima etapa. Hinojosa de la rebelión, tu pretérito se esfuerza y, chomazo mi semblante, esparce colillas atascadas en la gorra de lo que más aglutina. Porque si todas las cieguitas condujesen Estados, guanuco el eslabón, a bastonazos remendarían la Muralla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Callada caminó. Ni Reich te incluye. Tu pipa y tu medalla se desdicen. Calleja pobre a la que sumás denuestos de calzado. Limo sentido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-3376294683607208545?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/3376294683607208545/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=3376294683607208545' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3376294683607208545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3376294683607208545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/07/en-la-que-el-prosista-se-caga-en-todo-y.html' title='En la que el prosista se caga en todo y hasta en Nueva York'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1698712183154020545</id><published>2010-07-12T23:36:00.000-03:00</published><updated>2010-07-12T23:36:24.737-03:00</updated><title type='text'>Ida la Juana, Julio se las toma</title><content type='html'>Zodíaco de la desmesura, el reverbero azul de un día sin disgustos oreaba a nuestros mentores. Temprano había brotado la alforja trinitaria, y nuestro descoyuntar se entregaba a los arrechuchos del frontón. Liza en demanda, aletargar de la morsa en ascuas, la Juana se indispuso con toda socarronería. La auxiliamos entre avemarías y gruñidos propios de un príncipe feliz, pero la mejorana de su pelo despepitaba peñascos duros de sortear. Julio tomaba mate impertérrito, dueño como era de la fontana alrededor. No es que lo requiriésemos, pero su muñón del óxido entorpecía el simulacro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de la tonsura, y por entre innumerables acaeceres del goteo ínsito, la Juana crepó: tal como Kremer pena, zapato de las alcancías, tal se rindió la guasita, tetona como siempre, salaz, a una muerte desmemoriada y teucra. Su cuerpo inane animaba fiestitas de percal, y de la siega del empréstito forzoso no nos quedaba más que traducir del copto la nómina de sus hematomas dulces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero que escupió al pecho del cadáver fue su padre. "Cómo que la quería", decía, enrevesado, y "pedazo de la aldaba que se escurre". "Hélas!", se repetía, leído. Apenas lo mascullaba, diligente y contuso, pero la procesión, daguerrotipo vencido, era el yogur de los gordos, que al toque la gallearon de un modo irreprochable, contritos, simulando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio seguía sin levantarse del pedernal del hartazgo -la caries rancia y la tostada destrozaban su único ojo-. Arrastramos la estación más allá de sus límites de esdrújulo, en vano. También quisimos entonar salideras bancarias, pero él, indiferente, compuso la cantata del silencio. Desjarretaba el aplauso, columpiaba la más mínima reprimenda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nos echó al olvido. Trepó a la cuesta de Retomadiestra, montó el albino, partió. Periplos de coyuntura adrede: nosotros, los mojigatos y los cuarteronas, los indiscretos y las atrevidas, no dimos en alcanzarle. Allá se fueron nuestros tres cuartos de doblón. Campana y descreimiento, la plaza de los sin nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Porque hay un trance inmune a la falacia. Mishiadura de toda exposición.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1698712183154020545?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1698712183154020545/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1698712183154020545' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1698712183154020545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1698712183154020545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/07/ida-la-juana-julio-se-las-toma.html' title='Ida la Juana, Julio se las toma'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-5677278894171926701</id><published>2010-07-11T19:18:00.000-03:00</published><updated>2010-07-11T19:18:26.673-03:00</updated><title type='text'>Pasifae</title><content type='html'>Poco después de que te reventáramos el orto (la nómina es extensa), te dirigiste a la estación del fiambre y allí, entre deseosa y descompuesta, solicitaste un ticket. El que los otorgaba te miró: la ropa hecha jirones, el labio inferior magullado, la mirada, una biliosa dulzaina de los tiempos idos. Nada te dijo, pero te guió (la seña fue concisa) a un depósito no mayor que el espacio que media entre Córdoba y Qusarat. Con gesto medido te indicó que esperaras; te sentaste, cruzaste las ominosas piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de media hora llegó el petiso. Éste era un fiambre desafortunado, cuya habla se confundía con la frontera. Te preguntó qué esperabas. Un somorgujo de emoción te alentó a confesarle que querías alejarte de todo. El petiso te señaló que allí sólo aguardaban los mediocres, sólo los tibios que no saben encontrar la puerta. ¿Qué puerta?, le preguntaste. Por toda respuesta, el petiso se alejó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco antes de que te reventáramos el orto (todos anónimos; todos diferentes), tu estación preferida era el invierno. Creías en la canción libertaria y en dar de comer al menesteroso. Dolida por el parto, el feto primigenio de tu error de niña se te representó ante los ojos. Nada querías saber de ese deforme, por lo que las enfermeras te llamaban la amor-tajada. Pero tamaño ajenjo poco podía con vos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madrugada aquella en que supiste lo que se te venía (previsión de alcance) decidiste que la guarida del oso se parecía más a un dogal de oficinas de lujo que a la marea intonsa. Contaste los segundos y los años, te hiciste operar el esfínter. Mucho más tarde, luego del paso del petiso, mirabas por la ventana cegada con maderos, hallando así el mensaje de la era inicial: que todos nos haríamos cientólogos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mientras te reventábamos el orto no gritabas, ni gemías, ni gozabas. Eras el manojo papal (bolsa maleable) que se deja hacer. Ni siquiera nos contabas, y no te molestaba los segundos polvetes de algunos de nosotros, escasos, por otra parte. Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, habrías de recordar aquella mañana fría en que te dimos a más no poder; y no hallaste diferencia -un ave se detuvo- entre un evento y otro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-5677278894171926701?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/5677278894171926701/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=5677278894171926701' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5677278894171926701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5677278894171926701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/07/pasifae.html' title='Pasifae'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-3622599039297151274</id><published>2010-07-10T04:19:00.000-03:00</published><updated>2010-07-10T04:19:06.355-03:00</updated><title type='text'>Hondazo inútil</title><content type='html'>Elevabas plegarias en son de actitud, pero el Cielo no se abría. Te disponías a peregrinar a Santiago en sentido inverso. (Nunca llegarías: bien que te resistís al español.) Coloso de tu memoria, recordabas fructuosas oraciones mediante las que lograbas, de niño, hasta media hora de bondad; pero siempre alguien aparecía. Vacilación de la entrepierna: eras joven, y la contemplación, como a Fausto, te llevaba a realizar hazañas irrisorias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te querías redimir. Pero de qué, dudabas, si eras mediocre y ni para el Mal servías. Visitabas panteones de durar, gélida sierpe, y tu mollera mascullaba responsos. Rezabas de memoria: pasos en la inquietud de quién.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como te ganaste mi ira. Te mancillé el honor muy duramente, crucifiqué tu mandíbula y, ahíto de espantajos, te despaché a la siega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sembraste entonces grano, y de la tierra brotó alcohol. Y segaste la vid, y de tus entrañas florecía la nervadura de la neurosis. Desesperado, quisiste aullar, pero tu moneda se entumeció de pronto. Las amapolas eran tu cadencia, de tus várices nacían sinsabores hediondos que ofrecías, despechado, a los viandantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Loción del rubí: me regresaste liendres, abanicos de la homosexualidad te visitaban. Urgiste un lienzo, pero no quise apuntalar tus facciones demacradas. Rabo de nube, gemías, rabo de nube.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aburrido, te parapeté entre los que más temías y decapité tres de tus falanges. Como el artista, de ellas te alimentabas, las devolvías, te alimentabas. Ningún nosocomio te auxilió. Insípido pendorcho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para acabar, me fui. Desahuciado y terco, clamabas al Cielo, que no se abría.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-3622599039297151274?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/3622599039297151274/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=3622599039297151274' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3622599039297151274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3622599039297151274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/07/hondazo-inutil.html' title='Hondazo inútil'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7680248810348275105</id><published>2010-07-06T03:09:00.000-03:00</published><updated>2010-07-06T03:09:31.699-03:00</updated><title type='text'>Rocío.</title><content type='html'>Pasota de oliváceas, otario inmune, vítor del etario: ¿Quisquisacate es mierda para tu ingrata redoma? Asperjá, flor y meandro insólitos, y desencajá el buey de la cornucopia, visillos la entrepierna, tanta obesa. Solíamos decir del alce en trance, vitriolo de la descomposición; hoy apenas recapacitamos en ansias. Porque, del toisón, el único epitafio o credencial viene a sabiendas. Lícito, overo, pellejo la vinagre, esparadrapo unido: ¿teníamos orzuelos lisos como escarapela y síntesis de los estornudos? No te lo niego: nos regodeábamos lindo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, venablo. De todos modos, el aparatoso esperpento. Te digo y te repito: loco a patadas, camisón y el alcanfor barato, pináculo/incremento a base 'e lino, linotipia falaz contra el arriero. Efá y efá y efá. Eso de cultivar te reventaba los forúnculos y, dejado de la mano del poliedro, tu enhiesta coliflor bien que simulaba Capítulos. Nunca fui de rebañar oteros: ciervo de Juana Manuela, punzó los inservibles, tu lanza o ristra en ajo se envalentonaba contra los beodos mil. Acopio de vendaval y lijas, manopla o huella del franquismo, juraste periscopios o sutileza morosa contra el refucilo de la chacarera ínsita. Bendito cusifay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconcomido entre estampas (¡por Dios, molino campo!), aleación y contra-estaño o lienzo con que reforzar mi mitra y mi medalla, y las aledañitas al cielo en qué, ni a palos rezo por vos, escapulario. Imitación de los macanudos, como la de la cuarterona de ese gustito en ciernes, atiza y lentejuela. Maraña o cachivache de incrustación divina, evolucionábamos hasta florecer en la trincheta de los deberes laicos. Mujer que perseguía al estanciero de los tres pendones, bichito su voraz, cosita de manteca (y Mara: "¡perdón, perdón!", muy desdichada, llorando magullando), nos disponíamos pronto a repimporotear en el oficio, muy a cuatros. Velamen de la inquietud, itas. Como que comíamos a dos carrillos, vela inflada y las pelotas exangües.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para que tu melopea, chuloy, pespunteos desacompasados, regurgitara un tornillo, preciso fue que -termo y ojiva- Hiroshima, que te sonreía, se nos alejara entre dos truenos. Redundancia de la sin hueso, probé, mastiqué, tragué. Luego, todos los aludes se percataron de la distancia intonsa entre la antena de los desperdicios y ese chelo de rosadas mejillas. Gaviota tu percal y mamichula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Desdicha, tegumento: salo de a ratos la mesada, cacheo al policía, lo escorbuto. Clavícula y rocío: comería frutillas sólo por que me pidieras de nuevo fuego, y al lado te sentaras.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7680248810348275105?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7680248810348275105/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7680248810348275105' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7680248810348275105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7680248810348275105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/07/rocio.html' title='Rocío.'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4009822646258208963</id><published>2010-07-05T03:26:00.000-03:00</published><updated>2010-07-05T03:26:56.656-03:00</updated><title type='text'>Ecuanimidad mantenida; decae al cierre.</title><content type='html'>Habíamos esperando un taxi demasiado: eran más de las cinco de la mañana, y los pocos que pasaban iban ocupados o despreciaban nuestra facha, sobre todo la del Kelly, que, alma de la calle, silbaba a los coches o les hacía señas bien aparatosas, como si de un helipuerto se hubiera tratado. Veníamos de ver al Circo Da Vinci en 990, y el Gera se había quedado haciendo sociales en una sala que muy a disgusto se vaciaba. A mí me pintó el cansancio. El Kelly dependía de mí, pero, de haber tenido guita, se hubiera quedado hasta el amanecer: había vivido una noche de emociones raras para él, y quería terminar de reventarla, y qué mejor que con una buena puta -según su más hondo sentir- a la que romperle el orto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse a contar monedas. Cuando me di cuenta de que realmente nos alcanzaban para el bondi (los billetes que quedaban eran de 10, y no hay modo), vemos venir un Celeste Central. Le digo: "¡vamos!", y comienzo a correr. Veo que el Kelly me pasa y algo me dice de una dieta a seguir, pero no me esfuerzo: llegamos bien. Subimos al bondi, más o menos poblado de aborígenes. Nos sentamos atrás de dos menores que de algún baile volverían, y el Kelly les empieza a decir cosas, dulces a veces y otras violentas. Así había sido toda la noche: cuando estábamos yendo de la 27 de Abril a Buffis, el vago se despachaba con más o menos cuatro piropos por cuadra. Nunca lo vi tan revolucionado: se ve que no conocía la noche de Nueva Córdoba y sus pibetas úblicas. Se había generado como un código: el "recatate". Éste se imponía cuando andaba la yuta cerca, o cuando directamente el vago echaba mucho moco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos separamos a la entrada del pasaje. Llegué a casa y me mandé un buen Steve Reich, fumando en la cama y pensando en nada, esto es, en "la materia sonora" (Spinetta). Hoy ya pasó un día. Lav me envió un lindo mail, le respondí, y me quedé pensando en escribir algo. Por segunda vez en una semana me felicitan por mi prosa. Y yo que quería hacer versitos. Me acuerdo oscuramente del prólogo al &lt;i&gt;Fausto&lt;/i&gt; de Goethe (esos consejos que le tiran a mansalva al autor). Me pongo triste de un saque: "el amor es muy raro", me han dicho también por estos días. Lástima: si hubiera tenido esa emoción antes, otro habría sido el post.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4009822646258208963?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4009822646258208963/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4009822646258208963' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4009822646258208963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4009822646258208963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/07/ecuanimidad-mantenida-decae-al-cierre.html' title='Ecuanimidad mantenida; decae al cierre.'