10 de junio de 2012

¿dulce o jalea?

Estoy con una Báltica. Fumo mi Viceroy "del caso", y estoy en Blogger. La Ceci duerme sin más: apoltronadita plancha "mal" (¡besito, señorita!) en su camita nueva tras un locrazo portentoso allá en el Sur (había aviones). Volvimos hace ya un buen rato, y finalmente heme depositado aquí, escuchando Los raros, que ahora pasa música de un tal Frederic Converse, en un programa que fuera emitido el "05/06/12", según informa el sitio. 

Frederic Converse


Fumo mi melancolía: un oboe casi que sentido da paso en un segundo y como que naturalmente a cuerdas poderosas y hondas. Me acomodo la espalda; tomo cerveza. La gran jornada que vivimos hoy me obliga a ser preciso: trajimos libros de La Quinta, libros que "trocamos" por el bolsón y cuarto de mandarinas que habíamos llevado de antes. 

--¿Qué haré con todo esto? --exclamó mi madre. 

--¡Dulce! --reclamábamos a gritos Cecilia y yo (¿o fue mi panza, la que sí se manifestó, goloso impune...?). 

--Pero, ustedes, ¡¿saben lo que es hacerlo?! --musitó, espantada--. Hollejo y semilla deben ser separados de cada gajo, a fin de quedarse sólo con una masa de pulpa lo más "pura" posible... 

--¡¡¡Oh...!!! --atinamos a responder, casi que incrédulos.-- ¡¿Tanto laburo?! 

--Se hace sólo por encargo... --aclaró. 

Quedamos en que era preferible comerlas así nomás, quitando cáscara --¡¡¡la cáscara de las mandarinas, esa especie de "fosforito" natural!!!-- y manducando como quien no quiere la cosa. 

--El secreto es que las mandarinas sean grandes...: las grandes son más dulces; las más pequeñas, más bien amargas... 

Nos preguntamos si no habrá sido que raleamos mediante un técnica más bien choteli, apurando el "suelte" de fruta. Por lo demás, tampoco tanto: el mandarino de La Babía aún conserva algunos frutos. 

Volví, entonces, con una mochila cargada hasta los bujes de "bibliografía" varia. Quedará "desplegar" y ver qué "sirve" de todo esto acumulado más, taaan pesado. Los raros, por su parte, sigue pasando músicas varias del nombrado guasito: tonales, sencillas, disfrutables. 


Sentir de piano nº 1

Escucho por primera vez La electrónica y lo emocional, un programa de "Vía Límite" (RTVE), emitido el "22/05/12". 

Escucho un piano grabado, a través del podcast, con un pedal tremendo, casi como que eterno, alla Chopin, por así decirlo. 

Fr. Chopin


(Recuerdo claramente tocar el piano, allá en La Quinta, sintiendo la presión de cada dedo en el teclado del instrumento, casi que cada yema sudada en el calor de lo profundo.)

Era la soledad... Algo profundo, he dicho. 

En fin, ¿cómo estará ese piano, ahora? (Y hablo de estar, porque el mismo no está en La Babía.) Extraño el instrumento, extraño tocarlo; y cómo sonará ahora, a ver, ¿no?, si se cortara por una vez al fin (o el alicate...) alguna cuerda. Creo que no pasará. Racak narró hace cierto tiempo, en Añadiduras, una experiencia ¿simiar? (habría que rebautizarlo como "experimento sensible"): ponele que saltara todo la... 

En fin, Deleuze|Guattari: "las máquinas funcionan estropeándose". ¿Seremos máquinas? 

