20 de julio de 2008

Huesito al sol

Nunca me convenció demasiado la ópera italiana. Vulgar, grotesca, demagógica: eso se me representaba inmediatamente al oírla. Me pongo a prueba, y escucho, ahora, L'Elisir d'Amore. Lo que más lamento es no estar viéndola, representada, digo.

Esto era el cine; esto eran las gradas, las tribunas populares. Dicen. Melodías que se caen de directas, preguntas, respuestas y contrapartes a intervalos regulares. Poder insobornable de la música simpatética: llega de plexo, no precisa de intermediario, se impone por medio de un sensualismo feroz y dulce ("ésta es mi feroz canción...").

¿Habré tenido demasiado Bach, cuando estudiaba? Mi profesor decía idolatrar a Beethoven, y me preguntó a quién veneraba yo. Y le dije -por cumplir; por decir algo- que a Schubert. Simpático Schubert, simpático jovenzuelo de francachelas, de muerte prematura. Ni Bach ni Paganini: Schubert.

Así, esos alegres italianos me resultan sospechosos. Sospechosos de vitalidad (pletóricos de salud), al parecer. Alegría que rebosa, plena, dichosa. Carácter de cada música, que bien comprendo. No importa que no sea cantada: cada música tiene su 'elan', su aire, su argumento, e inmediatamente hace sentir en nosotros lo que es. Problema de cuando nos aburrimos: la hemos cosificado mal.

Solución de continuidad: no está taaan mal esto que estoy oyendo. Una vez eslabonado el problema, se quita la cadena. Escarceos contra diversas sombras.

4 comentarios:

  1. El barroco es un viaje de ida. Yo puedo escuchar Canon in D diez veces consecutivas, cerrando los ojos y metiéndome ahí adentro.
    Sin embargo en la ópera hay algunos momentos que bueno... bueno.
    Tristán e Isolda (pero claro, es Wagner)

    Y los tanos tienen esa cosa "grasa", hiper sentimental. Hay que verlas y más ahora que te ponen subtítulos.

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  2. A ver, vamos por partes, Luc estimada: el barroco es súper, sí, y es de ida, y siempre se puede profundizar en él sin agotarlo. (Parece que hay una página con composiciones contemporáneas atribuidas a otro Bach. Es como escribir 'alla' Góngora, hoy por hoy.)

    Pero... Donizetti es el XIX. Primer romanticismo. Lo que se llama 'bel canto', creo. Y es como vos decís: unos emotivos insufribles, do de pecho y todo eso.

    "Tristán e Isolda", por otra parte, es maravilloso. Pero justamente: es alemán, aparte de ser de mediado el XIX. La sucesión interminable de ese acorde de Tristán es cosa muy rara.

    Nos vemos.

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  3. Para instalar las fuentes, acá te dan una manito:
    http://www.ubuntu-es.org/index.php?q=node/82714

    Para la gripe: coñac con una yema de huevo y azúcar (yo le mandaría canela porque ayuda "al pensar" y es rica, pero por las dudas no innovar)
    Que te mejores.

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  4. Gracias, Luc; muy gentil. Yo tengo la VectorLinux,

    http://www.vectorlinux.com/

    así que algunos comandos son distintos. Pero estoy investigando, así que en cualquier momento te visualizo "tel quel".

    Tomo nota de la interesante recetita para la próxima gripe. ¡Ya estoy fumando como antaño!

    Nos vemos.

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Micrófono abierto a las voces del alma de turno.