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-3067551746226495065</id><published>2010-06-02T06:12:00.000-03:00</published><updated>2010-06-02T06:12:51.074-03:00</updated><title type='text'>Andanzas</title><content type='html'>Desperté a eso de las cinco y media, con un par de timbrazos con que agitó el Sergito, que venía para usar la compu. Lo fleté diciéndole que estaba durmiendo e inmediatamente me preparé un mate. Retomé &lt;i&gt;El estremecimiento del velo&lt;/i&gt;, sin más en mi cabeza que la satisfacción de mirar las cosas muy ecuánimemente, con las 12 ó 13 horas que había dormido. Porque el sueño cura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A eso de las siete volvió Sergito, con la &lt;i&gt;Antología de la literatura fantástica&lt;/i&gt; bajo el brazo. No había leído ni media palabra, y le permití usar Magnolia con la condición de que me iba a tener que escuchar leerle un cuento al menos, cosa que aceptó muy a regañadientes. Lo mandé a comprar un cuarto de criollitos y una coca de un litro y cuarto y, cuando volvió, nos pusimos, los dos, a intentar decir el abecedario en un solo eruto, tal y como quería hacer Ramirito hace ya mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé mis dos lithiun y mi olane XR y me concentré en Yeats. El 1880 de Irlanda es fabuloso: por todas partes se nuclean artistas, mediums y todo otro tipo de gente estrafalaria en Sociedades de todo tipo, y se publican colecciones, y se habla y se discute hasta los codos. De los videntes paso, pero me impresiona el que los escritores, por ejemplo, se acercaran unos a otros para poder hacer más. Yeats habla también de política (se interesaba, al principio, por el socialismo), pero todo se daba yendo de un lado a otro, entre conversaciones, conferencias, odios y amistades, como si hubiera una agitación cultural interminable. Y a cada rato: personajes estrambóticos, místicos y borrachos, editores y tertulias, y el gran público lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo esto, Sergito le daba a los jueguitos, o miraba 10 minutos de una película y 15 de otra, aburriéndose muy exasperadoramente para mí, porque a cada rato así lo declaraba. Él en Magnolia, yo en la mesa y con el mate, cada uno afanándose en un proyecto solipsista, si bien se mira. Le leí un par de cuentos, uno creo que de Chesterton, y cuando le traduje este último al cordobés se le abrieron los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente lo despaché, pero justo apareció Marita en el chat, por lo que postergué ir a lo de Sergito, donde me esperaba su vieja, que últimamente de a ratos enloquece (charcos de sangre, ratas) y no puede más con la vida. Pero Fulgi me reclamaba, aunque después resultó que poco dada estaba para la charla. Según ella, se le había secado la cabeza luego de toda una tarde de discutir, con un amigo, "lucubraciones históricas" en torno a la filosofía, y, como yo no presentaba tampoco mayor iniciativa para el diálogo (quiero decir que se pasaba por las bolas todo lo copado que yo estaba con Yeats), volví a la lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando todo estaba perdido (chateaba con alguien de un pueblo llamado Ingeniero Seguí, creo que de Buenos Aires; la mina me buscó porque llevo el mismo apellido), lo encuentro a Deco en facebook. Ahí nomás arreglo un encuentro con él (era la medianoche pasada), y finalmente terminamos en el barcito que él ama, pasando Kube, de Independencia a Buenos Aires, por la Rondeau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué descolgado, me decía, que me invites a cervecear un martes. Bien se ve que vivís al revés. La calles del centro estaban más que vacías. Deco al principio se copaba mucho y se relamía abiertamente con cualquier par de piernas que por allí pasaran (y eran contadas), y muy escasa atención prestaba a las cosas que le contaba. Cuando llegamos al barcito que él ama, nos sentamos en un principio afuera, para poder fumar, y al buen rato nos fuimos adentro, por el frío. Dos chicas medio que dormitaban en un sillón, y el dueño estaba con ambas. Yo los tenía al frente, y fantaseaba con que eran un trío en decadencia, y Deco, que les daba la espalda, bien que las tenía en cuenta, minitas celularescas totales. Escuchamos "Hotel California", en un video lleno de guitarras criollas, y hablamos de música. Hablamos, claro, de todo un poco, pero nada de lo charlado quiero rescatar aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A la hora de huir, preferimos los taxis." Me separé de Deco a eso de las cuatro, y me vine, chocho con las dos Budweiser que cargaba en el abdomen, a San Vicente. El mate que me preparé para despejar el alcohol está ahora tibio. De repente extraño a Anganuzzi (¿se escribía así?) y algún posible comentario que pudiera haber hecho a la tónica de mis últimos posts en &lt;a href="http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/"&gt;Anotaciones-...&lt;/a&gt; Una narrativa de lo cotidiano, de lo propio, de lo apenas llamativo, que sólo vale por las correcciones que a su redacción hago, y ni siquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo y escucho música en Radio Clásica de &lt;a href="http://www.rtve.es/"&gt;RTVE&lt;/a&gt;. El mate está más que lavado. En un rato mando al buche lithiun, clopixol y valnar. Escribir así, contando lo que cuento, es de débil voluntad; pero ¿qué otra cosa hacer, cuando no hay proyecto grupal, me cago en Dios, más que cultivar y disimular las imperfecciones del jardincito que le ha tocado a uno en suerte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me deja pensando &lt;a href="http://luisbardamu.wordpress.com/2010/05/31/3538/"&gt;lo que Bardamu citó en su blog&lt;/a&gt;. No qué hacer, sino cómo. Nuestros textos no pueden ser los de los irlandeses de 1880. No tienen fuerza porque no tienen ninguna repercusión. La escritura es algo muy chiquito. Ya demasiado esfuerzo debemos hacer con nosotros mismos: para ser, al menos por un rato, no tan idiotas, no tan estupidizados por (Giannuzzi) la época. Algo de eso hablaba con Deco: nos dedicamos a alcanzar un mínimo bienestar, un rinconcito no tan hostil en esta ciudad; cuando hace un siglo eso les chupaba un huevo a los guasitos, y hablaban grandes palabras, y podían soñar, alertas. Sólo queremos bienestar, salud, y jugar con restos del juego de abalorios en que se resume, ahora, la primera parte de nuestras vidas, es decir, los restos del siglo XX.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-3067551746226495065?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/3067551746226495065/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=3067551746226495065' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3067551746226495065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3067551746226495065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/06/andanzas.html' title='Andanzas'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1328890774240823830</id><published>2010-04-22T10:42:00.000-03:00</published><updated>2010-04-22T10:42:55.129-03:00</updated><title type='text'>Foráneas de la densidad</title><content type='html'>Me lo encontré a Leizamón a la vuelta. Leizamón, no Leguizamón: el viejo malandra se altera el apellido para que no lo pillen. Justo se había sentado y ya charlaba con Tío Tom. Me le sumé a la mesa y pedí una cerveza, que llegó no del todo fría; Leizamón, por su parte, pidió su vinito y unas empanadas. Glorificó debidamente la correspondiente damajuana, luego de hacerse un sorbo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Caballero del Pincel, que así le decimos, había dejado su bicicleta parada contra el cordón de la vereda. Yo miraba para la Sargento Cabral, él le daba la espalda. Al frente está el gimnasio, y una gurisa al rato se cruzaría para pedirme fuego: sabés cómo le rompería el orto, manifestó el Caballero. Hablamos de todo un poco: de Piedra Limada, de Evo Morales y los pollos genéricos a base de hormonas femeninas (de qué, no supimos precisar), de la Fiebre A, que así le dice. La noche estaba agradable, y yo andaba de ojotas (Mara diría chan-cle-tas, yo agregaría ruleros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando tocamos el tema del País y los Grandes Proyectos, se sumó Tío Tom. Atrás habían quedado el espolón y cómo curarlo, y la culebrilla, que los médicos, que tanto han avanzado en lo suyo, no saben tratar. Tío Tom está en contra de que se enseñen tantas cosas en la escuela. Qué tanto Inglés, qué tantas materias. El que quiera Inglés, que vaya a las privadas. De ahí lógicamente pasamos a la Industria Nacional, a la Circulación de la Plata y que la haya en la Calle, y cosas así. Dos contra uno: el Caballero del Pincel, a sus 71 años, es individualista (algo así como que al País le va bien cuando a mí me va bien).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se ponía fresco. Como quien dice, pagamos y nos alzamos al ocote. Todavía no eran las once, y las gatas habían acabado ya sus confites, como le dice Gonzalín al alimento balanceado. Palmé rápido; no hubo sueños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1328890774240823830?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1328890774240823830/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1328890774240823830' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1328890774240823830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1328890774240823830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/04/foraneas-de-la-densidad.html' title='Foráneas de la densidad'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1490390106232278467</id><published>2010-03-29T14:08:00.000-03:00</published><updated>2010-03-29T14:08:08.452-03:00</updated><title type='text'>Mínima descripción</title><content type='html'>Dormí poco: me costó, y mucho, despertar. A las doce sonó el despertador, y mis párpados pesaban como una plancha tibia, abotargada. Sé que me volví a dormir, porque a las y veinte sonó el celular y contesté: y hablaba balbuceando. Sé que tomé la decisión de no dejarme estar, sé que mi esqueleto y coyunturas estaban magullados, escarnecidos, por las pocas horas de sueño, sé que caminé a los tumbos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente prendí un cigarrillo. Así, violencia al cuerpo todavía dormido. Y luego otro, y otro. Cosa de entrar en la realidad. Preparé un mate, leí blogs como pude: inercia de ponerse al día, de ver qué se ha hecho; como una ocupación a ciegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y llego a la una y cuarto, todavía con el mate, y escribo, cuerpo pesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;Prendo un cigarrillo. Escucho un trío para clarinete, violín y piano de una tal Galina Ustvolskaya. Galina...: ¿Gala? Descargué de &lt;a href="http://elrestoesruido.blogspot.com/2009/04/galina-ustvolskaya-musica-apocaliptica.html"&gt;aquí&lt;/a&gt; el disco en el que está dicha obra. Leo en la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Galina_Ustv%C3%B3lskaya"&gt;Wikipedia en español&lt;/a&gt; y compruebo que, como en el caso de otros artículos de compositores del XX, se lista de un modo muy exhaustivo y prolijo lo producido por la rusa. (La rusa, la soviética...) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace calor. Corre brisa por la ventana, aparta dulcemente la vieja cortina, la casi transparente, agita una bolsa vacía, de papel, que está sobre la mesa. Siempre la brisa, cuando me da en el cuerpo, digo, me rejuvenece. Quizás ésta, si hubiera durado más, me habría terminado de despertar. Sé que una buena ducha puede obrar maravillas. Pero escribo, escucho, tomo mates, fumo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Todo: con la boca ligeramente abierta, descalzo, cruzados los pies, allá abajo de la mesa de la computadora. De repente se me ilumina un poco más el ángulo de la habitación que tengo enfrente, corre la brisa de a ratitos, como jugando, algo se alegra. Pero mi gesto sigue siendo torpe, mi boca sigue entreabierta, demoro el mate, el pucho.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuesta desentumecerse. Sobre todo si uno permanece así, quieto, sentado, apenas tipeando. Me desperezo un poco el morbo. Tipo siete de la mañana andaba despierto, y desayuné un poco con sándwiches de miga de verdura y una coquita del lugar. Me había costado dormirme. Acá se quedó anoche Tal Gabu; durmió en el suelo, no sé cómo hace. Se quedó jugando un buen rato, lo de siempre, en &lt;a href="http://www.freechess.org/"&gt;FICS&lt;/a&gt;; según supe después se pegó un baño y se fue a trabajar. Realmente no sé cómo hace, sólo dos horas de dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos toda la noche hablando boludeces, cagándonos bien de risa de Fantini y su modo de hablar ('catedraticus cordubensis'), mientras él intentaba ganar y yo le leía de sociolingüística. Pero las fiestas se acaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora el cuerpo, resentido ("ya no estoy para estos trotes", dijera la Babía), tiene que amoldarse a los días de hacer cosas. Dejar de pernoctar. Me huelo un poco el chivo y tomo la decisión: corregir esto, bañarme. Lunes otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ser agradecido con: la brisa, algunas lunas...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1490390106232278467?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1490390106232278467/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1490390106232278467' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1490390106232278467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1490390106232278467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/03/minima-descripcion.html' title='Mínima descripción'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6427988007124449401</id><published>2010-03-28T02:25:00.000-03:00</published><updated>2010-03-28T02:25:35.364-03:00</updated><title type='text'>Esas raras composiciones nuevas</title><content type='html'>Tengo muy abandonadas estas &lt;i&gt;Anotaciones-...&lt;/i&gt; Nada que contar, nada que registrar. ¿Será que eso, al cabo, es la escritura: un actualizar la práctica rutinariamente, y lo que gusta -si es que lo hay- de uno va siempre deslizándose a pesar de esta sensación de esterilidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo poniendo cosas en &lt;a href="http://lalecciondepiano.blogspot.com/"&gt;&lt;i&gt;La lección...&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; Está bien eso de decir "poner" (como incrustar), porque esos poemas, más que escritos, son fabricados, elaborados cada tanto, cuando la urgencia de escribir es irreflenable y, más allá de que salga algo ilegible o mero barullo (son muchas las veces en que esto sucede), se las fabrica y se las espeta (se las "pone") en el blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cambiar de tema, digamos que me he hecho descargador habitual de los discos que lista &lt;a href="http://elrestoesruido.blogspot.com/"&gt;música del siglo XX&lt;/a&gt; (link acercado por Isaías Garde). Fui violinista de los ocho a los diecisiete. Por decirlo de algún modo, mis ochenta fueron sólo música clásica: no sólo porque la escuchaba, sino porque "había que" despreciar y denigrar toda otra música (léase "la música popular"). Elitista, era la época de transición entre los vinilos y los cassettes, y cada tanto me iba a Olocco y me agenciaba algo. Y poco había, y era costoso, de esos extraños compositores contemporáneos, por más que varios ya se hubieran muerto, los de 1900 en adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/S67jnedsI8I/AAAAAAAAAjI/e-www0gv_CE/s1600/berg.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/S67jnedsI8I/AAAAAAAAAjI/e-www0gv_CE/s320/berg.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Así que yo tenía mi preciado vinilo de Gidon Kremer tocando el concierto de Alban Berg, y supe amar esa suerte de sentida, dolorosa exasperación. Otro mundo. Pero, como dije, no había plata para comprar a lo loco, y además se conseguían muy pocas cosas de "lo nuevo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más que haya dejado de tocar el violín, por más que haya descubierto y luego amado la música popular (pero: siempre estuvo ahí, de algún u otro modo, inevitable, y a fin de cuentas entrañable), quedó de todos modos esa nostalgia por oír la vanguardia erudita. Y ahora, gracias al cablemodem y demás, las tengo. Con el agregado de que ahora los títulos más bien sobreabundan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Escucho uno de los tres discos de obras orquestales que tengo de Ravel. Tres discos son una enormidad: ¿cuándo sabré esta música del mismo modo ('par coeur') en que sabía el concierto de Berg?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Me acuerdo de repente de la &lt;i&gt;Conferencia sobre nada&lt;/i&gt; de Cage, eso de creer que "se tiene" la música, y desconfío de mí mismo y de la mar en coche.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6427988007124449401?