8 de junio de 2012

de la hermenéutica nº 1





dos ceniceros cargacolillas 
puchitos de descanso
habrá dos ceniceros: el de marrón, el indio; el de "cerámica" (terracota). el primero "habitará" la sala, sinposibilidades de "traslado" por ahora; el de terracota reside en mis aposentos. (uno) 

con respecto a lo otro, sabrá comprender, Ud., señora, digo. milanesas quemadas, de pollo, con tanto limón sofriëndolo en vivo, lengua Ud. viera cómo al despertar: ardía, humeante brasa, lengua viva. 

por lo demás, la "yapa". tomo unos mates en el mate nuevo, el regalado hace poco, Ud. ya sabe. humea un cigarrillo, un Cámel 10, en el cenicero marrón antes nombrado. (el farolito naranja: lo prendería... y por qué nó: le estoy escribiéndo la presente.) (dos...)

pero es mucho esfuerzo (que no trabajo), "entonces, dado que" estoy trabajando en ESTO, y en qué es: escribo ahora a Ud. privadamente. Yo tomo a lo fasito el cigarrillo, véolo muy concentrado en el marrón, estiro un morbo. (revise al respecto la anterior prosa incluída en éstas, las Anotaciones-...)

(tendría que buscarle el línk. hágase cargo, lea más demorada, siendo paciente, chiquita, con un ojo más lento "debido a" la Prosa de la Internét aquí albergada. no se apelotone en el leer, lea despacio, minuciosita bien, analizando, cotejando. 

regrese al referente... (tres) 

"nadita nai nai", nada más :-D (Cumbo dixit). aplauso telonero. (¡cuatro final!)

"más luego": el cenicero índio podrá circular por la cocina, afuera. ¿el otro? ¡taaambién...!  (risas, etc.)

6 de junio de 2012

Y cómo irán las ventas

Desilusión. Muy pocos me conocen. En la entrada Entre nos hice un relato o "muestra narrativa" sobre cómo había vivido yo la presentación de Naturaleza muerta en la Alianza. (La Alianza, de la que fui alumno por años, y ya no sé si aún lo sigo siendo: Langues 5 á 12, sin terminar.) Leía hace un rato Oeuvres poétiques [de Verlaine] en edición Garnier, y pensaba cuánto, cuánto me hubo costado poder llegar a disfrutar de sus versos como si fueran música. Fonética trabada, errores turbios, hasta llegar a haber podido ponerme a leer y chau, hace dos o tres horas, Poèmes saturniens

(El caso es grave. Verlaine y Rimbaud, enamorados, terminan al borde del crimen. Verlaine le descerraja uno o más balazos, y no sé cuántos habrán sido disparados, y que impactaron en la pierna, por lo cual "se liga" dos años de "encierro". Historia pasional, ustedes ven.)

Así que leo en mi sonar o voz que mira: versos a veces dulces, otras arrebatados, y frases reguladas o taquicárdicas. Después me canso; tomo un libro en alemán (es de un amigo mío), y retomo la lectura: nueva fonética a recuperar, nuevo programa. 

Pero me canso de leer en voz alta. Quiero decir: me extasío primero y me agoto después. (Ensayos naturales de dicción...)

Y me acuerdo de mi tercer libro, recientemente aparecido, y pienso: "¿qué?, ¿nadie lo va a leer?, ¿pasó al olvido?". Estarían pasando al olvido, entonces, algunos años míos: vividos. Es así. Para eso escribo.

Error de tipeo

Fumo. Hiervo la pava, que ya va a estar. Frío en Córdoba: estoy con las sandalias, y sin medias. 

Compré (por 37,25) 2 paquetes de tallarines, 100 gr. de aceitunas, 1 "pote" de dulce de leche, 1 CJ y una Brahma. La Brahma, para tomar juntos con mi amor (le gusta ésa). Me decidí por "amarrocar" pastas: me jugué por hacerme de una pequeña reserva, bien que provisoria; de cosas simples, digamos. La compra fue efectuada en lo de Andrés. Sirvo mi mate en el porongo que me donaron en tan buen hora, y ausculto mis pertrechos: billetes en la mesa; una moneda; las demás cosas. A saber: un encendedor, el cenicero marrón, y la etiqueta (casi ya vacía). Más elementos están servidos en esta especie de escritorio. Me desentiendo de ellos; sólo registro lo básico.

