18 de septiembre de 2008

Fuente de Gloria

Ríspida luna, amada cada frontera contra los azulejos del ermitaño o ser, inquirirás la exhausta manera en que nadamos como oropéndolas baratas, resumidero de la distancia, pasada la mancuerna al morbo. Voy por emblemas, vas como la carantoña, irá y esquivará pachorras incandescentes, el exabrupto insigne. Modismos o el formaldehído, velaturas, repetición de la estirpe, pedazo de longánime, cadencia no consolada y manos arriba, manos como la siega, manos que, febriles, se me indispusieron: mal y pronto. Zulema dimensión, hiere el torvo corcoveo toda la celeste lid. Pero como lo estentóreo: sutil y delicada.

Enumeración truncada por amigotes de rejillas/claustro, reconducimos su clavija y tedio, estancias en que el adolecer diseminaba esputos como la dentición forzada, miro la lengua o fieltro de tu ñu, clarividente gata que desobedece a cualquier veleta avecinada, la aparición de escarbe tiene pañal de sed, yacija reclinable, esclusa.

Quizás el pan que retomamos conserva todo su tutiplén o de la serenidad irónica, opúsculo la irrisión, molares, psicomoro el aldabonazo que di, rasca con la pasión de higiene, hirsuto vendaval o resina atormentada, el arco.

Morcilla la remera, meandros o del escorbuto sentido, parapetado, yerto. Municiones debajo de la propia liendre, refucilada alcoba, rociaba al niño con alcohol, vejamen que indisponía a cualquier posible, manumitible, hesitas. Porque el canijo de sus ojetes relumbraba como los choques, Zapata que se alejó del chancro, ya que es basura que el de Cliba arrojará contra carteles cruentos.

De todo el entimema, Miramar.

4 comentarios:

  1. Éste en cambio es cortazariano hasta el caracú, pero ves que tan lejos del jazz tampoco me voy, y está Spinetta ahí cerca, abajo, es como si asintiera.

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  2. Nueve de la mañana, Vero. Llueve muy lentamente en Córdoba (por fin: los incendios, la sequía previa), y mucho estoy tentándome de poner Chopin y tomar matecitos en vez de ir al médico. Y algo melancólico saldría, ahora.

    Te recomiendo Louis Sclavis.

    Saludos.

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  3. No hay caso. Los feeds los tenés reducidos. Leí por el código fuente, pero es un bajón.
    Sí que es cortazariano.

    besos

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  4. Anotaciones-Tamarit no se siente obligado a prestar servicio técnico de visualización del "texto" a sus lectores. Ya de por sí el guasito se pone ilegible, intragable, insufrible. Si además la máquina loquea, qué más puede querer...

    En todo caso, Anotaciones-Tamarit puede tomarse el atrevimiento e jugarse y enviar por correo la producción a una de sus lectoras, y sólo a una, pa' que lo lea. Por una vez al menos. ¡Larga vida a Anotaciones-Tamarit!

    Saludos, Luc. Te envío este post a tu correo.

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Micrófono abierto a las voces del alma de turno.