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6427988007124449401/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6427988007124449401' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6427988007124449401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6427988007124449401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/03/esas-raras-composiciones-nuevas.html' title='Esas raras composiciones nuevas'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/S67jnedsI8I/AAAAAAAAAjI/e-www0gv_CE/s72-c/berg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7357975011578340277</id><published>2010-01-14T02:49:00.000-03:00</published><updated>2010-01-14T02:49:59.543-03:00</updated><title type='text'>Jaula para ardillas</title><content type='html'>Leía la &lt;em&gt;Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras&lt;/em&gt;. Venía de Emily Dickinson: Jacob luchando contra Dios. Tarde en la que terminé por dormirme, tipo cinco, y ahora tendré insomnio: una vez más. Se escuchan frases grabadas con voz de idiota&amp;nbsp;en una propaganda&amp;nbsp;de un canal de videoclips. Peino mi pelada. Tengo una coquita de la que tomo cada tanto, y se da al rato un regusto amargo en el paladar, firmemente cerrada la boca. Al lado hay un tipo de anteojos;&amp;nbsp;parece algo más grande que yo. Leí del Google Reader (un poco; no lo agoté), y nada tengo para escribir. Atrás creo que canta Arjona. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acomodo un poco la espalda. Toque de depresión: la Literatura ES sentido. Qué daría por una nada constante, por un presente continuo en el que disfrutar simplemente-ser, al modo de los gatos. Cruzo mis pies bajo la silla, con los empeines contra el suelo. Vuelvo a disponerlos en una posición un poco más prolija, más laxamente rígida, más dulcemente robótica. Me peino la pelada con la izquierda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huelo de pronto el aire: ¿qué? Un leve olor a nafta. Recuerdo por un segundo a mi viejo, su Torino, y procuro abolir la imagen. Me rasco la palma de la mano izquierda, y oigo una moneda tintinear, atrás. El tipo escribe un poquito, mueve el mouse, vuelve a escribir un poquito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acuerdo de un poema de Benedetti que decía algo así como: "así que al fin esto era la vida". Me miré al espejo, hace un buen rato: un rostro adulto, abotargado por la quietud, fofo, algo adormilado. Yo no soy eso, me digo todavía. Ojos quietos, que miran con cierta dureza, a diferencia de los labios, gruesos. Alguien entra acá, al bar, al drugstore -urgente bautizarlo-. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acomodo la espalda. Hay una nueva venta, atrás. Luciana tararea la canción que está sonando. Tetas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7357975011578340277?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7357975011578340277/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7357975011578340277' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7357975011578340277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7357975011578340277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2010/01/jaula-para-ardillas.html' title='Jaula para ardillas'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-540059541298030116</id><published>2009-12-28T12:26:00.000-03:00</published><updated>2009-12-28T12:26:25.374-03:00</updated><title type='text'>Al voleo</title><content type='html'>Salgo a fumar. Leo cuidadosamente las instrucciones de lo que se debe hacer en caso de incendio. El calor es sofocante. La superficie de la estación de servicio no reverbera todavía, pero falta poco. De pronto pienso en esas películas en las que un auto llega a una estación en pleno desierto de Arizona, a la siesta: todos sudados, todos malhumorados. Apago el cigarrillo con desdén y vuelvo a la 4. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un chiquito juega a los tiros en la 3. No tendrá cuatro años. Toma una Mirinda y cliquea matando. Más allá, en la 1, un empleado de Oca, apoyado el mentón en una mano pensativa, navega absorto. La 2 no funciona. Está sin andar de hace días, sin ser reparada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calor, entonces. Nikita volvió anoche a casa. La habían encontrado los vecinos, y la tenían en la pieza. Llegué a casa, a eso de las tres, tres y media de la mañana, y la oí maullar. Me puse a llamarla, y fue entonces cuando los vecinos me la devolvieron. Se había escapado la otra noche, y no tengo idea de por dónde habrá andado. Debo haber dejado una silla cerca de una ventana abierta, y se fue a curiosear. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nikita es mi nueva gata. Debe tener tres meses, y se la pasa hinchando las pelotas. Anoche, mientras dormía, se la agarró contra mi único cactus. Desparramó toda la tierrita, jugó con la maceta, con los cactus. No ordenó nada después. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piedra Limada enfermó. El sábado tuvo comilona con parientes. Ayer amaneció con un tremendo dolor, como un ataque al hígado. Con mi vieja sospechamos que es la vesícula. Anoche lo estuve cuidando. Llegué al galpón, lo encontré echado en la cama, vestido. No toleró quitarse las zapatillas. Cuestión de orgullo (como preferir morirse vestido, listo para el cajón.) Era un anciano dolorido. Se entredormía y en sueños se quejaba de a ratos, lastimeramente. Dormía boca arriba, roncando levemente. ¿Irá al médico? Hace más de un año que tiene un dolor en una de sus rodillas, dolor que por momentos es intolerable, y no va al médico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte. El nenito que está acá al lado le comunica a los gritos al padre que jugará a un juego que a este último no le gusta. Seamos mayores de edad para asesinar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-540059541298030116?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/540059541298030116/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=540059541298030116' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/540059541298030116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/540059541298030116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/12/al-voleo.html' title='Al voleo'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-3607022225917295513</id><published>2009-12-27T01:59:00.000-03:00</published><updated>2009-12-27T01:59:15.321-03:00</updated><title type='text'>Llegó Nikita (próximo post)</title><content type='html'>"¿Voy al baño y vuelvo?", le aviso a la que atiende, acá en la Estación de Agustín Garzón y San Jerónimo, mientras veo cómo ella termina de preparar dos hamburguesitas para un gordo tremendo de&amp;nbsp;remera y pantalón negros, anchísimos. "Síii...", entona ella, sin desviar su mirada de las hamburguesas. Ya confía en mí: anoche vine, y estuve más de una hora navegando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo, meo brevemente, vuelvo. El gordo tremendo está subiéndose a un remis estacionado a la entrada del drugstore. (Nunca digo "drugstore", pero busqué la palabra precisa; el bar de la estación habría sido más natural.) Vuelvo y me siento a la 3, mi compu; y de mi remera verde con motivos bastante desdibujados ya de las figuras de Nazca se desprende un vaho a sudor vencido, sudor de dormir seis horas a la tarde, con el calor que hacía, de remera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomo una coca. Al volver del baño vi la no muy densa pero sí apreciable nube de insectos que copaba los faros centrales de la estación. Está nublado, creo que desde ayer, y el calor navega y nada por debajo de las nubes, y nos pegotea las ropas, y hace que deseemos bañarnos una vez más con agua fría, que por minutos bastante caliente sale, cuando hay sol. (Menos de veinte pesos por el gas, esta vuelta.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calor, entonces. El barcito de la estación, tiene, sí, su aire acondicionado, y se lo recuerdo a la chica cuando hablamos del calor; pero ella me&amp;nbsp;recalca&amp;nbsp;lo que es&amp;nbsp;estar trabajando con el horno a full. Cada uno, su pesar; "nadie está conforme con lo que le tocó", cantó Silvio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SzbjHUDq-kI/AAAAAAAAAhk/w0w82OLwzjM/s1600-h/04-%2520Silvio%2520Rodr%2B%25C2%25A1guez.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ps="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SzbjHUDq-kI/AAAAAAAAAhk/w0w82OLwzjM/s200/04-%2520Silvio%2520Rodr%2B%25C2%25A1guez.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;(Silvio. Sus canciones, que me emocionaban. Por puro amor enceguecido. Escucharlo, ahora, como repasando un marco de lo que fue, un sitio sin nadie ahora. Silvio, con sus rimas y décimas, con su voz finita, con su épica certera y su lírica amorosa arrasadora, sigue componiendo. A una ex-novia mía su padre le dijo, en pleno cumpleaños, que Silvio se había suicidado. "Ya no podremos creer en nada más", algo así me decía la Cuqui, mientras me miraba con ojos vidriosos, vidriosos también por las cervezas. Pero era otoño.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay música en el barcito. La cafetera sopla de continuo, y la iluminación, penetrante, me enfrenta a una pared pintada de una especie de rojo. La Navidad ha pasado quemándome la UCP de la computadora y trayéndome un "chanchito" (dícese del equipito musical accesible, de forma y tamaño característicos) en compensación. Antes de venir, salí al patiecito central, con una de las sillas verdes (cuyo respaldo está&amp;nbsp;remendado con piolín), la mesa ratona de la Abuela Mecha, agua helada (en lo posible), un vaso y los implementos de fumar. Puse Argentino Ledesma en el chanchito y me puse a mirar la noche. Las últimas lluvias habían quemado el foquito de afuera, así que todo yacía en una suave oscuridad, "y el espíritu de Jehová se cernía sobre las aguas"... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato salieron los vecinos. Se iban a lo de la madre de la Nelly, y partieron como llevados por algo. Ledesma cantaba "Fosforeras, fosforeras...", y yo me deprimía de a poco. Ya había leído demasiado Bayer, ya había releído el librito de Ceferino Lisboa, ya sólo quería estar conmigo y tener, por fin, un pensamiento vacío, transparente, quieto, en lo posible sin ecos. La melancolía de los tangos no me embargaba. Y pensé: "ya no escribo; ya quedó atrás la poesía". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo queda: bajo el calor agobiante, saber del panorama de insectos bajo el foco de la estación, como un enjambre inhumano cuyos caparazones brillan y que secretan breves jugos que pronto se secan. No mucho más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-3607022225917295513?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/3607022225917295513/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=3607022225917295513' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3607022225917295513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/3607022225917295513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/12/llego-nikita-proximo-post.html' title='Llegó Nikita (próximo post)'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SzbjHUDq-kI/AAAAAAAAAhk/w0w82OLwzjM/s72-c/04-%2520Silvio%2520Rodr%2B%25C2%25A1guez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1164192170994510717</id><published>2009-12-08T18:56:00.000-03:00</published><updated>2009-12-08T18:56:55.780-03:00</updated><title type='text'>Testigos</title><content type='html'>Prendí un cigarrillo, una colilla. Me puse un pantalón y abrí la puerta. Ahí estaba el Testigo, inmutable, sonriente. ¿Pasaba porque es el día de la Virgen? Le recibí el folleto. Despachó rápido y continuó con los otros departamentos de La Vecindad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iba mejor vestido que muchos de sus colegas locales. Camisa celeste, como a veces se los ve en las producciones fotográficas de sus publicaciones. Bien peinado, sonrisa neutra, todo un empresarito de las almas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leí un poco el folleto. Flor de diseños a los que apelan. Claridad expositiva, muy correcta diagramación. Color de fondo: papiro nuevo. Naranja arena desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Pero yo espero a que sea Vicky la que caiga. Con su falda, con sus caderas, con su pecho rebosante y toda su edad apenas maduradita. Para decirle, confesarle: "sí, dame tu cursito semanal, vení de nuevo, así te preparo mate, así me hablás de tu perrito entre Isaías y Hechos, así vuelvo a hacer que te sigo, así te me declaro".)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1164192170994510717?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1164192170994510717/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1164192170994510717' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1164192170994510717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1164192170994510717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/12/testigos.html' title='Testigos'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4989394537161991376</id><published>2009-12-03T03:09:00.000-03:00</published><updated>2009-12-03T03:09:28.645-03:00</updated><title type='text'>Floreros</title><content type='html'>Me desperté a las seis de la tarde. Catorce o dieciséis horas de sueño (no las conté) me dejaron hecho una sedita: mejor que el sexo. Tomé a las apuradas un poco de agua fría. Uno de los estribillos de la narradora, a la que le basta simplemente enunciarlo para generar complicidad, es "el agua helada del fumador". La dispone en una jarra de metal, que ocupa un lugar preponderante en su heladera y que me gustaría que fuera mía, petisa y gordita como es, parecida a la dueña. Hace un tiempo que no la veo a la narradora. ¿Tendrá alguna nueva muerte que contarme? Porque ella disfruta de las necrológicas, y ríe y llora al comentar las diversas historias, marcando el relato con muecas de ominosidad que ya no me incomodan y que ahora considero hábilmente engarzadas. Tal ya está pidiendo pista, tal otro partió a devolver el envase: la Muerte, al contrario de lo que nos hacen creer los suplementos literarios, es tema omnipresente de toda comadre de barrio que se precie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, estaba sin cigarrillos. Tomé dos lithiun y un olane XR con el estómago vacío y evité la suave arcada que al tiempito llegó. Partí a comprar puchos y luego, ya en casa, desayuné: habían quedado algunos criollos de anteayer que estuvo Tal Gabu, y mastiqué algunos pasándolos con más agua helada. Procedí a comenzar a atabacarme. Todo: frente el monitor insomne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Es curioso: el monitor generalmente es "insomne" en el caso de que nosotros lo estemos. Debe ser que ahora son las dos de la mañana pasadas, que afuera es de noche ya de hace rato, que lo único que se oye es el meditar de la heladera, siempre variado.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SxdLUH_jyOI/AAAAAAAAAhY/HOerHsyk0FU/s1600-h/olivari2.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SxdLUH_jyOI/AAAAAAAAAhY/HOerHsyk0FU/s200/olivari2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Después de intentar retomar &lt;i&gt;El ser y la nada&lt;/i&gt; (de algo hay que morir, narradora), me fui a lo de Piedra Limada. Encontré el portón abierto, por lo que toqué timbre y entré. Al frente estaban los inquilinos, como despulgándose (es una imagen; pero los creo bien capaces): pachorra elemental del matrimonio y el cuñado, haciendo las horas de la tardecita a la sombra del muro. Pasé al fondo. Piedra Limada estaba con un tipo de mameluco que pronto se fue, y ahí nos dimos los dos a nuestra conversación variopinta de todos los días: a quién has visto, qué sabés de, primero, para luego hablar desde el lenguaje: rimas eternas y estúpidas con las que nos divertimos, sexo y recuerdos entremezclados, pasar el tiempo de un modo dicharachero y contumaz. Nuevamente me olvidé de alcanzarle el tomito que tengo de Nicolás Olivari. Me pregunto qué pensará de ese poeta patético que se deleita redactando (porque los redacta) pobres versos a partir de pobres heces, pobres desechos, pobres cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, por lo que en los viejos libros se llama "espíritu de contradicción", al llegar a casa, y luego de lastrarme cinco buenas empanadas árabes que me agencié en el nuevo delivery baratongo que han abierto en la otra cuadra -era la medianoche-, abrí Olivari y leí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Por el can! ¡Qué pedazo de porquería! El ritmo de los versos de estos poemas me revuelve el estómago. Me molesta que rime y que, por rimar, el ritmo de muchos de sus versos se vaya al carajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habitualmente cada verso de Olivari presenta unidad gramatical, pero a veces escribe CUALQUIERA sólo por mor de la rima. Qué le habrá visto Güiraldes, que en su momento lo respaldó. Es feísta mal, el guaso: ésa es mi definición. Díganme nomás que tengo que situarme en la época. No, gracias; no quiero contemporizar (sí, elijo ese verbo) con el poeta. No quiero ser parte de la estafa de la crítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy siendo tajante quizá de más, pero me parece que Olivari es un choto que la crítica rescató porque hablaba de la mala vida. La prosopopeya de sus versos es empalagosa, y eso hace que se vuelva bien rápidamente viejo. Prefiero mil veces a Paula Jiménez -¿cómo no preferirla, si escribe bien?