Observo con cierto detenimiento, un poco expectante: son dos billetes de 2 pesos, bastante como que un poco viejo, ya, uno de ellos. Los tomo. Entonces, a mi visión se "brindó" otra moneda: una de 1 peso, posada o fija sobre una hoja de cuaderno rallado, doblada en cuatro. Tomo la otra moneda: 10 centavos. La vuelvo a abandonar a la deriva, muy cerca de la de 1 peso. 

- . - . - 

Mitre en celeste. ¿Presidió la Nación? En todo caso, y si mal no recuerdo, pongamos que, en la famosa tienda de campaña, trabajaba afanosamente en su Infierno, a partir de lo de Dante. Hojeé un poco dicha traducción; un poco antes, digo, de terminar el secundario. 1990, quizás. Tremenda lectura: tercetos, y con rima. ¿O puede que no haya sido así? (Proyectos destinados al fracaso...)

Suena una moto su bocina, allá por la Agustín Garzón. Después: silencio. Ritma el teclado como loco: marco --¡Lettera 23!-- los graves de la memoria y cosas. 

De pronto, sin aviso, se me genera un "silbo" de alcance. La distracción ejerce. Libertad prácticamente total de ir a cualquier parte...

(Como que me relajo. Ahora escribo libremente. Grabar imágenes en medio de la pista. Como para que marque. Como para que te fijés en los objetos.)

5 de junio de 2012

Documentos

(De La Voz, versión digital.) 
El procedimiento, rutinario, agota: parada la cana (bastan uno o dos patrulleros) frente al Dino, indican detención de taxi. Se acerca un "oficial". Bajada la ventanilla del conductor, se procede al relojeo de la ocasión, a la formulación de la palabra: "documentos"... 

Entrego, "contemplando" la Función: rutina "a dónde se dirige" y similares. Padezco levemente el trato, padecimiento que varía en relación al "oficial" de turno, lógicamente. Rutina, nada más; pero como que se prolonga un morbo implantado, ciertamente, en el '92; aproximadamente al iniciarse el Día de los Trabajadores de ese año...

(Pregunto si es obligatorio el que circule, mano en mano, mi DNI; y cómo proceder, para oponerme. Prometo aprendizaje subsiguiente.)

3 de junio de 2012

Especie de introducción

Dado que ladran, caminemos, querido lector. La noche es apacible: aquí, en La Babía. Tengo conmigo el mate de rigor; tengo conmigo puchos; dispongo de los servicios de Fibertel. Como que todo propicia el cambio de tono... Entre nosotros, lector, ¿qué haces, ahora, aquí, después de haber buscado tanto? 

Para empezar, observa: en la columna de la izquierda, bajando un poco, encontrarás mi lista, mi, permíteme, esmerada selección de blogs --sus links correspondientes--, aquellos que, por así decirlo, vale la pena visitar. Sí: según mis gustos. Selección, diría últimamente, marcada por los afectos, también: unos más otros menos, todos me significan. Y voy puliendo la lista; y alguno cae; y alguno nuevo aparece. Todo, según un capricho exquisito y, en el fondo, personal, que bueno sería que consideres. 

Está caballo de fuerza, por señalarte el más reciente. Siento, incluso, una gran satisfacción por haberme decidido a incluirlo en esta lista que digo. Y puede que haga mal: porque a través del link de marras podrás tener acceso, si así lo juzgas conveniente, a muchas grabaciones de que podrás disfrutar mediante la correspondiente descarga gratuita: algo loable. (¿Por qué loable? Porque sé del criterio y amplitud, en lo que a la música se refiere, del administrador de dicho sitio.) Ni más ni menos; algo, por otro lado, que cae dentro del orden de lo así llamado "ilegal".

Hay otros links. A todos ellos acudo: en un momento u otro de la semana. Principalmente para leer, sí, en toda la amplitud del término. Prácticamente ninguno pone en práctica tajante la así llamada "piratería"; pero todos ellos son, en un sentido u otro, ejemplares. 