-, aunque me pregunto si ella también, con el correr del tiempo, caducará, precisamente por la temática. No hablo de todo ella: apenas la he leído, pero su "La mala vida" la tiene infinitamente más clara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, no voy a hablar más de él. Hablar con claridad y precisión de Olivari (o de cualquiera) implicaría estudiarlo, y yo no estoy en hacer estudios de nada ni de nadie. En fin, convengo en que es un libro para otros: para Piedra Limada, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Yo que pensaba estar escribiendo un post más o menos rescatable, y el recuerdo de ese guaso me empaña el texto, me lo embola).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté de la cama, dejando caer el libro a un lado (tenía las piernas levantadas, apoyadas en una mesa ratona un poco alta, porque me duelen), y me vine a la máquina. Y me encontré con un buen mail de Kuy, quien, vaya a saber desde dónde en Buenos Aires, me contesta a uno mío de ayer. Tuvo la delicadeza de enviarme, antes, un texto, parte de algo que está escribiendo. Lo comentamos, y me puse a pensar en lo imperdonable en cada quien: eso que repetimos ciegamente en lo que escribimos, eso que nos gusta volver a oír de nuestros propios labios, y que será (eso, no otra cosa) lo que finalmente llegue a los otros, si es que nuestros textos duran. Y que es imperdonable, con lo que se vuelve ítem apto para la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría saber cómo se llama el insectito verde chiquito que se extasía y brinca en la pantalla del monitor, sin poder abandonarlo. Mejor que el sexo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4989394537161991376?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4989394537161991376/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4989394537161991376' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4989394537161991376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4989394537161991376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/12/floreros.html' title='Floreros'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SxdLUH_jyOI/AAAAAAAAAhY/HOerHsyk0FU/s72-c/olivari2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1447326532574624352</id><published>2009-11-18T02:37:00.000-03:00</published><updated>2009-11-18T02:37:40.328-03:00</updated><title type='text'>Howland</title><content type='html'>Llovió, lloverá, Inx. Me desperté transpirado, quirquincho blando la nuca; acá en Córdoba brama a lo lejos el trueno. Abro la ventana al patiecito central -está a oscuras-, y veo las lajas todas mojadas, y una suave lluvia, que sigue cayendo. La cañería de los vecinos borbotea sin pausas, el ventilador distribuye el aire fresco que entra por la ventana, y ningún auto pasa por la calle. Ahora la intensidad de la lluvia crece, no mucho, y los truenos lentos, que se desparraman a lo largo del cielo, de sus nubes, vuelven a hacerse sentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy provinciano. Recuerdo muchos campamentos en las sierras; algo que no se repetirá, no fácilmente: estoy pesando casi 95 kilos, y levantarme del suelo está cada vez más áspero. Tampoco es que me la pase ahí tirado, despatarrado, Inx, no; pero aún quiero ser joven, quiero sentarme en las paradas, o atarme con chetura (otros dirán: con prestancia) los cordones, y ya cuesta. Más allá de eso: qué daría por sentir, ahora mismo, el aroma de una noche serrana, llovida, sin luces de ciudad, cobijado en alguna tapera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SwOFlcKEZ2I/AAAAAAAAAhQ/9lXvlQvKqis/s1600/images.jpeg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SwOFlcKEZ2I/AAAAAAAAAhQ/9lXvlQvKqis/s200/images.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Prendo un pucho. Te cuento que esta tarde me agencié &lt;i&gt;Oda&lt;/i&gt;, de Fabián Casas. No dejaban de nombrar a este tipo en &lt;i&gt;Diario de poesía&lt;/i&gt;, así que me lo compré. Precio: 32 (pero el librero me lo bajó a 30; debe ser que le compré Godino, hace cosa de diez días). Lo leí un par de veces, y pienso revisarlo cada tanto, porque quedé encantado con lo que trae: escenas continuas de una ciudad que por momentos dejan entrever un cariño parco pero palpable por lo que nombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá me engaño, pero eso me sorprendió: una mirada feliz. No conforme, sino como que plena, o sin falsetes. Algo que escasea en mis versos, en los que, por el contrario, priman la pena, el malestar, la incomodidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lección: no arruinar las cosas más de lo que ya lo están. ¿Será así? En realidad, lo que digo es bastante cosa de viejo, y quizá no sea necesario, aunque sí sensato. Y lo sensato... De todos modos, por estos días y por otra parte, no hay fuerza, en mí, para escribir nada. Nada debe ser dicho, por más que me embole. ¿La gratuidad? Una cartita para vos, colada aquí, en la ilusión de que quizá merezca hacerte parte de estas cosas. Vos disponé.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1447326532574624352?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1447326532574624352/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1447326532574624352' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1447326532574624352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1447326532574624352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/11/howland.html' title='Howland'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SwOFlcKEZ2I/AAAAAAAAAhQ/9lXvlQvKqis/s72-c/images.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6118519568623842531</id><published>2009-10-25T18:33:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T01:57:45.037-03:00</updated><title type='text'>Al paso del tiempo nada</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;tienes un mejor lugar&lt;br /&gt;quieres un mejor dormir&lt;br /&gt;ya no tienes cuenta en el Sol&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SuTCu6n7k1I/AAAAAAAAAhI/o98hB6NNCWc/s1600-h/ChicoBuarque.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SuTCu6n7k1I/AAAAAAAAAhI/o98hB6NNCWc/s200/ChicoBuarque.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Mientras empiezo a escuchar el primer cd del doble de Spinetta y Los Socios, al frente el vecino y los amiguitos de siempre siguen el Boca-River de hoy. Vengo de leer algunos articulitos de una recopilación de Bayer, y nada me queda en la mente sino que la historia sigue siendo la misma de siempre. Sí: muchos datos, mucha precisión, mucha cita. Horror distribuido, el de la información, de un tono ecuánime que hace que el asunto empeore y al mismo tiempo se disfrace. Chico Buarque cantará siempre su canción-misiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prendo un pucho. Recuerdo a Amigo: sus senos turgentes, su pelito corto, su voz chillona y suave a la vez, qué raro. Estuve en Buffis tres veces esta semana, y me colgué cada vez más. Resultado: nada pasará, cambiaré finalmente de bar, delirio de las mozas/Musas. Porque la cerveza es mejor así, en mesas de contemplar gente pasar, de fumar en mesitas al aire libre, de acomodarse al paso del tiempo nada, pasatismo tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SuTCiir1GfI/AAAAAAAAAhA/gP4CbaXy2jk/s1600-h/pre_preservativo_874778526.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SuTCiir1GfI/AAAAAAAAAhA/gP4CbaXy2jk/s200/pre_preservativo_874778526.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Mi amiga me confirmó que sus sospechas de que andaba sidótica las elaboró en un cuelgue de lectura en la red. Tendría, por las dudas, que hacerme un análisis, esperar el resultado, no volver a apasionarme en la cama. Fue una buena discusión: ella, contraatacando, y yo, dándome cuenta de su técnica, volvía a centrar la deriva de palabras enojadas e impotentes. Total, sería gracioso que por media noche de sexo drogón me encontrara siendo posmoderno total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termina una canción y escucho los gritos de al lado. Qué bueno no tener televisor. Aunque la primera Paula afirme que me quedé "fuera del sistema" (sic), sé que voy bien. Total, miro, cuando paso por lo de Piedra Limada, cada día más extrañado las emisiones, todo Tinelli, todo la fama de los 15 minutos y menos tiempo aún, todo la publicidad de lo que tenés que tener, llame yá. Total, las grandes cuestiones de la política y de la economía no se discuten por tele, y la cultura que por ahí pasan se clasifica en términos de entretenimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Domingo sin escansión, pero es canción ("¿serás tú mi magnolia para siempre?"). Hace dos días se levantaron tremendas ráfagas de viento terroso. Yo estaba en la Alianza, y cuando, en la pausa, salí a fumar un pucho, vi en la calle pasar a gente que entrecerraba los ojos y se los refregaba, y a mí me tocó también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente en la calle. En el centro camina muy rápido; en el barrio, paseándose. El centro es lugar de paso, de trabajo, de oficio. Sólo la noche trae otro andar: salen los chicos (salen las chicas), se visten para seducir, para calentar, para histeriquear, tienen su plata contada y saben lo que pueden y lo que no. Gran promesa vacía, la noche: y en ese vacío, en ese girar como mariposas hacia la luz, se condensa un sentido de todas estas épocas y sitios. Yirar de luz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6118519568623842531?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6118519568623842531/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6118519568623842531' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6118519568623842531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6118519568623842531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/al-paso-del-tiempo-nada.html' title='Al paso del tiempo nada'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/SuTCu6n7k1I/AAAAAAAAAhI/o98hB6NNCWc/s72-c/ChicoBuarque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7954641329636599890</id><published>2009-10-21T08:54:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T01:58:20.402-03:00</updated><title type='text'>Y en busca de qué</title><content type='html'>Chateamos con Franco sobre nada. Franco se aburre: nada le interesa. Por ahí se generan silencios, y me lo imagino sin imaginarme, él, un rato más, sólo un rato más, para llenar el vacío. ¿Es vacío? ¿O es una insoportable apatía -sus vacaciones- que ara libros, que ara silencios, que ara mates? Eso fue ayer; y es como si dijera, con el anglosajón, mañana será lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/St7xrLncq8I/AAAAAAAAAg4/uQZp63RJOUw/s1600-h/portrait2.gif" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/St7xrLncq8I/AAAAAAAAAg4/uQZp63RJOUw/s200/portrait2.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Ayer le preguntaba a Marcos si conocía a Godowsky. Tengo un único track de él, de un cd de una revista de muestras de novedades -"de"-, gallega, ella, un estudio o lo que fuere, a partir de Chopin. Me fascina. Como sé que mi amigo es de escuchar música clásica (allá en Atenas, ahora, en un barrio que me dice que más o menos equivale a Nueva Córdoba), se lo comento, lo invito a buscar, a pispear a través de la red o en alguna góndola. A vuelta de mail, me envía un site sobre el compositor. Veo las fotos. Aire francés de esa época, el de su peinado, el de su vestimenta. Acá está fresco, estoy en calzoncillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una amiga me asegura que es posible que tenga sida. Claro que es posible, amiga. Cuando le empiezo a preguntar, vía sms, si es que se lo dijo el doc -está haciéndose estudios-, o si simplemente se colgó con algo encontrado en internet -hipocondría, ven a mí-, se desentiende, no contesta. ¿Y por qué no cáncer, o la lepra, che?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Marcos me ha dicho que haga de estas Anotaciones -las últimas, digo- algo más elaborado, más armado, narraciones completas. No está mal la idea, aunque por ahora vienen saliendo así. ¿Las verá desestructuradas, las encontrará desordenaditas? Justo cuando logro que estas Anotaciones sean verdaderas anotaciones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Del pasaje se siente un perro. Pasa una moto, no sé por dónde, y luego un auto silente, por acá por el frente del depto. Un vientito arrastra un toque una bolsa de nylon -¿o es la gata?- tirada en el suelo de hace días. Se esparce con precisión el humo que se desprende del pucho, luego se deshace, no lo vemos más. Canta un pajarito breves gorjeos, o son dos, que se comentan las cosas de la mañana. La duración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7954641329636599890?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7954641329636599890/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7954641329636599890' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7954641329636599890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7954641329636599890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/y-en-busca-de-que.html' title='Y en busca de qué'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/St7xrLncq8I/AAAAAAAAAg4/uQZp63RJOUw/s72-c/portrait2.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-5514487401849448995</id><published>2009-10-19T22:23:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T01:58:56.560-03:00</updated><title type='text'>Donde, mira por dónde, empieza en Pepper y acaba en Rescher</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/St0K5tvlKiI/AAAAAAAAAgw/9oLKgAQwD0Y/s1600-h/pepper.gif" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/St0K5tvlKiI/AAAAAAAAAgw/9oLKgAQwD0Y/s200/pepper.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Qué bueno que Art Pepper haya hecho música; tenía que encontrarlo, hace más de diez años, grabarlo de casualidad, y escucharlo, escucharlo... Vi la colección, casa paterna de la Cuqui, pila de discos burguesamente clasificada en mueblecitos 'ad hoc' y que no tenía mucha pinta de muy ser escuchada -no, al menos, regularmente-. ¿Sería la de la Blue Note, alma quiosquera que nos conforma? Lo pirateé en TDK, o en Sony, no me acuerdo -épocas, aquéllas, de duplicar así, equipos de música con su obligada doble cassettera, ya no se ven(den)-, y así fue como conocí "Las cuevas de Mario".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humor inagotable, el de Pepper. Vida ejemplar: la eterna campera de cuero, el infaltable puchito, heroína por una década -y ya de grandecito-, la cárcel. Su rostro, pose, estampa tan particulares: bares y la noche, soledad y la desazón, y, con todo, un ironizar permanente en esa música. ¡Y "Lost Life"...! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Aparte. Mi muy estimado vecino, el Diego -¿honor a Maradona?-, puesto se había, con los dos amiguitos de siempre, a jugar un fulbito en el patio común. Pelotazos en las rejas de mis dos ventanas, gritos, risas, prepeadas amistosas; y la pelota, al techo.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo la Antología, fumo irregularmente. Todo el día con libros: terminé de leer el de Bayer sobre Di Giovanni, continué con el manual. Proceso curioso, el del Canadá francés, el de Quebec: en tanto primera minoría, allá (a confirmar), los francófonos (¿y qué habrán hecho los autóctonos?: nada de sus lenguas se dice, o por lo menos hasta ahora -la 101- no), si mal no entiendo cómo es la cosa al norte del Norte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana, fui a lo de Piedra Limada, a manguearle algunos pesos. Al vago últimamente se lo nota más feliz que de costumbre; quiero decir: menos chinchudo (¡uf!). Planea comprarse un auto último modelo, y así, por fin, viajar rumbo a Misiones. ¿Qué le llama de ese lugar? (No provincia, no ciudad: el sitio.) ¿Los parientes que quedan de la tía? ¿Alguna viuda? ¿El paisaje? ¿La soledad prometida, el alejarse de todo esto ya: de Córdoba y su malhadada hija, de todos nosotros? Amenaza, amenaza, el viejo y decrépito pero aún lozano Rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/St0KyDqIG8I/AAAAAAAAAgo/MwfLQD5CnDQ/s1600-h/Rescher.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/St0KyDqIG8I/AAAAAAAAAgo/MwfLQD5CnDQ/s200/Rescher.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Un trío sin piano: saxo, bajo y bata. La cerveza, hoy, se porta. Caminé tipo siete, hasta las vías, ida y vuelta, media horita, como para empezar, de nuevo, a hacer el recomendado ejercicio, doc. Las pastillas, la cerveza, el qué, me tienen desventrado feo mal. Pero está agradable la vida. Hace días que no escucho la radio. Para mañana y pasado decían de que hiciéramos huelga, quiero decir, no usar bondis, lo propalaban... Iniciativa "ciudadana" que malicio, claro, digitada. Como sabe decir Rescher: cada quien lleva agua a su propio molino (en este caso: político). Pero no sé. Y qué buen termo, Pepper.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-5514487401849448995?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/5514487401849448995/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=5514487401849448995' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5514487401849448995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5514487401849448995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/donde-mira-por-donde-empieza-en-pepper.html' title='Donde, mira por dónde, empieza en Pepper y acaba en Rescher'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/St0K5tvlKiI/AAAAAAAAAgw/9oLKgAQwD0Y/s72-c/pepper.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-8537246092588066709</id><published>2009-10-18T22:35:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T01:59:33.036-03:00</updated><title type='text'>Contramantra</title><content type='html'>Toda la tarde con la &lt;i&gt;Anthologie de la littérature québéquoise&lt;/i&gt;, leyendo ociosamente redacciones accesibles, cuadros de síntesis, selecciones de textos "representativos" (pero, Tam!, cómo no lo van a ser, qué inquina cultural, tenías que ser un leído), y preguntas y ejercicios para los chicos del norte lejano, tierra que no conoceré, pongamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo un llavero de metal de por allá, regalo de un tío, que me contaba cómo andaba interminablemente en tren, de oeste a este o al revés; y por qué Canadá, por qué eligió ese país para hacer turismo, y no hace tanto, qué curiosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomo ya mi cerveza-nochecita, fumo mi Philip Morris, le doy, una vez más, a &lt;i&gt;Perros locos&lt;/i&gt;. La Molas es tía del Azul, y me retrotraigo en el tiempo para recordar cuando me trató de borrachín, hace muchos años ya, en el Paseo, encuentro casual, y éramos de un mismo ambiente, difuso y personal. Cuando escuché el disco en lo del Ger, le decía que me parecía una voz un poco fría, un poco "sin alma", como sabe decir Tim. Gerardo me destacaba la producción, los musicazos. Claro: lo escuchábamos en su tortuguita, y pocos detalles podían ser percibidos. Pero me lo prestó, y ahora, en el equipito, le escucho cada vez más la fruición posible. Como una calidez tranquila. Porque, sí, la voz de la Molas avanza cuidando cada detalle en la melodía, matizando, ardiendo lentamente, en el rescoldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noche de niñitos, anoche. Juro que vi bolichear, cuatro de la mañana, a una nenita de diez años, pintarrajeada y ataviada a lo flogger. Ya nos batíamos en retirada, con el Ger, ante tanto espectáculo. Pero vino, salvador, un culo hermoso, enfundado en un jean negro que bien lo resaltaba -¿cómo decía Spinetta?: ¿"tengo envidia de ese jean / que sujeta para sí"?-, a sentarse al lado de mi rostro. Por eso, por lo demás. Por la estética de la mirada que deambula cuerpos vestidos, contacto a la distancia, intactos, a distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparece la primera Pau, hecha una furia, en el chat, luego de haber sido saludada hace por lo menos una hora. No puede concebir que entre en contacto con ella, que le ponga "hola". Discutimos, pone mayúsculas, se tara. Su día de la madre termina mal. Me deja adrenalina latiendo. Escucho a la Molas en una triste canción, nada resuelto. Daño que nos hacemos los humanos, regusto por ensañarse, nada de pena, pena, algo de pena, nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía que ser así, tarde tormentosa; algún rayo que se descargó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-8537246092588066709?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/8537246092588066709/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=8537246092588066709' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8537246092588066709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8537246092588066709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/contramantra.html' title='Contramantra'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-8593587346617220817</id><published>2009-10-17T19:43:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T02:00:09.915-03:00</updated><title type='text'>Como que transparencia</title><content type='html'>Tranquilidad de sábado a las siete. A lo lejos, la "endiablada chillería de chiquillos" de Jiménez: ¿a qué juegan? Pasa un auto cansino, acelera al superar la cuesta. Se siente de a ratos un ave, gorjeo como lluviecita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Marce cae cuando justo se estaba yendo mi vieja. Viene con el djembito, viene con su flequillo elemental, viene trepando la cuesta, piensa en nada. Nos saludamos. Charlamos, cocinamos: está muerta de hambre. Si hasta se compró, en lo de Belén, $2,00 de aceituna, y la vaga subía por la vereda mascullando un carozo, que se quitó morosamente de la boca para saludar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StpDVd1SIxI/AAAAAAAAAgI/-yqbByay6VA/s1600-h/MolasPerrosLocos.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StpDVd1SIxI/AAAAAAAAAgI/-yqbByay6VA/s200/MolasPerrosLocos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Y cocinamos: milanesas, ensalada Tejedor. Estamos chochos: no nos salió mala la comida, es mucha, la hicimos bastante rápido. Curtimos Coca y hasta tenemos miñón. Y viene la modorra: la vaga se me instala en Magnolia, yo me echo en la yacija, Ponge y puchos. Al ratito -venía sonando el de la Molas- me entreduermo: y ya tiene que estar el cuarteto de la vecina, al tope, atravesando todo. Pero me entreduermo y sueño con la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando despierto, todavía la Mar está navegando. Cebo unos mates, logro, luego de insistir un poco, despegarla de la compu, al rato parte para el Paseo. Me quedo leyendo Ponge, no me echo (me volvería a dormir), ya voy por la 147. Nada, escribo: siento la brisa en la espalda, ventana que amo tanto tener abierta, el cuarteto caducó, la bellaquería y el ave se callaron ya. Momento de la tarde en que ésta (el sol) comienza a desprenderse de su función lumínica, calentriz; momento de sentir, es lógico, un aire más ameno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Días de nada pasar, de atento al texto, disfrutándolo. Días de las cosas sencillas, las que se quedan bien quietas, ahí: como mi cenicero vincular (por decirlo de algún modo), como el platito con la vela, apagada, del otro sábado, y espera. O como mis zapatos de Van Gogh, que uso sin cordones. Como que transparencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-8593587346617220817?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/8593587346617220817/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=8593587346617220817' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8593587346617220817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8593587346617220817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/como-que-transparencia.html' title='Como que transparencia'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StpDVd1SIxI/AAAAAAAAAgI/-yqbByay6VA/s72-c/MolasPerrosLocos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-8253610430894166651</id><published>2009-10-17T01:21:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T02:00:47.897-03:00</updated><title type='text'>Mí poka krédito</title><content type='html'>Leve dolor tortícolis incipiente hay que relajarse. Día no tan largo. Tomamos con la Mar una cervecita en la peato de la Ayacucho, después de que yo saliera de la Alianza. Antes, nos arrimamos un ratito a la Plaza de la Intendencia, donde había un recital varias bandas. Tanto hacía que no escuchaba música en vivo. Los bronces (tres saxos y una trompeta) leían sus arreglos de sendos atriles con partituras que el viento tiraba (¿y los broches, queridos? Hasta Fogwill los usa). La minita que cantaba, rubia linda, lo hacía bastante bien. Un poco de gente joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no. ¿Sentarse en el cemento del suelo, no tener nada para tomar? La Mar quería quedarse un rato, yo tironeaba hacia cualquier bar. Así que transamos en una cuadra de distancia del recital. La Quilmes estaba más que aceptable. Declinamos las aceitunas a $8,00. ¿Teníamos plata? "Un poco", los dos. Siempre, y sólo: "un poco"... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agustín me encontró una Antología de la Literatura Quebequesa. Tiene onda de manual de secundario, con mapitas, esquemas, cuestionarios, fotito de cada escritor. Una edición de papel lindísimo, en colores, qué envidia que me da. Compra asegurada: siempre tener Lengua y Literatura cuando tenés 15 ó 16, siempre tener que adquirir un manual, tentarse con el nuevo, con el recién horneadito, recién ordeñadito. Los chicos canadienses, la literatura "nacional": otro pasado, la misma cosa a odiar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StlAnMiD7KI/AAAAAAAAAgA/9VCNHJeMwAg/s1600-h/Ponge.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StlAnMiD7KI/AAAAAAAAAgA/9VCNHJeMwAg/s200/Ponge.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Por otra parte, también saqué un librito de Francis Ponge, prosa irónica, benévola o piadosa (no es esto lo que quiero decir), clara, y algún que otro poema. Lo tengo pensado leer dos o tres veces, en este par de semanas que viene, y no esquivarle al diccionario. Qué mierda que el traductor de &lt;i&gt;Mars attaks&lt;/i&gt; (¿se escribía así?) no esté a disposición para abrevar de la literatura universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero salí a las seis y media de casa, y en realidad tenía clase a las seis. Y ya me estoy tomando un remis trucho en lo de los proveedores de droga del barrio (según murmura el vecindario). ¡E ir por Lima, con la demora que, a esa hora, la cosa implica!: total, le estaba vedado al vago ir por la 27. Y, en el recreo, me voy a fumar un pucho y luego voy al bar, y me hacen lugar las chicas-que-estudian-el-francés. La de al lado, que resulta llamarse Carolina, toma mi Ponge y lo hojea, y luego la Antología. Me entero que estudia gastronomía, y algo dice de que no se puede leer poesía en otro idioma, con lo que seguramente quería significar que no se la puede traducir. ¿Está nerviosa? ¿Se tilda en la vida? Conversamos un rato, mientras tomo de mi coquita, y ya el profe -¿tanto nos demoramos?- nos arrea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho algo de los IKV de &lt;i&gt;Chaco&lt;/i&gt; que ahora propala la Pobre Johnny. Tomo mi mate, ya bastante lavado, fumo un pucho nuevo. Agregué a la lista de blogs de &lt;a href="http://lalecciondepiano.blogspot.com/"&gt;La lección&lt;/a&gt; un par de cosas locales, que me llegaron vía mail.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensar. Este post no ha alcanzado hondura en ningún momento, y un poco añoro esa búsqueda. Noción propia de fondo aceptable: algo que los lectores no tan necesariamente perciben, y sobre todo cuando el estilo, escribir, es máquina: uno es uno, y los propios textos son, sabés, el mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La temporada idiota, al decir de Éluard. La tortícolis se acentúa: a la derecha.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-8253610430894166651?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/8253610430894166651/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=8253610430894166651' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8253610430894166651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/8253610430894166651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/mi-poka-kredito.html' title='Mí poka krédito'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StlAnMiD7KI/AAAAAAAAAgA/9VCNHJeMwAg/s72-c/Ponge.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4644874696591356551</id><published>2009-10-15T23:37:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T02:01:20.272-03:00</updated><title type='text'>Platita y sus demás</title><content type='html'>Cansado, no vacío, sí de palabras en la mente, no claridad febril sino como en piloto del hedón (que no del hedor), tomo mi cerveza de todas las nochecitas, noche ya, más de las once. Fumo mi merecido tabaco, y el humo se desprende dolidamente (volutas en evolución, en extinción), ya me saqué los zapatos y ahora estoy en medias -se rompieron las ojotas, ¡buaaa!-, siento en los pies el frío del piso, del aire, de la leve tensión de mis piernas, que no alcanzan a adquirir el grado absoluto de la &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; relajación. Felisa se afila las garritas en la biblioteca vieja, luego parte. La vecina pone reggaeton (excelente, repetiré por algunos años todavía, para bailar), la luz cansina de esta habitación me muestra mi rapada sobre el teclado, sombra que miro con párpados a media asta, dejar pasar el tiempo. Aspiro, exhalo tabaco, y me dirijo a un nuevo párrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marchaban los del PO reclamando contra el cospelazo, que, de $1,50, vaya a saber a cuánto subirá. Porque una cosa es cierta: es necesario, elemental, que aumente. La práctica habitual, las presiones habituales, los tironeos y aflojes típicos de algo que se reitera regularmente en Córdoba. Y ahí va la batucada, con sus redoblantes marcando el paso y el avance, los guasos de los morteros, con un pañuelo a lo forajidos de la protesta, las pancartas, los cartelones de tela y letra -rojo y negro, lo exige la etiqueta-, avance que es serenamente vigilado por la cana, protesta que ha tomado por la 27 de Abril, en el sentido de los autos, claro está, y que me dejó sin colectivo, por un rato, para el psicólogo. Los pelos largos, la ropa, la que te ofrecía el periódico institucional, cuadro querido, cuadro despreciado por los automovilistas, no sé si habrá habido roña. Pero, que aumenta, aumenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StfYC-PhfnI/AAAAAAAAAfw/qU5wXdL_hA0/s1600-h/masotta1.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StfYC-PhfnI/AAAAAAAAAfw/qU5wXdL_hA0/s200/masotta1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Así, me pongo a esperar el E5 para Urca, chetura de mi analista (de lo que le voy sabiendo, y a efectos de un pronto entendimiento prontuarial: Jacques Lacan, Oscar Masotta, Germán García), que logra mantenerse con $30,00 por sesión. En lo que a mí respecta, claro. Ya había pasado la manifestación, ya circulaban algunos coches, y la espera. Y nada: a taxicear, goloso el taxista con esos $15,00, rápido va. Pasamos al lado de un comerciante que tiene apretándole a un pendejo la garganta con una mano, bien fuerte, y apurándolo, y miramos, y salta el vago: "pero torcele el cogote", sin signos de admiración siquiera, formulando la aplicación de la ley más vox populi de los taxistas. Callo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después estoy de nuevo en el centro, de remera y hace frío, y voy a visitarla a la Ari. De ella sólo observaré que odia a su heladera porque le afecta la tele-expectación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juegan al fútbol, afuera. Chicos. Tomo mi cerveza y fumo. Porque esto que practico ahora es no ponerme en sináptico, cosa que de hoy en más haré a sabiendas. Crezca mi panza más aún, cultive mi alcoholismo, mi tabaquismo, y a no morir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4644874696591356551?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4644874696591356551/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4644874696591356551' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4644874696591356551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4644874696591356551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/platita-y-sus-demas.html' title='Platita y sus demás'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StfYC-PhfnI/AAAAAAAAAfw/qU5wXdL_hA0/s72-c/masotta1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-466353127297723372</id><published>2009-10-15T13:27:00.001-03:00</published><updated>2011-04-03T02:01:57.744-03:00</updated><title type='text'>De la lecture avant toute chose</title><content type='html'>Anoche no me dormía, anoche estaba activo. Me obligué a quedarme acostado en la cama, a no saltar de ella -todo lo que queda por hacer-, a pensar. En un momento de la tarde no era la nada: era el stress, la adrenalina, fluyendo a lo largo del día, del cuerpo, haciéndome chivar continua, secamente. Me desmayé en algún momento, después, y amanecí así: muy contracturado, cuello torcido, sangre en los mocos que hurgueteé como al pasar, costumbre de recién levantado y grogui todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo el viaje atrabiliario, hoy, como todos los jueves. Será la media hora de terapia a cambio de las dos horas y media de viaje. Que alguna vez me reciba, tal como lo hizo en dos o tres ocasiones, con un mate. Que me vuelva a prestar Aldo Oliva, poeta de libro gordo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StdIFobFK7I/AAAAAAAAAfo/cXq91JNYBGc/s1600-h/aquinhubert.