¿Valdrá la pena el que hayas visitado este sitio? Anotaciones, digo. Te lo responderás al leer mis prosas; pero también al atender, moroso, a los demás detalles: blogs que frecuento, lo dicho recientemente, links a mis otros blogs, etcétera, etcétera. Y no pases con prisas por aquí: porque en este sitio se cuecen habas que no quieren ser del orden de lo urgente, de lo precipitado, de lo atropellado, en suma. Ninguna novedad busques en sus entradas: sino la palabra que piensa y siente, y que se conmueve y llora; y que también ama y sufre; y que reflexiona... 

¿Te armarás de la debida paciencia, querido lector? A nada obligo. Sólo susurro: "aquí, gente del palo". 

1 de junio de 2012

Mis cuarenta

Mierda... Qué melancolía de cuartos ahogados, el último post... Cuartos del mantelito pálido beige, de la carpetita onda crochet total, de los patincitos de felpa para no rayar el parquet, esos de Miguelito... ¡Juira, juira, bicho! No, no, más fuerte: ¡¡¡juira, juira, tremendo bicho feo!!!

Si yo me pusiera a contarles la de cosas que pasé los últimos días... Pero no, vamos a los bifes: Blogger mandó eliminar Toy enojau, sitio, ahora, ya de no ser; el bueno de Ferraioli dio, en Catedral de hormigas, el correspondiente parte de baja, en una entrada recién salida de horno y titulada Silencio. Qué vachaché: "si te gusta el durazno, bancate la pelusa", tiraba Moria hace un tiempo; y yo, y varios otros, estamos dándole, meta que meta molar mediante, a una pelusa asquerosienta mal como es la de las, seamos objetivos, Normas del Servicio que nos yapa, flor de pelotuditos banales nosotros, Blogger, normas que ya todos nos tragamos mediante el ya famoso clic ("¡quiero mi Coca-Cola ya, hijos de puta!") al ya también famoso link "Estoy de acuerdo" (¿y la letrita chica, pa' cuándo, leerla, digo? ¿Ah?). Quiero decir: Blogger es, maldita sea, un Gran Hermano más, uno de los del undécimo mandamiento, ese que dice: "No piratearás". Y voy y me rebelo, Lucifer. 

No le va a hacer tanto. La cosa --yo, que estoy metido hasta las verijas en "El Emporio Blogger", digo-- es decirlo: y escribirlo de nuevo, insistiendo: Blogger Capitalista Consumista Chirle Mal. Imperialista, de paso. No sé si va a venir a darme el chaschás en la colita, pero no importa: es pa' que tenga. Vaya uno después a saber cómo es lo del análisis más fino, el juicioso; hoy por hoy pinta cantarle mis cuarenta al host de turno ("¿tenés un blog? ¡Qué liiindo...!"). Ni mucho que se vaya a enterar; tampoco es que pasara por ahí, no se crean. 

Nada más. Toy enojau proveía de discos gratis de jazz contemporáneo y aledaños. Blogger, dentro del marco de la embestida última de los mandamases del Mercado casi casi que naturalizadamente vivido por todos y cada uno de nosotros (ponele: por el 99,99 --y siguen varios 9 más-- por ciento de TODOS nosotros) contra la piratería (digo: si hablamos como quieren que hablemos las discográficas, usuariítos de "La Tan Disneylandia Promesa Evanescente Regodeo (y no pensarla demasiado, tampoco la pavada, no vaya a ser que te enganchés, cancán...)" Internet, sosegaditos y rozagantes, etc.), lo volatilizó de un plumazo (de un, más bien, sequito clic de algún anónimo, y que tan prolijitamente cumple con las órdenes de "The Patrón Inc.", empleadito de Google & Cía., eficacito y desalmado mal). Gracias por lo recibido, Ignoto.

- . - . - 

(05/06/2012; 11:06 hs.) -- ¿Gratis? Ni tan así... Digo, Cablevisión y Fibertel mediante...