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StdIFobFK7I/AAAAAAAAAfo/cXq91JNYBGc/s200/aquinhubert.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://tripodologia-felina.blogspot.com/2009/10/hubert-aquin-el-agente-doble.html"&gt;En un blog&lt;/a&gt; escucho hablar, prosa sensata, parsimoniosa, de alguien hasta ahora total desconocido por mí: Hubert Aquin, quebequés y escritor, aparte de otras cosas más bien llamativas. Consulto a Agustín a través de un mail y me quedo a la espera de saber si hay algo de Aquin en la Alianza. Ya tuve mi semana de revisar historias de la literatura francesa y enterarme de los nombres relevantes, los curiosos, los descorazonadores. Ahora, un perfecto desconocido: a ver si me sorprende, el guaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subo una imagen del Aquin escribiendo, para ser prolijo, y me pregunto si no la pifié, si no es otro: sorpresas que te depara la búsqueda de imágenes en Google. Pero no: el que escribe tiene los mismos rasgos, la misma fisonomía, que el de la foto del blog que linkeé más arriba. Me fijo en el papel o lo que sea que decora la pared de fondo en la fotografía: onda mediados de siglo, onda casa de clase media de películas en blanco y negro: sí, es él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Esto de anoticiarme de nombres a leer a partir de libros de historia de la literatura de tal o cual país ya lo había hecho para hacer las tareas con los escritores de Argentina, de España, etcétera: los del castellano. También leí las historias de Borges en colaboración, más que nada porque eran literatura hecha y derecha. Lectura metódica, enciclopédica, que hago "perke me piache".)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte. Romina arrugó ayer; supongo que se le imponía el fútbol. Cuando Palita ganó, acá en el barrio se elevó un multitudinario grito -como que borroso o lejano, mediado como estaba por paredes- de victoria, de alegría, de revancha. Ahí andaría Romina, pongámosle, participando de la fiesta nacional. Quedamos en que viene hoy, pero ya hoy, y justamente, me estoy quedando corto de platita. Qué molesto, ese pequeño detalle: tener que depender tanto de ella, la platita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-466353127297723372?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/466353127297723372/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=466353127297723372' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/466353127297723372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/466353127297723372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/de-la-lecture-avant-toute-chose.html' title='De la lecture avant toute chose'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StdIFobFK7I/AAAAAAAAAfo/cXq91JNYBGc/s72-c/aquinhubert.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7362664895760109158</id><published>2009-10-14T19:47:00.003-03:00</published><updated>2011-04-03T02:02:35.384-03:00</updated><title type='text'>Los malos libros</title><content type='html'>Fumo. Ocioso, me doy a modificar la apariencia de este blog. Y ahí pongo a Pampita, de cabecera, sustituyendo el viejo "Anotaciones-...". La veo ondular serenamente, no seria ni sabia, pero sabedora de lo que busca exponiéndose así, posando, ante la cámara discreta. La puerta del patiecito cruje un poco por la brisa: poco aceite tendrá, sometida, como lo está, por la lluvia, por las ordinarias inclemencias de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo. Romina no llega todavía. Me prometió estar aquí a eso de las siete, para acomodar un poco el quilombo, para que le pague, diez pesos la hora. Es hermana de Juancito, que supo trabajar con Piedra Limada en la carpintería, y, petisa, tiene una hija de 10 años que tuvo a los 15. Exposición del barrio, me gustaría tener una camarita para poder captar este San Vicente que tan legendario me resulta a mí mismo y a muchos otros de La Docta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apago el cigarrillo. Estoy descalzo, negro patas chorreadas, y me preparé un nuevo mate en pava nueva también: ya supe devolverle a la vecina la suya, a la siesta, y la agarré, supongo, durmiendo; la cosa es que tardó un poco en atender, y la soñé ligera de ropas, vistiéndose rápido para atender al pesado de enfrente, pero muellemente acostada, antes, sobre la matrimonial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vecina no tendrá por ahora un nombre. La vecina es la vecina: aquella con la que comparto cierta complicidad, ante los ojos acontecidos de su pareja. Ladra la perrita en el patio común, la de ellos precisamente, la diminuta, la cariñosa por eso mismo, porque es su única arma ante nosotros, los grandotes, y allá a lo lejos, desde el pasaje, le responde brevemente otro. Por allá vendrá, si viene, Romina, a limpiar de noche (nadar de noche).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StZTBj4d0SI/AAAAAAAAAfg/QeMbHCFm7Jg/s1600-h/Mir%C3%B3%2Bretrato.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StZTBj4d0SI/AAAAAAAAAfg/QeMbHCFm7Jg/s200/Mir%C3%B3%2Bretrato.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No vuelvo, aún, a fumar. Escribo despacioso y me acuerdo de Gabriel Miró, venerado por mí por años. El pastoso, el tremendamente inmóvil, calculo que un básico de la derecha tranquila del franquismo, la lentitud pueblerina de sus prosas me entretenía notablemente. Pensaba que hallaba en su prosa una maestría de la palabra justa, a tiempo, sosegada. Paisajes, humo dormido, personajes quietos, fue una época en la que sólo tenía acceso a libros gallegos clásicos, de un peso, los de los saldos, ésos de lenguaje inaferrable para nosotros. Y, así, se me hizo un léxico muy gárrulo, caramba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco leí &lt;i&gt;La colmena&lt;/i&gt;, y me volví a topar con todo ese vocabulario gallego, encerrado dentro de sus fronteras por la dictadura, penitente. No está de moda leer a españoles. Somos dos continentes en combate lingüístico, Argentina y España. Y Romina no llega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prendo un pucho. Aspiro, exhalo el humo. Escucho un auto (soñemos: una chata de las de antes) pasar por la Agustín Garzón, y lo supongo a Piedra Limada contemplando el partido. ¿Contra quién jugaba Maradona? Ladra la perritita, le contesta a lo lejos otro. &lt;i&gt;Arcane 17&lt;/i&gt;, de Breton, es un poco moquero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7362664895760109158?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7362664895760109158/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7362664895760109158' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7362664895760109158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7362664895760109158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/fumo.html' title='Los malos libros'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_E8qyhio-Tdc/StZTBj4d0SI/AAAAAAAAAfg/QeMbHCFm7Jg/s72-c/Mir%C3%B3%2Bretrato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1435309056331806378</id><published>2009-10-14T16:18:00.004-03:00</published><updated>2009-10-14T16:37:37.633-03:00</updated><title type='text'>Bonanza</title><content type='html'>La vieja, pelo largo teñido de rojo oscuro, cara que es máscara, no tiene vuelto de 100; me quedo, así, sin cigarrillos. Me dice: "lo lamento", al tiempo que me da la espalda. Reboto de ese lugar de mala onda, y me voy caminando tranquilo: sabés que, para fumar, te metés en cualquier lado, fumes lo que fumes. Me encuentro con Piedra Limada quien, apoyado en la reja negra y mientras uno de los inquilinos pinta de azul cielito las paredes exteriores de la casa, espera a que se hagan las siete: a que haya partido. Converso brevemente con él, me voy. Por el camino me encuentro con la vecina, ligo dos puchos salvadores: hasta mañana, no volverá a fumar, me dice, me sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomo un mate más que lavado, lo estiro de hace como dos horas. El aire está fresco, la heladera zumba su eterna cañeriíta de vaya a saber qué fluido. Siento autos andar, no quiero leer, no tengo nada por hacer, hoy. Ocioso que se deja estar, los libros son la repetición de los libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer me junté con Alemar, la simpatía serena personificada. Está contenta: tiene faso a más no poder. Piensa, "elle songe à" hacerse dealer, y descarta la cosa. En cualquier momento se queda sin laburo, y juntos volvemos a proyectar poner una rotisería, una pizzería, algo. Sentados en la explanada del Buen Pastor que da a las aguas danzantes, me acuesto de pronto sobre el cemento y miro el cielo: apenas nubes copitos, dos, tres, chiquitas, hacia el oeste, y atardece. Tomamos de un mismo Citric, se nos hace amiga una perrita negra, los jóvenes, esbeltos, se distienden. Somos dos gordos treintañeros en un mar apaisado de adolescentes. Después vamos a La Alameda, y le damos a las empanadas, mientras hablamos de dejar (yo) el cigarrillo, de meternos a un gimnasio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días de esparcir las palabras, aguadas, a más no poder. Días de caminar con la brisa, de sentirme entero, sin fisuras, sin desdoblamientos al hablar. Fumo el segundo cigarrillo; tendré que esperar media hora a que abra Belén: otra gorda. Días de no sufrir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1435309056331806378?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1435309056331806378/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1435309056331806378' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1435309056331806378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1435309056331806378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/bonanza.html' title='Bonanza'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-5361546464113049136</id><published>2009-10-05T21:50:00.002-03:00</published><updated>2009-10-05T22:15:08.200-03:00</updated><title type='text'>Conc.</title><content type='html'>Piedra Limada, camisa de lujo, está apostado frente a su casa, apoyado en la reja, y la brisa le hace llevadera la espera, o así se lo ve, al menos. Me le acerco, desastroso y con una birra en la mano. Le sonrío abiertamente. Nos saludamos. Me dice que se va, que lo han invitado. Nunca revelará a dónde, en ese momento, digo, pero mañana me contará todo lo que haya que contar. Me voy a la verdulería: cerrado. No charlaré con la gordita simpaticona. Vuelvo, saludo al viejo, me vengo pa' las casas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pongo Schönberg. Un concierto para piano, primero, y luego uno para violín. Y me digo: "crispado". Los acordes, su expresionismo. Acordes crispados por los intervalos que usa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche lo puse para dormir. Antes había estado escuchando un concierto triple de Beethoven. (Recalcarás que ando con los conciertos.) Librito de mi viejo, que no le pude chorear. La onda es echarse, y poner discos hasta olvidarse, dormirse. Y Schönberg: una cierta exasperación, continua, variada, expandida. Exasperación expandida hasta la exasperación, me digo, tontamente. Y, sin embargo, la cosa no durará más de 20 minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toso. Veo pasar un mosquito. Anoche releía la poesía completa de Horacio Castillo y aplastaba a pequeños cretinos, recién "nacidos" del agua, contra las páginas del libro. Terminé reventado por el esfuerzo: vaya a saber cuánto tiempo de lectura en voz alta, poniéndome las pilas. No desolación, sino fatiga, dolida, del cuerpo: cuello, espalda. Apenas si me dormí a las siete, y entredormí hasta las once. Pensé que quizá se me estuviera viniendo la mamúa de la euforia encima (adentro), pero no. Simplemente mal descansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el enfermo que bien se teme no sabe cuándo es de verdad y cuándo falsa alarma. Tomo mi cerveza. Adagio. Leer Sollers hasta decir basta (el muy culiado [sic, por favor] se mandó más de 600 pp., en su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Femmes&lt;/span&gt;), alternar con uno de los de Bayer que trae el Página, toquecitos de poesía, y los blogs, que es como un trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo menos, no adolezco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-5361546464113049136?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/5361546464113049136/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=5361546464113049136' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5361546464113049136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5361546464113049136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/10/conc.html' title='Conc.'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-4327403177783886656</id><published>2009-09-25T12:33:00.004-03:00</published><updated>2009-09-25T13:17:16.536-03:00</updated><title type='text'>Amor tumor</title><content type='html'>Retortijón el ojo. Mandíbula batiente como persiana estampada contra los colofones finiquitados en desidia. Por qué contar, si nada pasa, si nunca pasará. Mate aspaviento de muchos oropeles desastrados o calenturienta en trance de agitar. Muñón y mingitorios que aducen escarabajos dorados al uso, colisión enteca la de traslucir estados, tipeo liso el signo de los vejámenes en cría, la mayor, la que se rescolda o gime bajo el aparato circulatorio de los estrépitos agitados. Qué otra actividad que la de escribir, la de decir, la de sostener: nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cigarras de ocasión y ajuste de periplos, manoseaditos y el toisón, miniados crisantemos que por el estrecho o cruz llevan, miriápodos de la floresta, oxitracios cariacontecidos y volúmenes, mazos y mazos de reconcomer antenas, el "de" que no me permitís, marismas y bereberes disyuntor bakelita, el chancro, las estacas, el polímero deciso. Mate de espera que a nada llega: si no querés. Croquetas del desliz, bailo entre cuchillas de mazapán, riña y estafetitas de los expoliados, pasitos y el ordeñe, botellita de jerez que contra tus ojos macero, trompa y peripatéticos que se rebelan de tanto desdecir. Tus pecas, tu rostro tibio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ritma la recontra bata el ave que se aleja, caución herida, pasito Shrek que te pintara, la liza como jume, el idioma. Molido el muerto, regurgitada la oración, hubo desfalco. Apuestas luminosidad la poesía, la vaga le reclama por cuatro veces, insulto o paredón de occiso. Como que la colegiatura escracha, la muy maldita, donación de costas, circos entrecruzados como la nomenclatura de zaherir, y coima, el film. Pájaros, en fin, que desgranan a Mariposita, puperas y anteojeras, Non Palidece.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-4327403177783886656?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/4327403177783886656/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=4327403177783886656' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4327403177783886656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/4327403177783886656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/09/amor-tumor.html' title='Amor tumor'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-5529560469497628052</id><published>2009-09-23T18:39:00.004-03:00</published><updated>2009-09-23T19:08:25.876-03:00</updated><title type='text'>Vestigios inhallables, a no ser por la contumacia del memorar</title><content type='html'>La mordedura. La cantante de Portishead desafina como una perra que se relame (lo típico es: "en celo"). Romina ordena rápido, pasa el trapo, emprolija. De mi pieza ha escarbado toda cosa, la ha clasificado, tendió la cama. La gata curiosea, piedritas nuevas, brisita fresca que entra de la puerta abierta: no encerremos a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mordedura. Cuerpos que se conocieron, cuerpos jóvenes aún; y se reían, palabras y sonrisas por lo bajo; y los gemidos, y el agua. Romina ya no encontrará huellas de nada, nada de qué, si todas las piezas de amarse son invisibles, evanescente el rastro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta música me inunda, por más que, civilizado, la tenga a un volumen soportable para el otro. Puertas abiertas, música insidiosa, y el mate, que convido. Miércoles de ceniza, retomo mi desierto. Cuerpos que en un pozo se distendían: y así desaparecía el morbo, la contractura, y nada en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay que encerrar, no hay que retener. Mandato para los cuerpos que allá deambulan. Para que florezcan, o se retuerzan, en su ser. Soledad o masilla de los días. Pulcro espectáculo de la duración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-5529560469497628052?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/5529560469497628052/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=5529560469497628052' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5529560469497628052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5529560469497628052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/09/vestigios-inhallables-no-ser-por-la.html' title='Vestigios inhallables, a no ser por la contumacia del memorar'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7158616485761575697</id><published>2009-09-22T19:08:00.006-03:00</published><updated>2009-09-22T19:59:47.509-03:00</updated><title type='text'>Lo que más me sulfura de Mara son sus borcegos cuando se pone en actriz o modelo griega</title><content type='html'>Repito el sandwich. De milanesa y, por fin, con algo de sal. La almacenera alterna -cuando estoy con ella, comiendo, tomando mi coquita de lugar- entre el silencio y la confianza charlosa; pero en ese limbo del rostro en otra. Yo quedo hablando un rato, me detengo: a destiempo. Está mucho más que gorda; ha sido el embarazo, me dice (no le pregunté), el del segundo, que la dejó así. Hablamos de comidas saladas, de cebollitas al vinagre, de picar con Tholem.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaba mi único disco de Tommy Flanagan, y vuelve el zumbido, crucero continuo, dulcemente obstinado, de mi pć. Fumo un buen cigarrillo, con el paladar, la lengua desastrados; quiero decir: saburrosos. Quiero decir una de esas palabras, o digo, consecutivamente, las dos, pero sé que hay otro término, el preciso, que no me saldrá y que es el que quedaría bien. Como se sabe, prefiero escribir al tanteo, no callar; cuando no callo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frío. Ayer, la primavera, acá en Córdoba, comenzó con un día bastante lindo. (Fuimos al Hugo del Carril con la Marce y vimos una película cuyo título, traducido, era al principio uno y al final otro. En italiano se llamaba algo así como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Io non ho paura&lt;/span&gt;; en castellano, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El silencio&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El pozo&lt;/span&gt;. Película de lugares bellísimos -¡las añoranzas de la campiña 'it-talianna', nunca vivida, Horacio!-, llevadera, con un cierto 'tempo' de historia en marcha, cuyo final no terminó de agradarme, por más que el protagonista zafa.) Pero, después de que llegué a casa, a eso de las dos, las tres, se levantó una ventolina bastante fuerte, y chota, y molesta. Y hoy ya tengo que volver al bucito, y a la camperita más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosa que no me quitará la cerveza de las nueve y media. Aunque no sea a esa hora. Pero la que me acompaña en mis finales de día, sólo una, en el momento en que se-deja-de-ver-gente. Reclusión transitoria: horas de libros. Horas de, bah, ser uno mismo. Porque, préstese atención, "uno mismo" es cuando más nos queremos, o al menos cuando menos nos despreciamos. O no; pero nos despreciamos bien a conciencia, no esa cosa chota de pegar un respingo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte. Me encontré con una de las dos Paulas, la primera, el viernes. No me dio bola: se dedicó a evitarme charlando con quien yo iba. Dos minutos, tampoco tanto. Elevaba bastante una de sus cejas (gestito "cariacontecido"), no torcía su boca pero como que la ladeaba: "eh, qué hacen donde yo estoy", parecía pensar. La noche estaba más que linda, y decidí, al toque, que el asunto no tenía por qué afectarme demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que, cuando retomé las huevadas con el Gabo, ese con quien yo iba, volví a recaer, facilismos de la compañía (algo había que decir, para salir del choque) en la rutina del fastidio, del despecho, del brindar contra. Nietzsche tiene dicho -"y a mí, ¿qué?", reclama el lector- que, aun cuando dejemos atrás algún que otro asunto desagradable, sus consecuencias (gloso: los amigotes y demás) nos alcanzan y nos vuelven a revolear al ocote la paz tan precariamente conseguida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosa que yo no olvide: ese lunar que tienes, cielito lindo. Y que no está, y es otra, en el origen del culo, como quien viene de la espalda, durante la penumbra preferentemente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7158616485761575697?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7158616485761575697/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7158616485761575697' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7158616485761575697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7158616485761575697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/09/lo-que-mas-me-sulfura-de-mara-son-sus.html' title='Lo que más me sulfura de Mara son sus borcegos cuando se pone en actriz o modelo griega'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-2834953959975125422</id><published>2009-09-20T05:53:00.003-03:00</published><updated>2009-09-20T06:40:46.460-03:00</updated><title type='text'>Continuidad de los cuerpos</title><content type='html'>Ésta es la fiesta. La de la sala con la luz apagada. La de los cuerpos jóvenes, eróticos, exultantes. Ésta es la fiesta con el volumen al mango, y se fundió el equipo. La del cuarteto, la del reggaeton, la de más cuarteto. La de los chicos homosexualizándose en una risa magnífica, sentimiento de una: todo de plexo. La de las pocas chicas (hoy: porque hay baile). Vino con Pritty, fernet con Coca, y la cerveza. Y una piña colada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos nosotros dos los que trajimos Quilmes. Al frente no gusta tanto. ¿Porque no pega? Dos torsos desnudos, el cuero cabelludo sudado, no paran desde hace cuatro horas. Yo me levanto de la silla y de a ratos bailo, y me transpiro, y encuentro el swing, sobre todo con el reggaeton, que me acaba de comprar. Ya sale la cadencia, el paso, y me re cago de risa, y amaré por siempre el presente continuo. Los chicos se gritan en medio del barullo, capotean a uno (era cumpleaños), la vecina baila manos arriba, sonriendo y mirándome, le respondo, cuatro metros mediante. Sonriendo yo también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gerardo se sorprende de eso: no hay homosexualidad latente, hay un tremendo machismo, un whitmanismo.  (La amistad en para siempre en danza.) Palmaditas en el culo, abrazos hasta casi el beso, filmaciones de ocho minutos, riendo hasta la lágrima, y poses y poses y más poses: los cuerpos en la música, que es Pritty. En ese desconcierto todos están sentados de repente, se hablan a gritos. Tomo mi Quilmes, tomo mi fernet, y paso y va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuerpos que saben moverse porque no piensan en moverse. Saltos, contorsiones, veinte mil pasitos. El viento-en-popa de nada que ocultar. Y entre ellos, yo, vecino viejo y panzón, y mi amigo, más viejo aún. Y pinta irnos, al cabo, nada de mala onda, todo bien nº 1.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y parte uno que entra a trabajar en una hora, y la dueña de casa no quiere terminar de acostarse, por más que entre a las nueve. (Laburar domingos.) Ésta es la fiesta de la alegría permanente, y la de la marea de cuerpos que se estremecen sin torsión, sin quiste, sin alcancía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomo mi mate de escuchar cómo, al frente, sigue el mambo. Más atenuado, ahora, pero porque la segunda mina, la mamasa culito de aquéllos, ya se fue, hace rato, en moto, con su hijo de seis años, dormido pumba bien. La calle todavía no despierta, se oye un tiro, estoy en medias. Discos desordenados acá, y allá fue mi equipito, sin garantías de que no lo fundan también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gerardo que, cansado, me lee alguito de poetas coreanos traducidos por un profe del Perú, y le gusta, por más que ande con el pecho oprimido. Andaba bajoneado pero al frente se le olvidó. Yo lo dejo partir, porque quiere llegar; no estar en su casa, sino llegar a ella. ¿Recalar? Me cruzo y pido un par de puchos. Ya la fiesta se aplastó. Dos desparramados (no hubo vómito), uno en la consola, y el que convida. O sea: el que cumplía años, reflexivo y con cara de cowboy.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-2834953959975125422?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/2834953959975125422/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=2834953959975125422' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2834953959975125422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2834953959975125422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/09/continuidad-de-los-cuerpos.html' title='Continuidad de los cuerpos'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-2172463431547977494</id><published>2009-09-18T01:36:00.003-03:00</published><updated>2009-09-18T02:14:49.117-03:00</updated><title type='text'>Provisorio</title><content type='html'>Morcilla desacomodable: cae del asador, olisca, desintegrable estrépito, fuma derecho un lienzo o pasamanos, microbacia constatación encuadre, avanza 'papirosn' con su tumor fecal, cruzo la pierna endegollado, morisquetas atrabiliarias, irremediablemente poxipol, pesadilla desprendida o muérdago contra cuerdas o ring de engarce, jueguitos Robespierre (esto es: Rabelais), molusco envenenado y apronte de jumes, zumo pérfido, remeras que te encandilan y a poco menos de diez centavos, luchita boba, coma como los endecasílabos de Diente Picado, agite mandamás, fulcro y fiel o sentina y falleba, falacia edulcorada a veces, mingitorio y escaparates, marioneta que perfora témpanos, y la obsidiana de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mate, bastante lavado. La colilla todavía humea. Chúker: para qué te quise. Cansancio zona lumbar, acota. Pero es el cuello. No es que haya habido tensión, stress, nada de esas zarandajas. Cuerpo panzón, esmirriado. Poca apetencia por el ejercicio. Límites de la elegancia. Uñas: cortarlas en casa. Basura que se despiporra, lapicera fundida. Como caer en la ilegibilidad. Torsiones luego de cada pausa. Nada que contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prendo un cigarrillo. Aspiro. Soplo lento, sibarita. Cansancio. Deposito el cigarrillo en el cenicero. El equilibrio justo. Fidelidad a ciertas cosas que la memoria todavía alberga: fumar, amar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedí cinco árabes y una botellita de Quilmes. Daban Tinelli. El de la gorra militar, sabandija, callaba, hablaba a nadie, callaba. Odiaba a los ingleses y a los norteamericanos. Y a los Testigos, que son norteamericanos. Cómo pudo darles su dirección. Él, que es alemán. Se acercaba al de la barra, para reclamar, deciso y débil. "Ya te echamos anoche", le decían. "Quedate en el molde", le decían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El centro, a las once. Casa. Cansancio. Mate. Remedios. Leer. La nada. Escribir. Esto. Algo hay acá que no lo tienen los libros. Reflejo de un cuerpo entero, cuando no se divide al hablar. Mampostería que se cae, que sigue cayéndose. Llaves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minujín como anteojos ahumados, gorrito y luego peluca, algo de enloquecer, cafishos que no me pagan, risa de Piedra Limada, risa tierna, verijización en lo importuno, cadencia tétrica y silbada de una teoría a cachos, la verdolaga de la textificación erudita, Pacto de Olivos, un zeugma un esperpento una cañita, menjunjes adocenados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría publicar lo ilegible bajo el título de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rico Potaje&lt;/span&gt;. Libro nutrido. Porque no es ilegible. Es potaje. (Marketing.) - El canoso saludaba desde el Fiat. Hecho pelota, celeste, no arranca. Lo miran y lo ven, todos los días. El motor. Subía, hoy, el canoso, la cuesta. Y a su lado, en el asiento del copiloto, el hijo mogólico. Que no saludó. Tenemos, tampoco es tan así, súbitas conversaciones. El almacén. Se hace 14 pajas por día, según declara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy escritura hoy.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-2172463431547977494?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/2172463431547977494/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=2172463431547977494' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2172463431547977494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/2172463431547977494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/09/provisorio.html' title='Provisorio'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-1419560571786455327</id><published>2009-09-15T17:44:00.003-03:00</published><updated>2009-09-15T17:54:05.998-03:00</updated><title type='text'>Boceto autónomo</title><content type='html'>Por qué. No es que seamos todos frágiles, pero ella cae. Angustia como un camisón vaporoso, en pleno verano. Verla ahí, enfrente, sondear impotencia, que andaba muy lejana, ya. Algo generado a través de máquinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo Boccanera, pero es nada. Literatura es nada. Leo cualquier libro, y es nada. 177 pesos de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una telaraña. No la red, sino la otra. La que recoge sus cabellos, imagen de cuadro. Rostro atribulado al mango, turbulencia continua: las horas. Cómo puede entregarse, así, al dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Goce es palabra de mierda. Adoquín en autopistas nuevas. La conmiseración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-1419560571786455327?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/1419560571786455327/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=1419560571786455327' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1419560571786455327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/1419560571786455327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/09/boceto-autonomo.html' title='Boceto autónomo'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-5120056419015151083</id><published>2009-09-05T02:09:00.003-03:00</published><updated>2009-09-05T02:33:14.491-03:00</updated><title type='text'>Pero no vino</title><content type='html'>Me viene su nombre a la cabeza. Nombre de hidra, cabecita loca. Vengo de un día no tan largo (qué lindo amanecer a las tres de la tarde), que tuvo sus cositas. Pasó el alcohol, vinieron los mates: y la pausa de escuchar Ani DiFranco, de querer escribir. Pero se me viene su nombre: su eterno nombre, su repetido nombre, y el rostro ese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Duerme en el sillón-baulera el Negro, y el humo azuloso (el azulenco de Daneri, si es que así era) de mi pucho parte del cenicero pirata y pasa por entre el monitor y mis ojos. Soy, claro está, de Unión San Vicente, pero ellos ni plata tienen para el merchandising. Y a caballo regalado no se le miran los dientes. Sobre todo porque es grandote, cabedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Negro duerme o está por, y la heladera zumba a treinta centímetros de su cabeza. La habitación, a oscuras: sólo el monitor. Se compró, ¿cómo se dirá?, tizas pasteles; algo pintó en casa, y me lo va a dejar: primer cuadro para las paredes blancas. Eso sí: sin marco, sólo clavitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasa un auto a lo lejos. Por la Agustín Garzón, que hoy tenía todavía algún que otro charco. Ayer la esquina estaba inundada. Rostros de la calle. Y rostro de ella, que era el que iba a estar aquí, hoy. Los días, variopintos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ajustarse a la corriente. Ani DiFranco tira algo tristísimo, pero, hoy por hoy, vivo a lo seco: indiferente, ni serio, apenas sereno. Luna redonda, iridiscente: ni un beh para decirte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-5120056419015151083?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/5120056419015151083/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=5120056419015151083' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5120056419015151083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5120056419015151083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/09/pero-no-vino.html' title='Pero no vino'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-5482718719199560635</id><published>2009-09-02T14:59:00.004-03:00</published><updated>2009-09-02T15:43:02.027-03:00</updated><title type='text'>Panorama con insectos</title><content type='html'>La siesta. Ha refrescado. Van dos días que el calor amaina. Hoy, un poco más que ayer. Trina de a ratos un pájaro. No pasan autos, o apenas. Las zapatillas verdes están bajo la mesa de la compu, quizá de hace una semana: llegué con los pies cansados, cuándo, y me las saqué, sin desanudarlas, y me quedé en medias: cosa que no recuerdo, cosa que sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huesitos de pollo en el suelo: Felisa me los desprecia. Un poco de desorden, un poco de caos, y ya estoy en casa. El mate se ha lavado, y de a poco consigo terminar de despertarme; en algún momento de la noche parece que me saqué la remera, dormido: había estado transpirando. Desperté con una inmensa tortícolis, frío de estos días, y ni lavarme la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Canta el pájaro un poco más seguido. ¿Será un gorrión? Al frente hay un baldío yuyesco; pero lo quemaron, no sea que las alimañas. Mi gata trae cosas, en el verano: un escarabajo rinoceronte, un alacrán. Caza bichos y los trae, saltando por la ventana, para comerlos acá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo nuevo: una mosca, gorda, dando vueltas hace un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tapitas para diálisis. Chúker. Cuentas. Un paquete de salchichas, vacío. Varias etiquetas, vacías también, abolladas. Panorama que me cobija, en el que soy. Quizá lea Nicotra, para propiciar un poco más de alejamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Recibo un mail de un tal Javier Bluster. Asegura que su paciencia se ha agotado. Que todos en "la city" andan con la cara larga. Principalmente porque ganan poca plata. Porque van para pobres. Y que la culpa la tienen "los Kisner". Y que el viernes, a las ocho, cacerolazo y apagón. Y que "golpista o no golpista". Un particular...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-5482718719199560635?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/5482718719199560635/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=5482718719199560635' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5482718719199560635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5482718719199560635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/09/panorama-con-insectos.html' title='Panorama con insectos'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-5707758288048154135</id><published>2009-08-13T03:50:00.002-03:00</published><updated>2009-08-13T04:20:00.729-03:00</updated><title type='text'>Pero no llueve</title><content type='html'>Último pucho. Leo otra novela de Paule Constant, que me entretiene por setenta, ochenta páginas. En algún lugar corre, gotea el agua, y no logro juntar dos palabras para un poema. (Porque la escritura da sentido al que la escribe, mientras la escribe.) La gata se lame, ya de vuelta de hacer la chanchada nuestra de cada noche: sabia naturaleza. Retumba lenta y cadenciosamente mi heladera: marca de tiempo, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kontakte&lt;/span&gt; personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay nada abierto en San Vicente; a no ser la estación de servicio. Cómo lucran con los precios: los trasnochados, los trabajadores, los que saldrán, sábado por la noche, del baile, en busca de más, de hacerla durar más. Pero no tiembla San Vicente de pobreza (relación): las vecinas (y yo, y yo) nos demoramos conversando con la almacenera, y le deseamos mejores ganancias, o nos quejamos a dúo, mientras ella sube de a retacitos los precios. Precios de no saber, de no querer saber nada más que los buenos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gotea el agua. Al parecer, el tanque de los vecinos tiene una pérdida, rebalsa. El patiecito de entrada, mañana, estará un poco intransitable; y no lo anunciarán por Mitre Córdoba. La buena temperatura de hoy tal vez continúe, las chicas empezarán de a poco a lucir sus prendas de sudar. No nos querremos un poco más (no hablo ahora con vos, amor; disculpá): nosotros, los habitantes del pozo. A lo sumo, nuevas viejas estafas saldrán a la luz, y dejaremos de comprarle al de la pollería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El de la pollería; y su chico, un retrasado de cráneo estrecho, de eterna sonrisa, eterna baba. Gira hurgándose la nariz y te detiene, sin palabras, con una mano que se contrae. Hacen que te suelte, ya que se queda prendido, y vuelve a girar. Va siempre de polera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-5707758288048154135?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/5707758288048154135/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=5707758288048154135' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5707758288048154135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/5707758288048154135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/08/pero-no-llueve.html' title='Pero no llueve'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-7753184969259053251</id><published>2009-05-26T22:40:00.004-03:00</published><updated>2009-05-26T23:27:50.345-03:00</updated><title type='text'>Des vermines!</title><content type='html'>Diáspora desacartonada, mi occipucio ralentizaba las comas de guardar, asido como andaba a la ventolina fraudulenta de los camalotes inmejorables que adolecían de isótopos vencidos. Mi batracio de ser, presa de agitaciones, regurgitaba inmune cada trajín que el Tío procurara de por entre los tablones de tonsura y Coca-Cola. (Cuando, más acá de las discrepancias, la suerte va, la yanta calcina fácil helechos o de la dentición de los sobacos magros. Más por lo general y el arrecife, verdinegros pecíolos especularán fiero, a semejanza de retenciones y reflejos.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no era que mi dominó de chichises surtiera mejoría: dolida, mi quietud se aparecía por entre los cañaverales y calaveras como un muñeco estacionario de las ventiscas agradecidas. No era que la yacija y conseja de las viejas verrugas añorase el puente: la perra y sus adobes, inmaculados como la desazón, se estremecían por lo bajo. De todos modos, aunque el acta de espiante conminara a descerebrados alfeñiques a disponer de saldos y retazos cariacontecidos, mi cimitarra torpe se descomponía como la escolopendra del adiós en que no quise.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ésa estábamos, La Cuarterona y yo. Azabaches y librerías, la viruta implacable, pagoda de la abuela, escanciaba mermas. El patiecito de enfrente, enfermizo y azulenco, vidrio de pie, conminaba a descorchar seguido, y la muy vaga, pelambre y espinacas por lo bajo, desmerecía apuntes trabados, mientras que yo deshilachaba los broches de perderse al fondo. Tranquilos como una foto, franceses en eso de reconcomer la espátula contra las cacerolas, taimada caminó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, redepente, el vicio. Surtía su comisura una mala púa de azufre, y las azucenas de ocasión esponsoreaban calamitosos oxitracios la banda en disco, mientras que Bach -insulto y desgarrón-, rojizo como un bache, percutía peladuras y mancuernas, y repetía a quien quisiese timarlo que la congoja insostenible en alma es derechura a puerto de babucha en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás haya desplante en mi cornamenta, y tenga que sugerir que La Cuarterona, rabo de cúmulus nimbus que lejos azafranara el muelle, moliendas en mi malla, escanciaba en ese momento un puerro. Entonces, moneda, sopor y liviandad, el vicio, tenor de los arrieros, chupacabras y vuelta a dentición de los soñados, desentumeció de una el picaporte, nervado como una pollera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muy vaga escupió contra el viento de los osobucos galanos, y mi mate, materia fermentada en añosos algarrobos contra lumbago y fiebre, tomó de las itas la mansedumbre y se fue como una escarapela meada por detrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Circunfleja, La Cuarterona me regardeaba el fiambre, y yo tosí. Calidad de ventosa contra mejilla pustulácea y macilenta, Bach volvió de un saque, y comimos mucho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-7753184969259053251?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/7753184969259053251/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=7753184969259053251' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7753184969259053251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/7753184969259053251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/05/des-vermines.html' title='Des vermines!'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-377771488036231905</id><published>2009-05-09T13:25:00.003-03:00</published><updated>2009-05-09T15:10:52.176-03:00</updated><title type='text'>Micronesia de las constataciones</title><content type='html'>Monedas y dromedarios, rígidos mausoleos que alumbran, pulcro tu neceser, varada la distancia; y eucaliptus. Monedas o la suculenta molienda de otras fuentes, monedas de la ríspida deshidratación, tibio reparo. Ínsitos crisantemos que nadie varará, ínsitos vislumbres al través de tu frontera henchida, migraña y feldespato. Arrimos a un no ser de patas chuecas, monedas y escapularios -vencidos, resistentes-, colosa, duermevela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que de tu semblante enhiesto se desprenden oropéndolas de ocasión, eslavos amancebados mediante la resolana, miríadas encarnadas de nada que ver, nada que palpitar, nada a que asistir. Oropéndolas como las habladurías y rejunte de desplantes, última mishiadura -la frase incauta-, molécula capaz que se desdice contra los acantilados del quién; y el quién que caminó, y que condujo a las itas hacia una doble escansión bituminosa, magulladuras e insípidos cristales, arde la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Máxima estornuda, Máxima se sorbe los mocos, Máxima sonríe a la cámara desdentada. Sudor de espalda o cuenco, miniaturas y desgaje de la alcancía, pasamanerías y escalpelos que hallamos al desgaire, libros como el plástico que no terminamos de hundir entre las sienes, armas de un filo menoscabado que dejamos desvencijarse en la acordada extensión de la pereza, una risotada es como un ángel, un gemido es como la pared contra la cual dormimos, otro bostezo es como la disección gastada de las penas sobre el coral de la madrugada. Y  no concederemos el esparto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, desaforados y obtusos, pasan los monos de la adivinación en andas, y pasan los almaceneros de la sonrisa desvaída, y también pasan las alondras que nada quieren de nosotros. Como una vigilia de la condición suntuaria de los alces, tememos relinchando. Como un quiste oxidado y arrastrado a través de las galerías al uso, tememos el sopor de la indecisión en Luna, rapto veloz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque ante cada colosa que decapita, nos inclinamos como los malintencionados de antaño, y somos la garita infiel y seca en la que yace el albino, y a partir de nuestra manoseada conducta concluimos penosamente que somos el olvido de lo que sucederá. Torres: aroma, y detención.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-377771488036231905?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/377771488036231905/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=377771488036231905' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/377771488036231905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/377771488036231905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/05/micronesia-de-las-constataciones.html' title='Micronesia de las constataciones'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-6620037141623448123</id><published>2009-04-25T16:21:00.004-03:00</published><updated>2009-04-25T17:30:33.272-03:00</updated><title type='text'>Callada caminó</title><content type='html'>Como la piedra que callaba, como la borra que tornaba al silencio, los lisiados caminan a compás y escupen insectos y calaveritas, dentición o almendras que al ludibrio asisten, inmiscuida paciencia o conformación de Escamandros, pecíolos nervados desde la ventana sofrenaban potros, incómodo dromedario y colapsada región de abetos, díscolo inconducente que a la tortura exorcizó del mal, llaga persiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Idos como contusos, idólatras y mancebías de ocasión, encarcelado rescoldo que a la hora de la caricia miente, oxímoros en el Estado de fluyente música, la marejada protosensible es como un arrefice de estaño, y las alcanforadas lechugas, caídas, como en parto, coadyuvan, menjunje solicitador, a la testamentaria refriega que los índigos proclaman, cariátide inconducente que todas las noches refresca a albinos, noche de mercedarias, noche de esfinges, noche que atiende al por mayor y que, difusa, forma colágenos estultos y degollaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fungir mediante el vientre lo que no llegó, o la pesada piedra que al arribo escuálida asoma, vientre galáctico, límite indiscernible que a dos brazos menoscaba, medida suntuaria y funeral, lazo de paredones, inmejorable estación de adioses, "callada caminó". Tomo mi mate a sorbos de jeringa, se desentiende el occipucio y parte, más quebradas, dolida la mañana, ferruginosa, mi espalda es osamenta que, regurgitada por la desviación, colapsa entre antorchas, adocenada suma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo que fue en el piso, vela arrumaco, mantel de ligamentos y circuito base a modo de colchas, es nada más que sombra de otro velo, velo suntuario y mentolada azucena, conmiserativo dosaje. Porque pese al azul de que obteníamos, liza mediante, pocos e inmisericordes pliegues, rotura de gramática, ardimos para la siega y fuimos morsa de desvelo. Placer deglutido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-6620037141623448123?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/6620037141623448123/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=6620037141623448123' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6620037141623448123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/default/6620037141623448123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/2009/04/callada-camino.html' title='Callada caminó'/><author><name>Tamarit</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13260370902668391195</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='http://2.bp.blogspot.com/-RBjCUtPqf24/TxaBtWCwr5I/AAAAAAAAAz8/4zV6SoBuAWs/s220/curucucha.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-526300744583816803.post-2086486190263963510</id><published>2009-02-08T05:48:00.004-02:00</published><updated>2009-02-08T06:21:58.668-02:00</updated><title type='text'>Jején dormido</title><content type='html'>Leo, y no recuerdo nada. Vacío, laguna retrospectiva. Sólo me queda la sensación general de lo que leí: la sensación-prosa, la -verso (bah: la poesía se relee, y eso ayuda al panorama -curiosa expresión-). Cuando retomo una novela, me sitúo inmediatamente en el contexto; pero, cerrado el libro, olvido todo, por lo general de un modo inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que sea como escuchar cualquier canción en inglés: no sabés de qué habla, y después sólo lográs acordarte de esa música cuando la volvés a escuchar, y, entonces sí, recién ahí podés ir tarareándola mentalmente mientras suena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una manera de ocupar el tiempo. Ponerse, por caso, a pensar cosas mientras se lee -pero esto se da, no se busca-. Así, me doy a dos discursos: el del texto en cuestión, y el de mi disparatar interior, que se ofusca -me sucede, en serio- por los mismos nimios motivos de siempre, o se entretiene directamente con pelotudeces al toque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un barbare en Asie&lt;/span&gt;, de Michaux. Uno podría hacerse de 20.000 anécdotas de viaje francófono, costumbres variopintas de los hindúes o los chinos, perrito de Li Po, y se pone a especular con algo así como: "pero qué observación que se pasa de sagaz; me gustaría acordarme de ella, para comentarla, al menos" (la frase, que no sucede, es un instante, un flash, en medio del leer). Y, al párrafo, no queda ni la idea misma de acordarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando era joven (joven: diecinueve años) era tan máquina de leer como ahora: pero con memoria. Y andaba como Sancho: en vez de refranes, citas. Y la reunión se amenizaba, y cada tanto podía pasar por "el príncipe de la fiesta" (¿Oteriño?, aunque descontextualizado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Treinta y cinco: la triste edad de los que, aparte las taras propias de cada cuerpo, ya la pifian previsiblemente, y mal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/526300744583816803-2086486190263963510?l=anotaciones-tamarit.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anotaciones-tamarit.blogspot.com/feeds/2086486190263963510/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=526300744583816803&amp;postID=2086486190263963510' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/526300744583816803/posts/de
